martes, 28 de diciembre de 2010

Por este año ya vale



Estos días todo el mundo hace balance del año. Para unos bien, para otros mal y, para el resto, simplemente algo más. Yo no puedo incluirme en ningún grupo y, tampoco, puedo decir que no merecería estar en ellos.

Siempre se suele llegar al 31 de diciembre con pesimismo y con una falsa esperanza de que a partir del 1 de enero las cosas cambien, como por arte de magia. Yo, por si acaso, no confiaré demasiado en que de un día para otro vaya a cambiar mi vida de una forma inesperada, evidentemente para bien. Solamente sé que el año que viene es 2.011, lo demás...

Así que yo, señoras y señores, me despido por esta década. La próxima vez que nos leamos ya será en otro año. Por favor, no me falléis ninguno.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Una noche distinta


Esta es la misma entrada que puse hace un año y, también, la misma de hace dos. El día es el mismo, por eso creo que sirve. Un año más y los motivos son los mismos, como lo serán al año que viene y al siguiente, y al siguiente, y al siguiente… Solo eso, al fin y al cabo, aunque no participe del folclore navideño, si que creo que es una noche distinta.

Desde hace más de diez años, el día de Nochebuena, suelo hacer siempre lo mismo; a las 8 de la tarde subo a la terraza de mi casa y enciendo una vela. No soy muy amante de la Navidad, pero sí que creo que esa es una noche especial. Tengo la suerte de haberla celebrado siempre en compañía de mi familia por ello me siento afortunado, por poder estar con la gente que quiero. Pero también surgen otros sentimientos inevitables, como son el acordarme de mis seres queridos que ya no están. Es duro, muy duro y por ello necesito un momento para acordarme de ellos en soledad. Justo es el momento en que enciendo la vela. Me acuerdo, especialmente, de los familiares que no están y no puedo evitar soltar unas lágrimas y es que algunas cosas nunca cambiarán.

En esos momentos, después del primer recuerdo, dedico mi luz a más gente. Gente que no conozco pero que existen. Y pienso en todos los que están lejos de casa por motivos de trabajo y esta noche no estarán con sus familiares, en aquellos que tienen que pasar la noche en un hospital, que tienen que dormir en un cajero, en un banco o en cualquier contenedor. En esas madres que desde sus países pensarán en sus hijos, lejos de casa, en aquellos lejos de sus países por motivos políticos, en los que están de viaje, en aquellos que esta noche cenarán solos en casa porque no tienen familia, u otros que sencillamente no podrán cenar, en todos aquellos que acabaron sus días lejos del hogar… como mi admirado poeta, y en tantos más que se nos podrían ocurrir y que no por no nombrarlos están ausentes. Por todos ellos también enciendo la vela para que su luz, al menos esta noche, no les haga sentirse tan solos. Que sepan que alguien, desde la distancia, se acuerda de ellos.

Este año, no solamente quiero dedicarles una vela, también les dedico esta canción, un canto a la paz y a la libertad nunca igualado, igual que os la dedico a todos los que pasáis por aquí.

Que paséis una buena noche.

sábado, 18 de diciembre de 2010

La "Ch" y la "Ll"


Pues sí, la ch y la ll ya no son letras. La RAE, definitivamente, se ha arrodillado ante la invasión galopante del inglés y ha herido al idioma castellano declarando estas dos letras non gratas. Pero no son, solamente, dos símbolos los que ha perdido nuestro rico lenguaje. Los tildes que adornaban los monosílabos, o esa que se ponía en la o, cuando iba entre números para distinguirla del 0, tampoco se han librado.
Es curiosa la raza española. Hemos tenido a los más grandes genios de la literatura universal, la más grande novela de todos los tiempos está escrita en nuestro lenguaje patrio y, sin embargo, no somos capaces de defender, cuidar y amar, aquello que nos ha hecho grandes: nuestras letras.
La Academia de la Lengua, cuyo lema es limpia, fija y da esplendor desde el siglo XVIII, impotente de cumplir su cometido y apreciando una degeneración de la lengua opta por lo fácil; rebajar el idioma, en este caso la ortografía, al nivel de deplorable bajeza que la mayoría le da en la actualidad. Dicho de otra forma, mejor muerto que tratado a patadas. Solamente hay que darse cuenta como habla la gente y como escribe para llegar a esa conclusión.
Así pues, la RAE se deja llevar por la vorágine analfabeta que nos invade y decide cortar por lo sano, o sea, igualar en un nivel más ínfimo. Cuando esta debería dejarse la vida en que la gente leyera, disfrutara del tesoro que es nuestra literatura, un tesoro que es despreciado. Simplemente se deja llevar, pero bueno, nuestros académicos son los que son y, nuestras letras, al igual que nuestro antaño imperio donde no se ponía el sol, también decaen por los ineptos que se sientan en sus sillones.
Ahora bien, ¿qué haremos los que estamos acostumbrados a usarlas? ¿Los que ponemos tildes en monosílabos? Yo, sinceramente, creo que dará lo mismo. La gente no se fija en esas cosas, así que, os invito a resistir y a analfabetizarnos con dignidad. Tiempo al tiempo.

martes, 7 de diciembre de 2010

El mejor fútbol

Me gusta el fútbol, no soy un forofo acérrimo pero disfruto cuando hay algún partido interesante.

Sin duda alguna, si hay algún equipo que sea el mejor del mundo, hoy por hoy, ese es el F.C. Barcelona. Decir de la historia es muy arriesgado, pero no lo es decir de los mejores.

Este es, sin duda, el mejor partido que he visto en mi vida.