
Creo que la mejor forma de empezar a hablar sobre historia es hablar sobre religión. Esa curiosa forma de vida que ha influenciado durante siglos y siglos a las gentes siendo motivo de muchas y variadas disputas ¿Cual es el origen de la religión? No lo sé, aunque supongo que sería la victoria de la picardía sobre la ignorancia:
“Esta noche alguien me ha hablado. Haced lo que yo os diga o si no os castigará”.
Explicar los dioses y la religión es algo muy complicado y evidentemente se necesitarían años de estudio para ello. Pero no es imposible conocer unos cuantos, quizás los más familiares no es demasiado complicado.
Podríamos empezar por algunos dioses griegos y romanos porque nombrarlos todos sería muy extenso. El principal era Zeus, dios del trueno y de los demás dioses es el equivalente al Júpiter romano en cuyo honor se construían templos. Es tan importante que, por ejemplo, el quinto planeta del sistema solar se llama como él, siendo, casualmente el más grande del sistema planetario.
Dionisio el dios griego del vino era muy adorado, equivalente al romano Baco. De hecho la palabra bacanal proviene de este dios pues en las fiestas que se celebraban siempre había una ceremonia en honor suyo cuyas consecuencias son fáciles de imaginar.
Ares, dios griego de la guerra, Marte para los romanos, muy adorado y venerado entre estos. Solían rezarle antes de entrar en batalla. Otro planeta recibe su nombre.
Como diosas cabe destacar Hécate, diosa de la Tierra lo cual demuestra que estas religiones no tenían un aspecto machista al tener la adoración compartida en igualdad entre masculino y femenino.
Afrodita, diosa griega del amor y de la belleza, es la Venus romana, el segundo planeta del sistema solar recibe su nombre.
De una u otra forma estos dioses suelen estar presentes en nuestra vida actual, por ejemplo los días de la semana están en, algunos casos, dedicados a ellos. Así pues martes, en honor a Marte, miércoles por Mercurio, viernes por Venus y sábado por Saturno.
La influencia latina es la responsable que conozcamos más la mitología griega y romana que, por ejemplo, la nórdica, igual de apasionante y con dioses del mismo modo tan complejos como los latinos. Conservan grandes similitudes pero con diferencias entre actos y nombres en los que meterse a investigar resulta apasionante.
Por ejemplo Odín era el dios de los dioses, el equivalente al Zeus griego o Júpiter romano a los que me refería al principio.
Thor, el dios del clima, del viento y de la cosecha. Fue tan importante que para las lenguas anglosajonas y germánicas el jueves, thursday, es el día de Thor.
Freya, dios del amor, de la belleza y de la fertilidad con su día por su puesto, friday que significa viernes.
La existencia de dioses les servían para resolver ciertos enigmas de la naturaleza y así, por ejemplo, los vikingos creían que la aurora boreal era el brillo de las guerreras valkirias.
También tenían su apocalipsis, llamado Rägnarok. En el cual los dioses buenos pelarían entre las fuerzas del mal y estos los derrotarían cayendo en el mundo en una espiral de destrucción y catástrofes.
Esto demuestra que todas las religiones, aunque con distintos personajes, tenían algo en común. El hecho que en la actualidad no se les rinda culto es debido al emperador romano Constantino I en el siglo III d. C. Poco a poco, el impero se iba debilitando y lo único que podía unirlo y cohesionarlo era la religión. A él le debemos que juntase a gente para escribir el Nuevo Testamento. Hizo que la religión católica fuera la oficial y para que tuviese aceptación entre la gente tomo elementos de todas las demás creencias. Por ejemplo, la simbología de que Jesús transformaba el agua en vino, no es sino una similitud de Dionisio, el dios del vino que hacía lo mismo. También se creía que Dionisio tenía arrebatos caníbales y ahí comer también la carne, el cuerpo de Cristo, representado por la ostia.
El mismo Jesucristo tenía muchas similitudes con Mitra, dios persa de la luz y la cordura. Mitra nació un 25 de diciembre, o sea la noche más corta del año. Como luz que era, el cristianismo no podía “tolerar” que otro dios naciese en día tan significativo y por ello se decidió que Jesús naciese ese mismo día. De hecho la expresión cristiana: “Yo soy la luz” es mitraica sin ninguna duda. Según el mitraismo, este dios, para librar al mundo de los pecados hizo un viaje con un toro sobre los hombros que es el equivalente al via crucis cristiano. Los mitraistas creían en la resurrección, la vida eterna, el cielo y el infierno. Mitra recibía otros apelativos como: La luz o el buen pastor. El mitraismo se representaba con una cruz sobre un círculo que representa el sol, las cuatro esquinas de la cruz simbolizan el año solar.
En fin, que todo está inventado y se podría profundizar muchísimo más en este tema. También se podría hablar de los dioses egipcios, los precolombinos, los distintos que existen en África o en Asia pero sería un trabajo de años y tampoco soy ningún experto. Personalmente no soy creyente, creo que nunca lo he sido. La religión la tomo como algo folclórico y cultural, una especie de leyenda que está presente en la actualidad. Para mí todo son lo mismo: Gnomos, trolls, ángeles, demonios, querubines y todos los seres que forman parte de este tipo de tradiciones. Por ello, hace poco más de tres años que me hice apóstata pensando que era algo absurdo pertenecer a algo en lo que no creo. Así que si algún creyente lee esto que sepa que ,al menos, mi parte de cielo la dejo libre. De todas formas, nunca he conocido a nadie que haya vuelto para contar lo que hay y nadie de aquí que haya querido irse allí. Al leer la historia de la humanidad siempre me surge una pregunta ¿Cómo es posible que alguien crea en algo en cuyo nombre se han cometido millones de asesinatos y cientos de guerras? El vacio de mi ignorancia prefiero llenarlo con otras cosas. Francamente, el ser humano es algo muy complejo.