
Esta es una pregunta que si hiciéramos a cada persona obtendríamos muchas respuestas distintas y, posiblemente, todas igual de razonables. Lo primero que nos viene a la cabeza es pensar en que es el país en el que vivimos, sin más. Esto es cierto y es algo indiscutible. Pero como todas las cosas, siempre se puede concretar un poco más.
Para mí España no es, ni más ni menos, que el país donde me ha tocado vivir. Pero desde el punto de vista político, lo veo como un conjunto de estados que en su día los unieron para formar uno solo. Un invento administrativo como cualquier otra demarcación territorial. Por ello, no deja de resultarme curioso cuando oigo a aquellos que se creen más patriotas que nadie, más españoles que nadie, diciendo que están dispuestos a dar la vida por su país.
Observando la historia de este país, vemos que apenas tiene 300 años de historia y si hilamos muy fino ni siquiera existe, como más adelante razonaré.
Después de la caída del imperio romano, la península paso a manos visigodas, durante casi 300 años, hasta que los árabes conquistaron la península quedando, por un lado, estos últimos y, por otro, en el norte, el Principado de Asturias, un reducto de resistencia visigoda, más o menos, como hoy lo conocemos. Con el correr de los años, y a medida que se van conquistando tierras al Islam, van apareciendo otros reinos fruto de repartos, herencias y guerras entre los cristianos. Así pues, aparecen cerca de los Pirineos el Reino de Navarra y Aragón. Asturias pasa a ser el Reino de León. Después de muchas uniones dinásticas y más guerras entre ellos surgen en la península cuatro principales reinos cristianos: El Reino de Portugal, la Corona de Castilla, el Reino de Navarra y el Reino de Aragón.
El Reino de Portugal, después de la batalla de Albujarrota (1397), logra la independencia definitiva de Castilla. El reino de Aragón está constituido por Aragón, el Reino de Valencia, Murcia y los Condados Catalanes. El Reino de Navarra pasa a ser de Aragón una vez entrado el siglo XVI. Viendo esto se puede deducir que tanto el nacionalismo catalán como el vasco, apoyándose en la historia, son falsos, pero esto sería para tratar en otra ocasión.
Para resumir y no extenderme en fechas, batallas y nombres, llegamos a principios del siglo XVIII, donde únicamente existe el Reino de Aragón y Castilla. Es después de la Guerra de Sucesión, cuando Felipe V, primer Borbón que reina en España, decide unir ambos reinos bajo el nombre de ESPAÑA. Por eso he dicho al principio que este país, como tal, apenas tiene 300 años. Y por eso he añadido que ni siquiera podía denominarse como tal puesto que Gibraltar pertenece a Gran Bretaña.
De aquí que saque el razonamiento que España es un invento administrativo, unido mediante guerras, por la fuerza casi siempre en contra de las propias gentes.
Si me preguntan digo que soy español, no me siento nacionalista, pero del mismo modo creo que España tiende a un estado federal por cuestiones lógicas. Para mí ser español ni es un orgullo ni una bendición, simplemente una circunstancia.
Las fronteras no son inamovibles, mutan con el pasar de los años, de los siglos, eso es algo que es evidente. El nacionalismo, en este caso el español, no es más que una limitación de nuestra perspectiva, aplicable a cualquier nacionalismo. Somos de lugar donde de nacemos. Este no nos elige y por ello creemos que es lo mejor, pero pensando de ese modo difícilmente podremos superarnos.
Espero, y deseo, que este país, acabe siendo un estado federal. Creo que las tesis de Pi y Margall al respecto son ejemplares y todavía vigentes por aquellos que creen en ello. Si llegamos a estado federal y se decide que seamos estados independientes también lo aceptaría. Estaría de acuerdo con cualquier elección que hiciese el pueblo sobre su futuro, libremente y nunca bajo la coacción de las armas ni bajo falsos abolengos históricos para ello.
Conclusión: Hoy soy español, mañana… quién sabe.