Dice un refrán que, solamente nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, y es cierto. Las personas somos así de estúpidas, egoístas y oportunistas ¿qué le vamos a hacer? Ahora todo el mundo conoce la realidad del Sáhara, gracias al valor de una mujer que está haciendo una reivindicación justa. Una mujer que es capaz de perder la vida si con ello consigue una poca para los suyos. Aminatu Haidar es una de esas raras especies que no le importa sacrificarse por lo que cree justo… y nosotros nos solidarizamos con ella ahora, pero ¿y antes? ¿Cuántos han alzado la voz por lo ocurrido en ese país? ¿Cuántos conocen el problema que allí ocurre? Y lo más gracioso ¿cuántos de esos que se solidarizan con esta mujer sabrían colocar en el mapa la región del Sáhara? Así es. Podemos darnos cuenta, por desgracia, que esto no deja de ser una de esas extrañas modas solidarias que aparecen de vez en cuando y luego se olvidan de la misma forma que se olvida la canción del verano, de la misma forma que irrumpieron. Yo me pongo a la cabeza de esos oportunistas con esta entrada, y con estas palabras reconozco mi culpa.
Desconozco en profundidad el conflicto con el Sáhara. Solamente sé lo que pueda saber alguien de oídas, pero me parece que es una situación insostenible. Tengo entendido que aquello es una especie de “tierra de nadie” donde entre unos y otros están haciendo padecer a los de siempre, al pobre pueblo que no tiene nada que ver.
España lo abandonó a su suerte en 1975, se cubrió de gloria en aquella ocasión. Si bien las cosas no estaban aquí como para apartar la vista de lo que ocurría en el Prado (Franco se moría), bien se podría haber tomado una solución más tarde, porque es un problema español. Es un problema de la política internacional de España porque, aunque parezca increíble, el Sáhara legalmente es España puesto que no hubo tratado de descolonización y devolución a sus dueños, pero los gobiernos no han querido meterse en líos. Sí, esa es la realidad. Los españoles se fueron de allí con lo puesto y no se supo nada más.
Tampoco creo que este país haga nada por los saharauis por varias razones:
La primera sería que no quiere meterse en líos con sus vecinos, por razones geográficas le conviene llevarse bien con ellos. Esto es así. Cualquiera de nosotros se puede llevar mal con el de otra calle o el de dos casas más abajo… pero con el que tienes al lado has de llevarte bien sí o sí. Hace un par de días un ministro marroquí, amenazaba a España con romper tratados en materia de inmigración, pesca y tráfico de drogas ¿qué supondría esto? Cientos de pateras, todos los días llegando a nuestras costas, barcos perseguidos y droga entrando en Europa a través de España.
La segunda razón sería la familiaridad que une a los dos monarcas, que sería también un grave problema. Cuando murió Hassan II,
Campechano I dijo algo parecido a:
Se ha muerto mi hermano, ahora tengo un hijo (refiriéndose al actual rey Mohamed VI).
Y es que a Juan Carlos siempre le ha gustado eso de llevarse bien con los dictadores aunque luego saque la bandera de la (su) democracia.
La tercera razón, creo que podría ser que Marruecos, alentada por la resolución favorable al Sáhara, montase otra Marcha Verde sobre Ceuta y Melilla (antiguas reivindicaciones por parte de ellos) y entonces montarse un buen jaleo.
Hablando en lenguaje coloquial, y con la confianza que creo tener con los que me leen habitualmente, podría decirse que,
nos tienen cogidos por los huevos ¿cuál sería la solución? Se me ocurren dos:
La primera podría ser dejar que el tiempo siga, que esa mujer muera, no hacer nada y luego las típicas lamentaciones, en los periódicos, hablando de que era una gran mujer, luchadora por la libertad y a favor de una jodida democracia en la que tantas tropelías se comenten. Esperar a que el tiempo pase y la gente se olvide... como se olvidan tantas cosas que han sucedido.
La segunda, usando nuestra fiesta nacional sería,
coger el toro por los cuernos. Plantarnos, apoyarla en reivindicaciones justas y tratar de solucionar un problema que ya dura 30 vergonzosos años. Si fuera preciso, retirar las tropas de Afganistán (que allí no pintan nada) y llevarlas a Ceuta, Melilla y Canarias… por si las moscas. Dar un puñetazo sobre la mesa y solucionar un problema que, insisto, le concierne a España dar solución.
Pero dado el carácter talantero de Zapatero y esgrimiendo las tres razones anteriores, creo que se tomará la primera solución. Me apostaría el gordo de Navidad que me va a tocar.
Aminatu Haidar, la pacifista activista saharaui, está dando una lección de lucha por unos derechos de un pueblo a ser libre. Al más puro estilo Gandhi, hace su protesta en forma de huelga de hambre. Todos la miramos con cara de pena pero solamente podemos hacer eso. Quién tiene la llave para solucionar el conflicto no moverá un dedo por ayudarla. Esto me crea una seria duda ¿sirve de algo la lucha pacífica? ¿Servirá de algo el sacrificio de esta mujer? Los que se tendrían que concienciar no lo hacen y pondrán el habitual gesto compungido si se produce un fatal desenlace, por lo tanto yo me pregunto ¿está justificado el terrorismo ante ciertas circunstancias como es este problema? ¿Sería lícito que los saharauis comenzasen una ola de terror poniendo bombas hasta obtener su libertad? Está claro que posiblemente no lo consigan, pero pensando de una forma retorcida sería algo así como:”
Tú no me das lo que quiero, pero al menos te voy a joder” y ahora que nadie me acuse de apología al terrorismo (¡ya lo que me faltaba!), pero creo que se entiende.
Con esta situación es fácil comprender cómo se sentiría la II República cuando las potencias democráticas la abandonaron a su suerte ante el fascismo galopante. Ahora, España, está haciendo lo mismo con el Sáhara. Cambian los tiempos, las personas y las ideas, pero la situación es la misma.
Por todo esto, y por muchas razones más, espero que no olvidemos que el Sáhara existe, que pasadas unas semanas, o unos meses, nos hayamos olvidado de este problema y que muchos que han puesto su entrada en el blog, aprovechando la situación, que la recuerden sin que haga falta ninguna causa justificada para ello, ni por el simple oportunismo del momento, insisto que yo el primero.
Sáhara libre, libertad para el Sáhara.
الصحراء حرة ، حرة في الصحراء.
