
Después de los últimos resultados electorales, donde la derecha ha arrasado, me has surgido una duda que, por mucho que la he planteado a mis amistades a lo largo de la semana, nadie me ha dado una contestación convincente: ¿qué es lo que falla la sociedad o la izquierda?
Creo que en la población hay un descontento muy generalizado por la situación general pero, por alguna razón que no acierto a entender, han preferido confiar en promesas mesiánicas antes que reaccionar. Y no, no digo que el PSOE debería haber ganado; tildarlos de izquierdas es algo demasiado atrevido para los que defendemos esa postura.
Todo ello me hace pensar que si realmente el Movimiento 15-M puede llegar a triunfar, si tenemos en cuenta las elecciones y, aunque sean cosas distintas, creo que la sociedad no está madura para unos cambios de esa magnitud.
Participo en asambleas, hablo con los manifestantes y me parecen muy buenas intenciones; seguro que todos las desearíamos pero, quizá por ello, me parecen utopías y, como todas las utopías, necesitan un líder, una cabeza pensante que pueda dirigirlo todo. No debería ser una persona física, me refiero a varias. Los hindúes, por ejemplo, tenían a Gandhi y en EEUU, el Movimiento por los Derechos Civiles tenía a Martin Luther King… este movimiento carece, al menos de momento, de una figura de esas proporciones.
Por ello, cuando escucho cosas tales como la nacionalización de la banca, que los políticos declaren todos sus bienes o que no puedan tener más de puestos públicos, o que se les retiren las pensiones vitalicias por solamente estar 8 años ejerciendo su labor pública pienso “perfecto, de acuerdo… pero ¿cómo?” ¿Cómo podemos confiar que los mismos corruptos (vamos a llamarles presuntos) cambien de un día para otro?
En la historia tenemos claros ejemplos de sociedades que han intentado cambiar y, para ello, han cambiado a sus dirigentes. Así, por ejemplo, se me ocurre la Revolución Francesa; donde el pueblo eligió lo que quería pero, para ello, tuvo que cambiar a la clase dirigente porque, ¿hubieran estos dado a la sociedad lo que pedían de una forma pacífica? ¿Hubieran renunciado a sus privilegios? Y qué decir de la Revolución Rusa, 130 años más tarde pero con el mismo resultado: cambiar la sociedad.
En España hubo un intento, en 1820, donde el general de Riego tuvo que levantarse contra el despótico Fernando VII iniciando lo que se conoce como “el Trienio Liberal” pero que, a los tres años, el rey felón apoyado por las monarquías absolutistas se revolvió contra su propio pueblo para que sus privilegios le fueran devueltos iniciando la llamada “Década Ominosa”. Confiaron en que el rey acataría la constitución de Cádiz de 1.812 y no lo hizo pese haber dicho “vayamos todos por la senda de la constitucionalidad y yo el primero”. El general Rafael de Riego debería servirnos de ejemplo para saber lo que puede pasar porque esto, en cierta forma, ya ha sucedido.
Y con esto no estoy diciendo que haya que guillotinar ni fusilar a nadie, pero no creo que esto sirva para que las cosas cambien. El que es corrupto no cambia de la noche al día, no podemos confiar en su palabra y no voy a dar nombres porque cualquiera se los puede imaginar pero yo, personalmente, no creo que esa gente debería estar ahí si queremos que las cosas funcionen.
Lo siento, pero soy pesimista, al menos de momento.