Hay noticias de esas que me cabrean, me encrespan y me pasan tantas cosas por la cabeza que, seguramente, si las escribiese a las 24 horas estaría en una mazmorra y con las llaves de la misma en el fondo del mar.
Hay cosas de este país que no entiendo y que, creo, que acabaré por no tratar de entender puesto que de nada sirve, ¿cómo es posible que ante esto nadie diga nada? Cosas de este bochornoso país. El tema en cuestión es una noticia que leí el otro día en un periódico sobre la fórmula 1, cuyo titular decía, El Rey D. Juan Carlos visitó a los pilotos españoles y al equipo Hispania en Bahrein, para seguidamente decir que no se quiso perder el inicio de la temporada de la F-1 en Bahrein y que el monarca deseó suerte a los pilotos españoles y al equipo Hispania.
Desde luego que el ridículo y la poca vergüenza no puede ser mayor, ¿qué hubiera pasado, qué no hubiéramos dicho, si esto lo hace cualquier político elegido por unas urnas? La lapidación mediática hubiera sido de leyenda. Pero claro, lo hace el Borbón y no pasa nada, todavía decimos que es campechano.
¿Y este es el que decía hace un mes que había que arrimar el hombro? Para mí que confundiría arrimar el hombro con levantar el codo, al fin y al cabo son extremidades superiores.
Pero es que eso de, no se quiso perder el inicio de la temporada de la F-1 en Bahrein, me suena a dos cosas:
1) A peloteo sumiso y servil ante el rey.
2) A complacencia ante un capricho de alguien que tiene todo lo que quiere.
Al fin y al cabo todo se resume en ilusiones. El Borbón en no perderse la carrera en la tierra de Las mil y una noches, y otros en no perder el trabajo que tienen o, en el peor de los casos, en encontrar el trabajo perdido.
Por otra parte, lo de: el monarca deseó suerte a los pilotos españoles y al equipo Hispania. No es más que una muestra del fanatismo y del atavismo que todavía tenemos en este país. Parece ser que el Borbón es una especie de chamán o de brujo, semejante al de las tribus primitivas que danzaban cuando sus guerreros emprendían batalla ¿Será el Borbón un brujo o un mago? ¿Será acaso la mascota del deporte español? Porque este tío no pierde ocasión en viajar, de gorra por supuesto, a cualquier evento…
Me apuesto una cena con cualquiera de vosotros, a que tampoco querrá perderse los partidos de la selección, en el próximo mundial de Suráfrica, este verano (si mandan a Felipín también sirve ¿vale?).










