sábado, 27 de febrero de 2010

Casualidad del Alma


Y de nuevo la he vuelto a ver. Alma.

Fue hace unos días, en un programa de televisión. Que casualidades tiene la vida, pero ¿qué es la casualidad sino una circunstancia inesperada? Allí estaba, de pie, presentándola. Yo, abstraído, la miraba desde casa, sus gestos, su expresión, he vuelto a escuchar su voz, todo lo conocido por mí.

¿Ha pasado tanto tiempo? Más de nueve meses sin vernos, ella, ahora, más. Pero estaba igual, especialmente hermosa, como siempre.

Porque me he empeñado en no olvidarla, aun sabiendo que debería hacerlo, aun sabiendo que hay cosas imposibles, el destino me la ha mostrado, una vez más.

Y he vuelto de nuevo a vivir, a sentir, a pasear por la calle Antonio Machado, a recordar un Góngora bobo de la pluma de Quevedo, un rincón de cafetería y una hermosa puesta de sol. De nuevo he vuelto a oler un perfume, a notar la suavidad de una piel escondida en mi tacto y a ver su peca en la parte derecha de la nariz.

No ganó. Difícilmente se puede hacer teniendo a Gonzalo Miró para ayudarte. Un… Podría decir hijo de papá pero no lo sé, lo definiré como pijo con suerte, cuyo apellido es lo que le permite dedicarse a lo que hace, que no sus aptitudes. Decía que no ganó, pero eso es lo de menos, a mí hace tiempo que me ha vencido.

¿Por qué serán así las cosas? Empecinado en vanas luchas que van a dejar heridas. No puedo engañarme, o quizás lo hago, sólo espero que mi Alma no esté perdida, pero ¿es posible hacer que el agua de una cascada remonte? ¿Es posible robarle el alma al aire? Solamente quiero tener la mía, con todo.

lunes, 22 de febrero de 2010

Mis respetos poeta




Antonio Machado, en el LXXI aniversario de su muerte, 1.939 - 2.010, con respeto y admiración.

sábado, 20 de febrero de 2010

El puente de Alcántara



Lo tenía pendiente desde hace mucho tiempo. Esta es la primera novela de una colección que me compré, hace más de diez años, dedicada a la Edad Media y tenía una deuda moral conmigo mismo por no haber, siquiera, intentado leerlo.
Podría calificarse como una buena novela histórica, para pasar un rato entretenido, pero poco más. Trata bastante bien los hechos ocurridos y refleja a la perfección de la época. Es fácil imaginarse las cosas. Como la vida de tres personajes distintos se juntan, y el rumbo que tomarán sus vidas. Pero, no obstante, lo que sería la trama en sí es muy corta y previsible. Está bien para el que sea un neófito en la Edad Media, poder ponerse en contacto con aquella época pero, aun a pesar de las expectativas iniciales, que nadie espere una novela de intriga porque en este sentido defrauda mucho.

Resumiendo. Del mismo modo que un sábado, o domingo por la tarde, podemos ver una película para no aburrirnos, este sería el ejemplo con este libro, podría ser la típica novela que te lees cuando no tienes nada a mano, pero aún así, si se sabe lo que se está leyendo es recomendable.
Argumento: 4
Ambientación: 6
Personajes: 5
Capacidad para seducir al lector: 4

martes, 16 de febrero de 2010

Cronología de una mentira


"Lo enunciaré de forma sencilla pero ambiciosa: la próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo".
3 de julio de 2.007

"España está a salvo de la crisis financiera".
21 de agosto de 2.007

"Tenemos la tasa de paro más baja de la historia. El modelo económico español es un modelo internacional de solvencia y eficiencia".
6 de septiembre de 2.007

"Haciendo uso de un símil futbolístico, se podría decir que España ha entrado en la Champions League de la economía mundial".
11 de septiembre de 2.007

"No hay atisbo de recesión económica. La economía española tiene muy buenos fundamentos".
16 de octubre de 2.007

"Crear un alarmismo injustificado en torno a la economía de un país puede dañar las expectativas. Permítanme que diga que es lo menos patriótico que conozco".
9 de enero de 2.008

"La crisis es una falacia, puro catastrofismo. Estamos creciendo por encima del 3%. Aunque mañana crezcamos al 3% o al 2,8%, que es un crecimiento bueno, vamos a seguir creando empleo y teniendo superávit".
14 de enero de 2.008

"Los que auguran el riesgo de recesión no saben nada de economía. Estoy harto y agotado por la cantidad de tonterías que oigo últimamente sobre el mundo económico. La economía española crecerá en la próxima legislatura a un ritmo cercano al 3%, lo que permitirá crear 1,6 millones de nuevos empleos y mantener la tasa de paro en torno al 8% de la población activa".
11 de febrero de 2.008


"La desaceleración no va a ser ni profunda ni prolongada. Va a ser una desaceleración para la cual nuestro país está más preparado que nadie".
25 de febrero de 2.008

"Prometo crear 2 millones de nuevos empleos".
3 de marzo de 2.008

"España está en condiciones para llegar al pleno empleo".
7 de marzo de 2.008

"La peor previsión de paro que podamos tener por delante será siempre una previsión de paro mejor que la que mejor tuvo el PP".
26 de abril de 2.008

"La actitud de quienes exageran sobre el alcance de la actual situación económica es antipatriótica, inaceptable y demagógica".
28 de abril de 2.008

"Como todo, es opinable y depende de lo que entendamos por crisis. (...) Por un concepto como el de crisis habría que preguntar a los economistas, y seguramente no se pondrían de acuerdo. (...) Más allá de baches como el de ahora, España tiene condiciones para ambicionar llegar a los niveles de empleo de la media europea y de pleno empleo técnico. Vamos a trabajar por ello. El Gobierno ha sido el que más ha acertado en sus previsiones".
29 de junio de 2.008


"Ser optimistas es algo más que un acto de racionalidad, es una exigencia moral. (...) A trabajar, y también conviene que consumáis".
4 de Julio de 2.008

"En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay gente que no va a pasar ninguna dificultad".
8 de julio de 2.008

"Yo creo que el segundo semestre del año que viene estaremos ya con una actividad económica de crecimiento intertrimestral".
19 de octubre de 2.008

"Nadie quedará a su suerte ante el drama del desempleo. Mi prioridad, es que no haya una sola familia en este país que pueda tener una situación de grave angustia o preocupación por la pérdida del puesto de trabajo".
13 de diciembre de 2.008

"En cuanto hemos entrado en una situación objetiva de crisis, he sido el primero en hablar de una crisis del sistema financiero internacional y de una crisis económica. En marzo comenzará a crearse empleo de manera intensa".
18 de diciembre de 2.008

"España va a salir de la grave crisis económica, con fuerza y respaldando a quienes más dificultades tienen (...) Estamos movilizando un esfuerzo de actuaciones públicas que no tiene precedentes, es un esfuerzo extraordinario ante una grave crisis que azota a todos los países del mundo. (...) La clave es confiar en nosotros mismos, saber que somos un país con trabajadores y empresarios que pueden hacer lo mismo que los mejores".
25 de enero de 2.009

"Yo no engañé [sobre la crisis], pude equivocarme, pero no engañé (...) 2009 será un año duro y difícil, pero España saldrá reforzada de la crisis".
26 de enero de 2.009

"Es probable que lo peor de la crisis económica haya pasado ya".
29 de abril de 2.009

"La fase más aguda de la crisis ha pasado ya (...) Lo peor de la destrucción de empleo ha quedado atrás."
28 de agosto de 2.009


"Dicen que improvisamos, ¡mentira, mentira!".
06 septiembre 2.009

“A veces gobernar incluye improvisar. A finales de año llegará la recuperación. En el umbral entre 2009 y 2010”.
19 septiembre 2.009

"La recesión en España será menor que en otros países europeos. Nuestro sector bancario ha evitado la crisis, y eso ayudará en la recuperación (...) Basta con salir a la calle para ver que España no se hunde por la crisis".
21 de septiembre de 2.009

“El cambio climático es mucho más devastador que la crisis”.
24 septiembre 2.009

“España está en la fase final de salida de la recesión”.
30 octubre 2.009

“Podemos salir de la crisis un trimestre antes o después (...) Algunos van a estar siempre que si salimos antes o después (...) En estas cosas no se cuentan cuando empezaron unos y cuando empezaron otros”.
14 de noviembre de 2.009

“Saldremos de la crisis con una economía sólida de la que nos podamos sentir orgullosos (...) Ya ha pasado lo peor”.
22 de noviembre de 2.009

“La recuperación económica se ha iniciado y todo apunta a que el ritmo de recuperación se va a acelerar (...) Estamos a punto de registrar datos intertremestrales positivos”.
23 de noviembre de 2.009

“Se producen signos alentadores de reactivación”.
2 de diciembre de 2.009

“La economía española va a volver a crecer con carácter inminente. Crecerá de otro modo porque se acometerán las reformas precisas. El tren del crecimiento está muy próximo. Es el momento de crecer con mayor valor añadido”.
10 de diciembre de 2.009

“Va a haber una clara y contundente moderación en la destrucción de empleo en 2.010. La recuperación será lenta y difícil".
30 diciembre de 2.009

"España está a punto de salir de la recesión, si no lo ha hecho ya".
08 de enero de 2.010

"Objetivamente lo peor ha pasado ya. Para el que pierda el empleo hoy, lo peor ha llegado hoy. Pero eso tenemos que tenerlo todos claro. Nos quedan unos meses por delante de 2.010, cuando en materia de empleo vamos todavía a tener dificultades, datos no buenos. Vamos a ver si a partir del verano, de primavera-verano, empezamos a equilibrar la capacidad de crear empleo”.
17 de enero de 2.010

“España está a punto de salir de la recesión”.
10 de febrero de 2.010

Continuará...

sábado, 13 de febrero de 2010

Volviendo al pasado



He estado unos días alejado porque por motivos laborales he estado de viaje. Casualmente, he estado con antiguos compañeros de estudios, a los que no veía desde hacía mucho tiempo, en la ciudad donde viven y trabajan. Parece mentira como parece que el tiempo no cambie. He estado en lugares donde estaba cuando era estudiante, e incluso, he estado en el piso que compartía.
Parece que el tiempo haya vuelto atrás. Me he visto hace unos años en ese mismo lugar, con menos canas y preocupaciones ¿Habéis cuento de Navidad? ¿Esa en la que a Mr. Scrooge se le aparece un fantasma y lo devuelve a sus navidades pasadas? Pues lo mismo me ha pasado a mí. He estado en la que era mi habitación y he recordado noches en vela por tener que estudiar, noches en que caía en la cama después de haber bebido como un cosaco y otras noches en las que las pasaba en buena compañía… Sí, por un momento el tiempo ha retrocedido diez años y allí estaba yo, cocinando de nuevo, tendiendo la ropa, entrando y saliendo, aquel piso... Aquella habitación. En el bar donde quedábamos, el mismo dueño. La universidad, todavía quedan profesores míos, esos que me lo hacían pasar tan mal, responsables de dolores de estómago y largas estancias sentado en el baño. Podría decir que todo está igual, bueno casi, yo si que he cambiado.

Preguntando he sabido de las vidas de algunos/as que estuvimos allí. He sabido que una compañera de Oñati, Itziar, será madre por segunda vez. Que otras del País Vasco están trabajando empresas haciendo sus proyectos y les va bien. Que otro buen amigo, Diego, está de arquitecto en el ayuntamiento de Teruel. Que uno de Gerona cambió de vida, se arriesgó, y se fue a Australia a trabajar. Que otro, de Ávila, vive en Suecia con otra arquitecta que conoció en unas vacaciones. Otro es alcalde de su pueblo en Zamora… y así de muchos que apenas recordaba. Por lo visto, algunos, mediante el facebook están en contacto. Se cuentan sus cosas y hablan a menudo. Es lo que tiene la universidad, conoces a gente de lugares diferentes, compartes todo con ello y luego, todo acaba. Cada uno sigue su curso y aunque no nos olvidemos pero la vida sigue y todos pasamos a ser parte del recuerdo, de aquellos años que, como solíamos decir “Es la última oportunidad para vivir la vida sin preocupaciones de la misma”. Y es que una vez se acaba te ves abocado al mundo real y te das cuenta que nada volverá a ser igual. Esos fiestas en los pisos de unos u otros, esos jueves por la noche, el no querer levantarte si no te apetecía y más, y más cosas… Todo acabó.

Por cierto…También, casualmente, me hablaron de ella. Vive con alguien que conoció, pronto será madre. Espero que sea medianamente feliz. Cuando hable con Plácido supongo que se lo diré. Estoy seguro que él la recuerda más que a nadie.

sábado, 30 de enero de 2010

A cualquiera le puede pasar


Un párroco iba conduciendo cerca de Alpartir, cuando vio a una joven monja parada al lado de la carretera esperando el autobús. Evidentemente una persona formada en la caridad y la bondad, no podía dejar pasar esa oportunidad de hacer el bien. El párroco paró y le ofreció llevarla al pueblo más próximo, que era donde esta se dirigía. La monja aceptó contentísima y puso el equipaje en el asiento trasero. Cuando se sentó su hábito se abrió un poco y dejó ver una hermosa pierna.

Cuando el párroco se dio cuenta de este hecho, casi ocurre un accidente. Afortunadamente consiguió controlar el coche, pero no pudo resistir la tentación y puso la mano en la pierna de la joven monja, notando su suavidad y sintiendo un gran placer.

Ella lo miró de arriba a abajo y le dijo:

– Padre, por favor, recuerde el salmo 129. –

Entonces, el párroco retiró rápidamente su mano y pidió disculpas, pero sus ojos se resistían a apartar la vista de la hermosa pierna. De hecho, al poco tiempo, su mano pasó del cambio de marchas a la rodilla de la monja en un acto reflejo inconsciente.

– Padre, le pido por favor, que recuerde el salmo 129 – reiteró la joven monja.

El párroco, contrariado, retiró nuevamente su mano y pidió disculpas:

– La carne es débil, hermana… No me lo tenga en cuenta y haga el favor de entenderme. –

Entre miradas y débiles aproximaciones recorrieron el trayecto. Llegaron al pueblo y la monja miró al párroco de una forma muy significativa, al tiempo que le agradecía el favor de haberla aproximado a su destino.

El párroco continuó su viaje de forma acelerada y cuando llegó a su casa se fue corriendo a ver que decía el salmo 129: “Sigue adelante e inténtalo, llegarás a la gloria”.


Moraleja: Siempre hay que estar informado al máximo sobre temas relacionados con el entorno laboral de uno mismo o te expones a perder grandes oportunidades. La formación permanente es imprescindible en la sociedad actual.

martes, 26 de enero de 2010

Benito Soto, el último pirata



El de hoy es un personaje que por una de esas casualidades descubrí hace unos meses ojeando una enciclopedia en una biblioteca. Siguiendo mi costumbre de publicar entradas los martes y sábados, cuando haya algo que publicar, he esperado al día de hoy para hacerlo, la razón es sencilla. Ayer se cumplieron 180 años de la muerte del, que podríamos considerar, último pirata del Atlántico. Poco se sabe de su vida, apenas nada, y ese poco puede que sea mezcla de leyenda y realidad. Se llamaba Benito Soto, nacido en Pontevedra en un entrono de pobreza, y no llegó a los 25 años (22 de marzo de 1805, 25 de enero de 1830).
Benito era el séptimo hijo de una familia de catorce. Jamás aprendió a leer, pero se convirtió en un espabilado contrabandista al que, a los dieciocho años de edad, semejaron quedarle estrechas para sus correrías las aguas de la costa gallega. Embarcado rumbo a Cuba, en ese momento se pierde la vista de sus andanzas hasta su reaparición, poco después, a bordo del "Defensor de Pedro". A partir de entonces hay dos versiones de la vida de Benito Soto: en la primera la de que se trató siempre de un honrado marinero que por la necesidad y las circunstancias acabó combatiendo a corsarios enemigos, y, en la segunda, que directamente actuó en barcos corsarios españoles contra buques de las repúblicas americanas. En cualquier caso, se da por seguro que navegó en buques negreros y tuvo más de un enfrentamiento armado, lo que le otorgó una notable experiencia en combates en el mar.
El hecho es que, a finales de 1827, con sólo 23 años de edad, figura ya como segundo contramaestre del "Defensor de Pedro", un bergantín de bandera brasileña con destino a África que tenía "patente de corso" para ejercer la piratería contra toda aquella embarcación que se considerase enemiga del gobierno que lo había contratado. Esto significa que, aparte de la licencia corsaria, se trataba de un barco negrero, cuya misión principal es embarcar esclavos en el continente negro para trasladarlos a América.
El 3 de enero de 1828, el "Defensor de Pedro" fondea en el Cabo de San Pablo y el capitán, Pedro Mariz de Sousa Sarmento, y algunos miembros de confianza de su tripulación, abandonan el buque intuyendo que, a bordo, se estaba gestando un motín. Asume la responsabilidad del mando el teniente de la Armada portuguesa, Antonio Rodrigues, quien el 26 de febrero se enfrenta a una rebelión encabezada por Benito Soto: la lucha acaba con la expulsión de los tripulantes considerados no válidos y, al grito de ¡Abajo los portugueses!, Soto encierra primero y ordena asesinar después a su principal cómplice y, a la par, rival en la revuelta, tomando "de facto" y de manera unipersonal el poder a abordo.

A partir de esos sucesos, podemos considerar que el "Defensor de Pedro" ya no era un buque con patente de corso, sino un barco pirata que navegaba bajo ninguna patria y bajo ningún dios como no fuesen la codicia de sus marineros y las órdenes de Soto. Incluso fue rebautizado como “Burla negra”.

Deciden partir con rumbo a las Azores. A su paso fueron abordados la "Morning Star", la "Topaz", el "Unicorne" (que logró escapar), el "Cessnock", la "Ermelinda" y el "New Prospect" y en casi todos los casos se trató de unos asaltos en verdad sanguinarios y que hablan muy poco bien de cómo se las gastaba Benito Soto en alta mar.

El asalto a la "Morning Star" devino en toda una matanza. Al no querer que hubiese testigos de su fechoría y después de matar a los tripulantes que aún resistían, Soto ordenó que se hundiese la fragata inglesa y se eliminase a todo su pasaje.

No corrieron mejor suerte los veintidós tripulantes de la fragata norteamericana "Topaz", pasada por las armas, un golpe que le proporcionó a Soto el que probablemente fuese su mayor botín en joyas, piedras preciosas, relojes de oro, sedas de China y la India, y monedas. Con aquel tesoro en sus bodegas, el pirata comunicó a sus hombres que ya era hora de volver a casa, poniendo la "Burla negra” proa a Galicia.

En ruta hacia el Noroeste de España, el bergantín pirata no dudó en atacar a aquellos barcos que se le cruzaron en el camino y, así, fueron cayendo, entre otros, la fragata portuguesa "Ermelinda" y el "New Prospect". Cuando, ya en la mismísima bahía de Marín (Pontevedra), Benito Soto se creía rico y a salvo de cualquier contratiempo, se produjo un, para él, hecho inesperado. Ocurrió que se encontró con más dificultades de las previstas para vender la mercancía, de modo que se dirigió al Sur de la Península, recalando varado, debido a un error del timonel que confundió Punta Tarifa con la Isla de León, a tan sólo cuatro kilómetros del puerto de Cádiz, es decir, al alcance tanto de las autoridades españolas como británicas, las cuales procedieron a la detención de los bandidos.

Tras la confusión inicial por lo sucedido, los piratas decidieron huir, pero poco a poco fueron capturados. El capitán Soto llegó casi hasta Gibraltar pero fue capturado.

La sentencia de muerte de Benito Soto fue dictada por un tribunal inglés porque a manos británicas fue cedido por expresa voluntad del rey Fernando VII quien, sin embargo, se encargó de que la mayoría de la tripulación del bergantín "Burla negra" fuese juzgada y sentenciada a muerte por una magistratura militar española.

Esto es un hecho bastante curioso. Realmente aquellos piratas no habían hecho daño a España, ni atacaban sus intereses, solamente atacaban barcos bajo otra bandera, pero para el nefasto Fernando VII, la ciudad de Cádiz era especialmente aborrecible por ser cuna de los liberales; el monarca entendió que la mejor forma de infundir el terror entre sus habitantes y salvaguardar su patético reinado era reunir a los condenados y proceder a su ahorcamiento en público, ante las Puertas de Tierra, y en dos jornadas consecutivas, las del 12 y el 13 de enero de 1830. No satisfecho con ello, el rey ordenó descuartizar los cadáveres y exhibir sus cabezas durante varios días en distintos lugares de la ciudad.

La ejecución de Benito Soto, el 25 de enero de 1830, resultó especialmente cruel. El verdugo colocó la cuerda demasiado alta, pero Soto lo ayudó subiéndose al ataúd para meter bien la cabeza en el lazo y, tras gritar al público ¡Adiós a todos, la función ha terminado! saltó al vacío, pero los pies tocaban el suelo y no acabó de ahogarse -para satisfacción del público- hasta que el verdugo, con una pala, quitó algo de tierra bajo sus pies y el pirata finalmente murió.

Podríamos pensar que era una persona cruel y sanguinaria. Pero en su favor diré que, hay que hay que tener en cuenta que él se cría en un ambiente en el que durante muchísimos años se gritó “muerte al inglés”, fueron dos o tres siglos en el que España rivalizaba por la conquista de los mares con Inglaterra y ese era un grito habitual. Después, en época de paz y de alianza con los ingleses, había mucha gente que seguía con esa espina clavada; también estaba el tema de Gibraltar, el de la esclavitud, de los negreros, etc., y Benito Soto fue un poco un retrasado en su tiempo, porque si lo que hizo lo hubiese hecho cien, o doscientos, años antes tendría una estatua en cada plaza. Sin duda alguna, de haber nacido en la época que le hubiera correspondido, su fama podría ser comparable a los grandes corsarios como Francis Drake o Henry Morgan, al servicio de Inglaterra o Barbarroja, al servicio del Imperio Otomano.

Como anécdota diré que el poema “La canción del pirata” de José de Espronceda está dedicada a Benito Soto, de cuya figura era admirador el célebre poeta.

sábado, 23 de enero de 2010

Españoles, una especie diferente



Está claro que el pueblo español es diferente. Yo creo que somos una derivación del homo sapiens que perfectamente se podrí a llamar homo españolensis. Sí, ciertamente, la idiosincrasia de este país a lo largo de su historia es de lo más curioso que podamos leer. Tampoco es cuestión de retrotraerse demasiado en el tiempo, por lo que unos siglos atrás son suficientes para determinar el punto en el que estamos.

Podríamos empezar al principio del siglo XVI, en los años 20 para concretar. La revuelta de las Comunidades en Castilla y las Germanías en Aragón supone, para algunos historiadores, la primera revuelta burguesa de la historia. Se trataba de unas revueltas del pueblo, para liberalizarse del yugo de los nobles, aprovechando el cambio de rey en la figura de Carlos I. Pues bien, ese primer intento de cambiar, por gran parte de la sociedad, fue sofocado por la fuerza de las armas, sus cabecillas ajusticiados y la situación quedó como estaba.

Pero lo que destacaría de este siglo es, sin duda alguna, las conocidas como Guerras de Religión. Donde Europa se revelaba contra el antro de corrupción en el que se había convertido la Iglesia, iniciándose la Reforma Católica con la aparición de Protestantismo. España, en lugar de sumarse a ese cambio, apoyaba a una institución podrida hasta los cimientos, guerreando con todo el mundo por defender a la Iglesia Católica. Las consecuencias fueron desastrosas, especialmente económicas, puesto que el oro proveniente de América se destinaba a lo militar y Felipe II tuvo que declarar dos veces la bancarrota.

En el siglo XVII, continuamos de la misma manera, sin ver que el imperio estaba debilitado, y después de un periodo relativamente pacífico con Felipe III, con Felipe IV volvimos a enfrascarnos en aventuras imposibles de soportar.

Durante el siglo XVIII, ya con los Borbones en el poder, el pueblo aguantaba continuos abusos de las clases privilegiadas y mientras en países, como Francia, ocurría un hecho que cambió el rumbo de la historia europea, ergo mundial, como fue la Revolución Francesa y le cortaban la cabeza a sus despóticos reyes, aquí nos conformábamos con que Carlos III llenase Madrid de plazas y fuentes.

Pero, sin duda, si hay un siglo dramático, vergonzoso e infame para el pueblo español es el siglo XIX. Será difícil volver a vivir unos años tan ignominiosos como aquellos. Empezamos con la llamada Guerra de la Independencia, debido a la invasión napoleónica; que, realmente, ni fue guerra ni fue invasión, por los motivos que brevemente explicaré.

No hubo una conquista o acción bélica por parte de los franceses, puesto que estos entraron con el beneplácito de los borbones que andaban a la gresca entre ellos (padre e hijo, Carlos IV y el infante Fernando, futuro Fernando VII).

Tampoco hubo una dependencia legal o administrativa de España respecto de Francia. Durante el tiempo que estuvieron los franceses, hubo una actividad legislativa, administrativa y militar, que acabarían aprobando la Constitución de 1.812 y que en un país conquistado no se hubiera podido producir.

La España que se encontraron los franceses al llegar es la que muy bien representa Goya en su cuadro Lucha a garrotazos (arriba se puede ver), donde dos hombres, con barro hasta las rodillas, se dan mamporros hasta que uno de los dos cae. Así que podemos hacernos una idea de lo que pensarían los franceses, ellos, que habían sido los precursores de la Enciclopedia y habían vivido una revolución para acabar con el antiguo régimen. O sea, en España estábamos por civilizar comparados con ellos. No es de extrañar que grandes intelectuales de la época aceptasen de buen grado las reformas que traían los franceses y se les denominase, por ello, afrancesados. Evidentemente luego tuvieron que huir del país. Es interesante, también recalcar la figura de José I, hermano de Napoleón, un rey tan maltratado como desconocido, hecho que he podido constatar en una reciente biografía suya que he terminado de leerme. Así pues comparemos al ilustrado francés con el Curro Jiménez de turno, no hay color, pero eso es lo que somos.

Se van los franceses de España y aceptamos al rey felón, Fernando VII, al grito de ¡Viva las cadenas! Hay una anécdota que dice que cuando este rey llegó a España el pueblo quitó los caballos del carruaje para ser ellos mismos los que lo arrastrasen… sin comentarios. Bien que se tenían merecido aquellos españoles lo que les tocó con este rey, pero eso no es motivo de esta entrada.

Después, a la muerte del Deseado, como era conocido el monarca, el país entró en una serie de guerras civiles, conocidas posteriormente como Guerras Carlistas, para distinguirla de la del siglo XX. Estos fueron unos enfrentamientos de varios años de duración que devastaron el país, por peleas familiares de los Borbones, aunque el que lo sufría era el pueblo. Sí, como podemos ver somos una raza única.

Entrando en el apartado anecdótico podríamos citar que cuando volvió Alfonso XII para ser rey, un hombre lo hizo bajar del caballo para llevarlo él mismo a hombros, a lo que el rey dijo: Cuanto entusiasmo, y el hombre le contestó tan alegre: Pues si hubiera visto cuando echamos a la puta de su madre (la reina Isabel II). O sea algo sin explicación.

Después llegamos al siglo XX. Por ser el último, es posible, que esté más fresco en la memoria. Donde entre un rey vividor y la dictadura de Primo de Rivera, llegamos a un punto donde el pueblo dice basta. Donde se pretende romper con todo, con la aristocracia opresora y con la Iglesia que atemorizaba al pueblo. Llegamos a la II República, donde se iban a producir unos cambios sustanciales en todo el país que hubieran cambiado para siempre su historia. La primera vez donde la democracia y la libertad era lo que importaba. Pero claro, entre un ejército que se creía con el derecho de salvar al pueblo de sí mismo, una aristocracia que no soportaba el nuevo estatus al que estaba sometida y el beneplácito de la Iglesia que había perdido sus privilegios, se produjo la Guerra Civil, un hecho que no hace falta comentar por conocido… el resto ya es historia. Una cruenta dictadura, de cuarenta años, un príncipe jurando los Principios del Movimiento en las Cortes y unos políticos afectos al régimen. Nada de eso cambió a la muerte del dictador. Todo siguió igual. El príncipe se convirtió en rey, los políticos de la época crearon partidos políticos, se hizo una infame ley de punto y final, y aquí no ha pasado nada. Todos OBLIGADOS a perdonar y olvidar.

Pues sí. Este es un breve recorrido por la historia de España. Evidentemente se podría profundizar mucho más, pero tampoco quería hacerlo para no perderme en fechas y nombres. Como podemos ver el pueblo español, por una u otra razón, siempre se ha resistido a mejorar, a progresar, se ha conformado con tener llena la panza, ser servil y poco más. Por eso, viendo estos acontecimientos, no debemos extrañarnos, en absoluto, por tener unos políticos, como ZP, Rajoy, Zerolo, Camps, Pepiño Blanco… y tantos otros. Tampoco debemos rasgarnos las vestiduras cuando una persona deja su herencia de treinta millones de euros a los Príncipes de Asturias y a los nietos de los reyes ¿Por qué no va a poder dejarla? Cada uno puede hacer con su dinero lo que quiera. Ahora bien. Con este ejemplo se puede ver que no todos somos iguales, la gran mentira de sistema democrático que tenemos, porque, en este caso, ese dinero no ha sido dejado en herencia a unas personas por serlo, o por necesidad, sino por el cargo que tienen. Se puede ver, claramente que es por pertenecer a una familia con privilegios muy superiores a nosotros… para que luego vengan tocando los cojones los medios de comunicación y digan eso de “como una familia normal”. Pero ¿sabéis qué? Me parece bien, al fin y al cabo, el aborregado pueblo español es el que decide. Tenemos lo que nos merecemos, ni más ni menos, unos políticos corruptos y una institución como la monarquía, que es medieval, antidemocrática y cargada de privilegios. Pero estoy seguro que en este siglo se producirán posibilidades de cambios, que espero que aprovechemos. Yo, por mi parte, espero vivir lo suficiente para verlos y tengo la esperanza que esta vez sí, que la III será posible y muchas cosas cambiarán. Si nuestros antepasados han tenido sus oportunidades, a nosotros también nos tiene que tocar. Supongo que algún siglo tendremos que aprender la lección.

martes, 19 de enero de 2010

No hay margaritas eternas


Estas navidades estuve tomándome un café con Plácido. Hacía ya tiempo que no nos veíamos, desde el verano más o menos, y lo llamé para salir un rato y contarnos nuestras cosas. Hay conversaciones que no por repetidas son aburridas, y nos gusta recordar tiempos pasados. Es en esos momentos cuando te das cuenta lo rápido que pasa el tiempo, al contar anécdotas del instituto o de la universidad, recordándolas como si fuera ayer, y la más cercana tendrá más de diez años.

Centrándonos en el presente, nos pusimos a hablar de cómo nos iban las cosas. Parece ser que Plácido estaba más animado que la última vez que nos vimos. Poco a poco estaba aprendiendo a olvidar lo que hubiera querido y no pudo ser. El tiempo todo lo cura, siempre es cuestión de aprender.

¿Sabes que vi a Lorena hace dos días? – Apunté dentro del ámbito de nuestra conversación.

Yo estuve con ella antes de Navidad, estuvimos hablando una noche que quedamos. – Me contestó.

Le pregunté por ti y me dijo que no sabía nada, que hacía tiempo que no os veíais. – Le dije yo.

Bueno, no sé. Tuvimos una conversación un tanto extraña, pero creo que era necesario. – Dijo él mientras daba un trago a su café.

Sí, no sé por qué pero intuí algo. Cuando le pregunté por ti parecía incómoda como si le molestase que lo hiciera. – Afirmé al hilo de su respuesta. – ¿Qué pasó?

No lo sé. No sé ni cómo hemos llegado a esto y la verdad que tampoco pretendo darle más vueltas al asunto. Yo estoy en paz conmigo mismo y con la conciencia tranquila. – Me dijo mirándome fijamente a los ojos. – El otro día, cuando me llamó para salir por la noche, estuvimos en el pub Estrella, sentados en una mesa. Estábamos hablando de cómo se presentaban las navidades y ese tipo de cosas. De repente, sin venir a cuento, me preguntó “¿Yo que soy para ti?”. La verdad que me quedé en blanco porque no entendía la pregunta, no sabía por dónde iba, así que, sin pensarlo, y de la forma más natural le dije que era una buena amiga. En ese momento su cara cambió y se tornó seria. Yo le pregunté que qué pasaba y ella me dijo que si solamente aspiraba a eso. Como comprenderás, la situación me resultaba incómoda. Creía intuir por donde iba pero no quería equivocarme, entonces le pregunté qué es lo que soy yo para ella. Ella me dijo que era alguien muy especial ¿Cómo de especial? Le pregunté. Con sentimientos por mi parte, me contestó. En ese momento me hubiera gustado desaparecer de allí, estar en otro sitio. Hay situaciones que no me gustan porque conozco las consecuencias que pueden traer. Yo miraba mi vaso, le daba vueltas entre las manos viendo como los cubitos se movían. Lorena, le dije por fin, creo que hay cosas que no pueden ser, yo no te veo así. Para mí eres una amiga con la que poder contar, hablar, salir, pero no va más allá, lo siento. Ella, parece ser, que se sentía ridícula. Estaba mostrándome sus sentimientos y, en cierto modo estaba siendo rechazada. No te preocupes, me dijo, la culpa es mía por no haber sabido diferenciar las cosas, por crearme ilusiones sin saber si serían correspondidas. Ahora sé lo que tengo que hacer. No, le dije yo, aquí no hay culpables ni inocentes, las cosas son como son y nadie puede mandar sobre ciertos aspectos. No me digas eso para consolarme, me contestó, es mía por creer que tú sentías lo mismo, por pensar que tú también sentías lo mismo. Por pensar que el hecho de hablar casi todos los días o vernos tan habitualmente significaba algo. Yo estaba callado escuchándola. Pero ahora ya sé lo que hacer, ahora ya sé a lo que atenerme ¿Qué quieres decir? Le pregunté. Que no lo haremos más. No nos llamaremos más ni nos veremos. No quiero que esto siga creciendo esperando algo que, posiblemente, no llegue nunca y ser doloroso para mí. No me gustaría seguir como hasta ahora y que un día me presentases a alguien como tu novia. Entiende mi postura, por favor. Sí, le dije yo, te entiendo. Es algo que me dolerá como a ti, pero no puedo obligarte a nada, tampoco quiero hacerlo, aunque me duela. Hay veces que vale la pena perder que más perder y lo último que quisiera es hacerte daño. Te lo agradezco, muchas gracias, me dijo ella.

Todo esto que te he contado no fue tan rápido. A grosso modo te lo he resumido para que tengas una idea, pero estuvimos la mayor parte del tiempo hablando de ello. La verdad que no era una situación cómoda, y cuando terminamos de hablar, estuvimos un ratito y ya nos fuimos. La acompañé a su casa y nos despedimos como si no hubiera ocurrido nada, aunque en el ambiente flotaba la incomodidad. Y desde entonces hasta ahora.

Yo estaba tratando de imaginarme la situación. No le interrumpí hasta que no terminó.

Vaya, no sé qué decirte. Realmente es una situación comprometida. Entiendo como os sentiríais ambos ¿No habéis vuelto a hablar desde entonces? – Le dije yo.

No. De lo ocurrido hace dos semanas y no hemos vuelto a hablar. Yo no he hecho nada por ponerme en contacto con ella. No quiero hacerlo porque sé lo que supone. Creo que es mejor así. Si estuviera en su lugar me gustaría que me respetasen. – Me contestó Plácido con convicción.

Yo quería averiguar más. No es que pretendiese hacer de celestina, ni mucho menos, pero puesto que ambos eran amigos, quería saber a qué atenerme en caso de coincidir, por casualidad, en alguna ocasión.

¿Tú no sientes nada por ella? – Pregunté intuyendo su respuesta.

Marino, – me dijo – lo que te he contado es lo que pasó. Nada ha cambiado. Para mí solo es una amiga, especial si quieres, pero amiga. No pretendo nada más. Hay cosas que están o no están y si no están es inútil forzarlas. Me conoces, y sabes todo lo que hemos hablado, por eso no quiero meterme en algo que sé que no puede salir bien. Es posible que lo que te vaya a decir te suene a prepotencia, pero yo no me conformo con cualquier cosa, y cuando digo esto no significa que ella lo sea, no, no es eso. Lo que quiero decir es que si estoy con alguien es porque realmente lo sienta, porque sienta por esa persona algo especial, no simplemente una amistad. Que esa persona me motive, me transmita, me haga vibrar. No me sirve estar por estar, o por miedo a la soledad. Eso quiero que sea algo que yo elija, regido por el corazón y si no, no me comprometo. Aunque pase el tiempo, prefiero la soledad elegida a la compañía forzada, porque hay cosas que no son como un yogurt que si no te lo comes en una fecha caduca y no sirve. No, esto no es así. Tampoco me sirve el compromiso por acostarme con alguien y que eso me ate. Prefiero no hacerlo. Deshojar una margarita está bien, pero cuando se tienen catorce años, y a nuestra edad, debemos tener las cosas más claras, si sabemos lo que queremos. Si no, pues cualquier mujer puede servir, si lo que se busca es alguien a tu lado, sin más, y una cama caliente, entonces me daría lo mismo. Pero eso es algo que no quiero, el precio a pagar es excesivo, un precio que no estoy dispuesto a pagar y una oportunidad que no estoy dispuesto a ofrecer por ver si algún día salta la chispa. No quiero que nadie se pase la vida deshojando una margarita por mí y que al final no sea lo esperado.

Lo entendía bien. Creo que Plácido era justo, con Lorena y con él mismo. Posiblemente podría haberle seguido el rollo por no dañarla, pero los resultados hubieran sido catastróficos. Se arriesgaba a perder una amistad para siempre.

Nada que decir. – Le contesté. – Me alegro que pienses así. Estoy seguro que ella no puede reprocharte nada que no sean unos sentimientos no correspondidos, pero como dices, tú no tienes la culpa de ello.

Sí, así es. – Me dijo. – O es blanco o negro, pero no existen los tonos grises. Si algo no está, no está por mucho que se quiera forzar. –

De acuerdo. Si la veo no le diré que hemos tenido esta conversación. Conociéndola, no creo que sea agradable para ella. – Le aseguré.

Te lo agradezco. Supongo que el tiempo acaba curándolo todo, aunque queden cicatrices ¿qué te voy a contar que tú no sepas? – Dijo sonriendo irónicamente.

Sí, todo pasa al final. Cambiemos de tema. – Le contesté dando por finalizada la conversación sobre ello.

Continuamos hablando de todo, poniendo verdes a los políticos, a la iglesia y a todo el que nos parecía. Estábamos con ganas de soltar adrenalina. Después de un par de horas más nos despedimos, hasta un par de días después, que quedaríamos de nuevo.

Durante el camino a mi casa yo iba pensando en todo lo que me había contado Placido. Estas cosas siempre acaban igual ¿Qué hacer? Tú lo sabes bien, conservar la distancia, renunciar a lo natural, y dejar que el agua corra. Me preguntaba, ¿es posible ser amigo de alguien, sabiendo que esa persona tiene ciertos sentimientos hacia la otra, y que no pueden ser correspondidos? ¿Cuál es el límite entre una amistad especial y el amor? Ya tenía más cosas en las que pensar.


sábado, 16 de enero de 2010

Vanessa Mae

Hace poco que he descubierto a Vanessa Mae y me cautivó desde el primer momento. Es una violinista de Singapur afincada en Londres. Su formación es de música clásica pero ha sabido adaptar las piezas de los grandes compositores al pop, jazz y otro tipo de música moderna, siempre con el violín como elemento predominante.

En este primer video adapta una pieza del concierto nº 5 de Vivaldi, La tempestad del mar.




Esto es una contradanza, una pieza musical de Gran Bretaña. Fue utilizada para ópera y ballet, entre otros, por Beethoven y Mozart.