Dice el refrán: Señor, líbrame de las aguas mansas, que de las bravas ya me libro yo. Lo mismo se podría aplicar en política. La derecha ya se sabe cómo es y no me preocupa, porque no me van a engañar. El problema viene con el PSOE. Este partido si no te la juega a la entrada te la jugará a la salida.
Lo ocurrido esta semana en la fallida sesión de investidura ha sido un ejemplo de lo que son. Escuché al Presidente en funciones Pedro Sánchez hablando de lo orgulloso que está de los 140 años de la historia de su partido. De un tío que plagia su tesis doctoral, ¿qué se puede esperar? Pues, ni más ni menos, que sea un ignorante. Ya he escrito en ocasiones anteriores sobre la historia del PSOE y no me apetece volver a hacerlo, ahí está para el que le interese aprender, pero me pregunto, ¿también está orgulloso de que el PSOE fuese el único partido que apoyase la dictadura de Primo de Rivera y, por ello (junto con su sindicato la UGT), el único partido político legal? ¿También está orgulloso de que por ansias de poder pusiesen palos en la rueda de la II República creando (junto con los incipientes partidos fascistas) un clima de inestabilidad? ¿De las continuas intrigas durante la Guerra Civil? ¿Del Congreso de Suresnnes?... ¿De qué parte de la historia de su partido está orgulloso este ignorante?
Y, para rematarlo, tomó la palabra la número 2 del partido, Adriana Lastra. Yo creo que le pega más Adriana Lastre, porque, realmente, esta tía es un lastre para las arcas públicas. Estamos ante la nini del PSOE, cuyo mérito es llevarse bien y haber apoyado a Sánchez cuando lo echaron los de su propio partido. Lastra no trabajado en su vida, se afilió a los 17 ó 18 años al partido y ahí ha ido medrando hasta llegar donde está, siempre cobrando del dinero público. Pasó de la teta de su madre a la teta del Estado. Por su puesto, como nini ejemplar, tampoco ha sido capaz de terminar una carrera universitaria. Vamos a ver, ¿qué lecciones de economía, sanidad o lo que sea puede dar una persona cuyo currículum académico y laboral cabe en la mitad de una cara de un papel de fumar? Cada vez que habla es para coger un tebeo y ponerse a leer, en cualquier historieta de Mortadelo y Filemón hay más sentido común que en las palabras de esta nini. Que una persona, que no ha sido capaz de terminar una carrera universitaria, tenga un cargo de responsabilidad en un partido que puede dirigir España es para echar a correr y no parar hasta llegar a Vladivostok.
Pero centrándonos en lo de la investidura… era algo que se veía venir. El PSOE nunca, jamás, tuvo voluntad de pactar. Comenzando por excluir a Pablo Iglesias diciendo Sánchez que: “Necesito un vicepresidente del Gobierno que defienda la democracia española”. Es decir, necesita los votos de un partido acusando a su líder de ser antidemocrático. Mal empezamos. ¿Alguien se imagina que Podemos hubiera dicho que, para apoyar al PSOE, el candidato tendría que ser otra persona? Supongo que esperaba que el ego de Iglesias rompiese todas las negociaciones, pero no esperaba que el líder de Podemos renunciara a un puesto gubernamental y hubo que montar a toda prisa una estrategia para iniciar una negociación no deseada. A partir de ahí todo han sido ninguneos y despropósitos.
Incluso el plagiador de tesis, entre las excusas que esgrimió fue que “Podemos no ha tenido experiencia de Gobierno”… ¿y qué experiencia tiene él (o tenía) el primer día que fue Presidente gracias, precisamente, a los votos de Podemos? ¿Significa eso que alguien sin experiencia no puede desarrollar el cargo que ocupa? Entonces, ¿un recién licenciado no puede ejercer, verdad? ¡Porque tampoco tiene experiencia! Pero así está el mundo. Sin embargo, sí tiene experiencia y puede ser portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados una persona que no ha sido capaz de terminar una carrera universitaria, ¡qué vergüenza! Pepiña 2.0.
Finalmente, Carmen Calvo, vicepresidenta en funciones, anuncia (con casi dos meses para que se inicie otro debate en septiembre) que se cierran las puertas a un Gobierno de coalición con Podemos… ¿esa era la voluntad que tenían de negociar?
Si en este país hubiera menos ignorancia y, probablemente, más vergüenza, el PSOE no serviría ni para barrer el gallinero del Congreso. Pobre España.