sábado, 25 de noviembre de 2017

Una conferencia ministerial



El pasado miércoles asistí a una conferencia sobre construcción. La organizaba el Grupo Lobe, una empresa constructora que, con casi con total seguridad, es la más importante de Aragón. Pude asistir gracias a un amigo que trabaja en esa empresa desde hace años (además de él mismo tener lazos personales con los propietarios) y con el que me une una amistad que roza el hermanamiento, si así se puede considerar a aquel para quien definirlo con la palabra amigo se queda insignificante.
Las ponencias se centraron en la evolución de la industria de la construcción en base a la innovación y la transformación digital. Se centró en el uso de la tecnología a la hora de diseñar y las nuevas técnicas constructivas.
Los ponentes eran de alto nivel, no los citaré a todos, ya que fueron más de veinte, pero para hacernos una idea, había gente como Jesús Rodríguez, director gerente Plataforma Tecnológica Española de la Construcción PTEC; Enrique Cano, subdirector de Infraestructura de la Escuela de Arquitectura e Ingeniería de Zaragoza; Inés Leal, directora Congreso Edificios Energía Casi Nula; Adelina Uriarte, presidenta de Plataforma de Edificación Passivhaus; Marisa Claver, directora AENOR Internacional en Aragón...
Pero si había algo que no me esperaba es que también estuviese el ministro de Fomento Íñigo de la Serna. Cuando uno escucha hablar a un político local lo mínimo que tiene que pensar es que le está engañando y si encima es del PP sujetarse bien la cartera. Cuando se escucha hablar a los políticos en televisión, en la privacidad de la casa, puede ser normal soltar algún exabrupto. Ahora bien… tener delante a todo un ministro (seríamos unos 200 asistentes)… hablando… es algo que se escapa de las manos. Todo es grandeza y todo positivismo. Pero lo que más me revolvía las tripas es cuando decía algo así como: “tenemos que continuar esforzándonos para seguir avanzando”. Señoras y señores, el que no trabaja y al que no le van bien las cosas es porque no quiere.
En la excursión de fin de curso, en 8º de EGB, estuve en Italia. Fuimos a la Plaza de San Pedro a escuchar la misa del entonces Papa Juan Pablo II que daba, creo recordar, los miércoles. No sé si antes o después del acto, solía pasear por la plaza con el papamóvil y... ¡me tocó la mano! Es decir, he tocado la mano de un Papa, que actualmente es santo y he estado en el mismo acto cerca de un ministro. A este paso me veo compartiendo mesa y mantel con el Borbón. Vade retro Satana. 

PD. Puntualizo, aunque es evidente, que no aplaudí al ministro.

4 comentarios:

Mikel dijo...

“el que no trabaja y al que no le van bien las cosas es porque no quiere” No sé en qué contexto dijo esto, pero si lo dices tú te creo. Pero no es verdad, yo siempre me he esforzado mucho y he trabajado como un animal y no siempre me han ido bien las cosas i no por culpa mía, si no por algún jefe sinvergüenza y mal pagador que he tenido.

Marino Baler dijo...

No, eso no lo dijo él, esa es la lectura que hago yo. Me explico. Estuvo unos diez minutos hablando de lo bien que le van las cosas al que se esfuerza. Del gran futuro que se avecina y del esfuerzo que hay que hacer para que España siga siendo un gran país y bla, bla, bla.
Por lo visto, el sueño americano es una quimera y el sueño español una realidad.

Casteee dijo...

Hola...

Primero el Papa, ahora el ministro..., eso significa algo y tú te empeñas en desafiar el destino :P

Referente a la ponencia del ministro debería aplicarse el cuento de que trabaje para que vayan bien las cosas en el país y se deje de demagogia de gurú de autoayuda. Que la teoría ya nos la sabemos pero la práctica ya es otra cosa entre el paro que hay y el trabajo precario ya me dirás que bien puede irte las cosas. Quizás haya que robar para que te vaya bien la vida.

Un beso

Marino Baler dijo...

Casteee, espero no tentar demasiado a la suerte...
El ministro dijo lo que dicen todos los políticos, es algo que ya se sabe. Yo lo escuchaba hablar y pensaba, ¿este hombre entrará alguna vez a la tienda de chinos que hay a pocos metros de mi trabajo? Es gente que vive en otro mundo, en otra realidad y, en definitiva, en otra sociedad. Sí que es cierto que el sector 'parece' que se esté despertando, pero en absoluto es gracias al Gobierno; es como dejar caer una pelota por un camino de poca pendiente, poco a poco irá rodando por inercia.
Pero en el sector de la construcción, aunque haya vaya habiendo trabaja se trabaja todavía a precios de plena crisis, una precariedad que venden como aumento de empleo.

Besos