sábado, 27 de mayo de 2017

Muerte de Cyrano



¿Puede haber una mejor forma de morir?
Poesía…
Cultura…
Arrogancia…
Serenidad…
Grandeza…
Convicción…
Amor…
Orgullo…
Imagino cómo me gustaría que fuera mi final y… sólo se puede morir una vez y no creo en la vida más allá de la muerte. Tendré que esperar.

martes, 23 de mayo de 2017

Dignidad y orgullo, línea imperceptible



¿Cuál es el límite entre el orgullo y la dignidad?
Recuerdo el cuento del pastorcillo de ‘¡que viene el lobo, que viene el lobo!’ y cuando en la aldea lo escuchaban e iban a ayudarle, él estaba riéndose de todos… así una y otra vez, una y otra vez hasta que, al final, apareció de verdad el lobo, pidió ayuda, pero nadie acudió. ¿No le socorrieron por dignidad o por orgullo? Este ejemplo no lo tomemos de manera literal, hagamos un paralelismo a cualquier circunstancia personal. La línea entre el orgullo y la dignidad es muy difusa.
El anterior párrafo podría englobar miles de casos. ¿A veces no hacemos las cosas por orgullo o por dignidad? Cuando hemos dado todo lo que podíamos y hemos sufrido una decepción, cuando decidimos que no merece la pena continuar y decidimos poner un límite… ¿hasta qué punto sería orgullo o dignidad no dar una última oportunidad? ¿Debemos pensar que, aunque lo intentemos una vez más, nada cambiará o podrá pesarnos pensando en qué hubiera podido pasar si lo hubiésemos vuelto a intentar? Quis novit

sábado, 20 de mayo de 2017

Don Quijote de la Mancha (película)



Me parecía triste que no hubiese una versión cinematográfica del Quijote. Es cierto que hay series, pero creo que ninguna de ellas tiene una fidelidad a lo que es la historia.
Teniendo en cuenta el año (1947), la duración (más de dos horas) y que sigue fielmente los diálogos y los capítulos, se podría decir que estamos ante una obra maestra.
Reconozco que incluir toda la novela hubiera supuesto algo apoteósico y, quizá, la época y los medios no lo pudieron hacer posible. No obstante, repito, sale un producto bastante digno.
Cuando una película está inspirada en una novela, la primera difícilmente puede superar a la segunda y este caso no es una excepción. Estamos ante una película que puede saciar el hambre de lectura de un amante del Quijote y, al mismo tiempo, despertar la curiosidad a aquellos que todavía no lo hayan leído.
Sea el caso que sea, merece la pena verla.
Para ver la película, pinchar en este enlace.

martes, 16 de mayo de 2017

No hay que volver



Dice Sabina: “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”… pero uno siempre vuelve al lugar donde amó la vida, la brújula siempre marca el mismo destino.
Es posible que Sabina tenga razón. Quizá, al volver a esos lugares que han marcado tu vida ya no podrás volver a verlos igual, los recorrerás con la mirada descubierta, sin una venda de enamoramiento y plenitud absoluta. Los edificios son estructuras que acogen a autóctonos y a forasteros… pero ya no parecen ese decorado puesto a propósito para protagonizar aquella misma historia que viviste. Sus olores ya no serán compañeros. No serán cómplices en ese paso del periodo más hermoso de la vida por el que hay que pasar, pero también salir, pues parece que todo es mucho más hermoso cuando tiene un final. Es por eso que un amor imposible nunca muere, porque no puede desarrollarse, transformarse ni modificarse… Robert Kincaid y Francesca Johnson lo sabían.
Hay historias que tienen un recorrido justo en la vida, justo y necesario. Empeñándose en que dure, dejan de abrigar en las frías noches de lamentos; es preferible guardar quimeras como un tesoro, pues ese sentimiento, que nunca fue completo en su momento, será auténtico el resto de la existencia por ser inacabado.
Siempre se vuelve donde se amó la vida, incluso en la imaginación. Se vuelve ante cualquier recuerdo inesperado, cuando se quiere volver a ilusionarse con algo, un trabajo interior para demostrarse a sí mismo que podría ser capaz de hacerlo.
Se vuelve a los viejos sitios donde se amó la vida, a veces, sólo para lamentarse por haber dejado pasar su oportunidad y no haber sido valiente por miedos e inseguridades y, sin embargo, haberlo sido cuándo lo que ganaba no era la felicidad, sino la comodidad. Se vuelve con tristeza y arrepentimiento, pero, pese a todo, con más pasión, pues la llama sigue encendida. Ese tipo de certezas solo pasan una vez en la vida. Uno siempre vuelve a ese lugar como tributo de fidelidad para gritar que ningún otro lugar consiguió hacerle sentir lo mismo. Que ha habido personas, sensaciones y sucesos muy parecidos, pero la forma en que alcanzaron su corazón nunca fue igual.
Siempre se vuelve donde se amó la vida para ser valiente y curar heridas, aun a riesgo de saber que pueden volver a sangrar. Pero se vuelve porque un momento de plenitud vale por millones en cualquier otro lugar y porque no hay días felices, hay días que dan sentido a la existencia.
Siempre se vuelve por valentía, porque se es consciente de que un día se pudo vivir la vida en ese sitio, pero siente la necesidad de volver a intentarlo.
Pero sí… tiene razón Sabina: “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Por eso es mejor un lugar sin que tu historia y la suya se fundan, sin que haya memoria ni recuerdos.

sábado, 13 de mayo de 2017

En busca del presupuesto perfecto



Llevo una semana de locos. Me he metido a gestionar unas ayudas para reformar cocinas y baños que ofrece la Administración. En presupuestos entre 2.000 y 12.000 euros, si lo aprueban, dan una ayuda del 35 %. Lo que pase de esa cantidad ya corre a cargo del particular, es decir, se puede presentar un presupuesto de 30.000 €, pero la ayuda sólo cubriría hasta los 12.000, el resto a cargo del interesado.
Pues bien, entre los requisitos que se piden es un presupuesto muy, muy bien detallado. Por ejemplo, si en una vivienda se va a reformar baño y cocina piden el presupuesto de lo que se vaya a hacer en cada estancia por separado. En este caso, suponiendo que es una reforma integral sería presupuesto de construcción, electricidad, fontanería y carpintería de la cocina y presupuesto de construcción, electricidad, fontanería y carpintería del baño… En esto insisto muy seriamente que se lo trasladen de esa forma a los profesionales que vayan a presupuestar ¡pues no hay manera! ¡Y mira que he insistido! La gente presenta presupuestos mezclados, por ejemplo, carpintería de baño y cocina en un presupuesto… y así el resto de partidas.
El plazo de estas ayudas comenzó hace tres meses y acabará el lunes. ¡Pues tampoco hay forma! Todo para última hora. Esta semana he tenido que gestionar la mitad de las ayudas que he gestionado durante todo el periodo que duraban y algunas con unos presupuestos tan penosos que estoy seguro que los van a rechazar. Pero bueno, lo importante es presentarlo, como dejarán un periodo en el que poder rectificar datos, en aquellos que estén aceptados y necesiten alguna corrección, ya habrá tiempo de hacerlo.
Y un capítulo aparte merecen las cantidades. No puede ser que por alicatar pidan 20 €/m2, por poner un ejemplo…
Es una pena, porque pudiendo obtener una buena ayuda… unos por no hacer las cosas como se les pide y otros por querer ir de listos no van a ver un céntimo. Lástima.

martes, 9 de mayo de 2017

Soñando en papel


¿Qué son los sueños? ¿Por qué soñamos? ¿Por qué recordamos sólo una parte de los sueños? Estas y cientos de preguntas más podríamos hacer acerca del mundo onírico. No estoy planteando nada nuevo y tampoco espero respuestas, porque no las hay.
Había comprado una casa (no sabría decir dónde). Yo estaba dentro ultimando con el antiguo dueño los últimos flecos. Miré por la ventana y la vi llegar acompañada, podría afirmar que de su hermana; dicen que no soñamos colores, pero vestía un traje corto color rosa y zapatos negros. Cuando entraron yo estaba sentado en una silla. Ella, tan radiante como siempre, se sentó en mi regazo y me pasó el brazo derecho por el cuello. La hermana se quedó de pie hablando con el hombre.
- ¿Te gusta? Esta será nuestra casa - dije yo.
- Sí, pero tiene dos plantas y el médico ha dicho que por lo de la espalda, quizá, pronto no pueda caminar - respondió con tristeza.
- No te preocupes. Yo siempre cuidaré de ti. Pondré un ascensor - contesté.
Y… ya no recuerdo más. Es lo único que recuerdo de lo que pude soñar hace tres noches. De hecho, no recuerdo haber vuelto a soñar.
Los sueños que, como los barquitos de papel, son breves y no tienen rumbo, ni sentido… imprevisibles.


sábado, 6 de mayo de 2017

Piscina y terraza: punto final, finalísimo


Hace semanas escribí sobre un trabajo que estaba haciendo. Se trataba de una memoria justificativa en una piscina y en una terraza. En ambos elementos se iban a realizar una serie de actuaciones que modificaban su estado actual y, por ello, hacía falta un informe que justificase que los nuevos trabajos no afectasen estructuralmente la edificación existente.
A priori se trataba de un trabajo sencillo. La piscina, con forma de riñón, tiene dos alturas, en su parte más profunda 1’80 metros y la menos 1’60, y se quiere que en lugar de 1’60 tenga 0’40 m. Para ello, más o menos por la mitad, la intervención sería un murete perimetral, un forjado aligerado encima y partiendo del forjado siete escalones hacia la parte profunda. Sobre la terraza habría que arrancar el solado colocar uno nuevo y construir en una esquina una cocina y una barra americana.
En principio, los cálculos no tienen mayor problema. El trabajo sería ver, con los planos originales, lo que está construido, calcular lo que se va a construir y ver si lo que hay ahora aguantaría. Nada más. Como he dicho antes una simple memoria.
Pues bien… llevo más de dos meses con los puñeteros cálculos por culpa de un ingeniero de caminos que me está tocando las narices. Él es quien tiene que dar el visto bueno, ya que las instalaciones están en un puerto de mar y eso pertenece a no sé qué delegación o ministerio. Todos los cálculos se hacen con un programa llamado CYPE. Se van poniendo datos y el programa da los resultados.
Lo que voy a contar ahora entra dentro de un aspecto más técnico y quizá haya palabras que no se entiendan. A lo que iba. Hice los cálculos en la piscina, se los envié y me respondió con un correo que parecía un testamento. Pedía cosas como el estado límite de fisuración, tracción en tramos cóncavos en el vaso de la piscina, transiciones entre soleras y algunas cosas más que no tenía ni idea y que en el cálculo de una piscina no se hacen y no porque lo diga yo, porque pregunté a amigos arquitectos y estos, por lo curioso de las peticiones, preguntaban a otros y nadie sabía lo que pedía este tío. Yo le recalculaba lo que podía, pero siempre había alguna pega, llegando incluso a dudar de mi competencia respondiendo que “lo relevante es que un técnico competente realice un cálculo justificativo ajustado a la realidad”, cosa que me tocó, y bastante, los cojones (hablando claro).
El siguiente correo que le envíe fue tirante. Le hice la justificación que eso no se iba a caer, que si lo que quería era un proyecto de ingeniería que buscase a otra persona, pero lo que a mí se me había pedido era la justificación de que lo que se iba a hacer era seguro, nada más, ni proyecto constructivo ni nada y recordando lo de “un técnico competente”, le señalé que las piscinas las calculan los arquitectos y que éstas no se hundían, jamás había escuchado una noticia en la que dijese que una noticia se había hundido; sin embargo, los puentes y carreteras son calculados por ingenieros de caminos y es habitual escuchar noticias de puentes y carreteras colapsados con, incluso, caso de muerte. Todo eso dicho con educación. Ya no puso más pegas a la piscina.


Ahora quedaba la terraza. Lo mismo que antes. Necesitaba todos los planos de estructura para saber lo que hay y si lo que hay aguantaría la nueva intervención. Mi sorpresa fue que al ver el plano de cimentación, ésta está construida con zapatas, algo muy, muy extraño, ya que la tensión admisible del terreno es de 0’05 MPa y el Código Técnico de la Edificación (CTE) recomienda (muy seriamente) que cuando sea inferior a 0’1 MPa se construya con losa, por una cuestión de seguridad. Yo calculaba la cimentación con 0’05 MPa y, lógicamente, el programa me daba como resultados que había que reforzar la cimentación (eso es un pastón), pero el ingeniero me respondía que reforzar la cimentación era algo inviable. Incluso parecía que dudaba de los cálculos del programa (CYPE es lo que usa a nivel nacional y en algunos países del extranjero para el cálculo de estructuras. No se trata de un programa cualquiera). Según él, sí o sí, la cimentación tenía que cumplir haciendo que las vigas de atado entre zapatas trabajasen como vigas centradoras para, así, que el momento producido se reparta a otras zapatas y que el axil quedase centrado en la zapata. Le respondí que la superficie de las zapatas es insuficiente para repartir las cargas del terreno y que las vigas de atado, aunque tuviesen un canto muy grande, no evitan que se supere la tensión admisible del terreno, porque las cargas son las mismas, haya o no vigas de atado. Como he dicho antes, utilizaría lenguaje técnico, pero esto último lo explicaré con un ejemplo muy sencillo. Una persona sobre una superficie de 30 cm de nieve se hunde, porque la nieve no aguanta el peso. Si esa persona está cogida de la mano de otra se hunden ambas, porque entre ellas se arrastran. La misma persona en la misma superficie de nieve, con esquís o raquetas en los pies no se hunde, porque el peso queda repartido en una superficie mayor. Si esa persona está cogida de la mano de otra que no lleva esquís ni raquetas ambas se hundirían, porque la segunda tiraría de la primera. Si ambas llevasen esquís o raquetas no se hundirían, aunque se cogiesen de la mano, porque el peso queda repartido. Esta es la explicación más sencilla que se me ocurre e idéntica al diálogo con el ingeniero.


Al final decidió que la cimentación la obviase, justificándolo en que si eso había aguantado 20 años, la nueva intervención iba a ser similar a la existente, incluso se aligeraban cargas, por lo tanto no había peligro. No obstante, me dijo una cosa que me dejó alucinado: “Diga lo que diga el CTE, no hay problema en usar zapatas con una tensión admisible de 0,05 MPa, siempre que sea una solución económica”. Es decir, que el CTE se puede torear. Para hacernos una idea, imaginemos a un juez diciendo “diga lo que diga la Constitución” o a un profesor de autoescuela “diga lo que diga el Código de Circulación”… ¡para echar a correr! Por no hablar de lo de “solución económica”; a mí me grabaron a fuego la frase “del lado de la seguridad”. Para diseñar un proyecto, lo más importante es estar del lado de la seguridad y el lado económico es secundario, ¿quién firmaría una estructura económica pero que no cumpla los requisitos del CTE? Sólo un loco.
Resumiendo. Esta semana visé la memoria en el Colegio. Una vez en el despacho, antes de enviárselo ya visado, lo revisé y me di cuenta que me había equivocado. Había puesto correctamente los cálculos de la piscina, pero los de la terraza eran otros cálculos anteriores con la cimentación calculada… mi cabreo y juramentos fueron de los que hacen historia; así que tuve que volver al colegio al día siguiente, pedir disculpas por mi error y que me quitasen la parte errónea y me adjuntasen la buena. No me pusieron ningún problema y envié la memoria correcta visada. No me ha contestado todavía, pero lo que tengo claro es que ya no hago nada más. Paso, paso, paso.
He quedado tan harto de la puñetera memoria que me he prometido a mí mismo que este verano no me voy a meter en ninguna piscina… y la playa no me gusta, así que a base de duchas me refrescaré. Aunque si alguien me invita a las islas Seychelles quizá me lo piense.

martes, 2 de mayo de 2017

Escenarios eternos


Hay canciones que forman parte de mi memoria histórica musical, quizá porque son algo más simples letras con música. En algunos casos sus intérpretes ya han fallecido, pero por esa maravilla de la tecnología continúan estando tres presentes, ¿alguien duda que Nino Bravo, Rocío Jurado o Antonio Flores no puedan ‘subirse’ a un escenario?
Tengo guardadas algunas cartas amarillas que, de vez en cuando, me siguen recordando como te amo, pero… pero todavía me queda una última vida.







sábado, 29 de abril de 2017

Justificación universitaria



Hace unos días me enviaron la siguiente frase: “Un estudio de la Universidad de Michigan demostró que quienes están eternamente pendientes de los errores ortográficos de los demás tienden a ser menos tolerantes y amables en ocasiones… o, simplemente, odiosos”.
Parece ser que vivimos unos tiempos en los que saber escribir y hablar es considerado como algo excepcional y, al mismo tiempo, decir a alguien que lo haga es considerado como un signo de intolerancia, ¡ojo! que lo ha dicho una universidad, ni más ni menos que la de Michigan. Yo creo que los que defienden esta teoría ni habrán pisado una universidad en su vida, ni sabrán donde está Michigan, hasta dudo que una universidad, me da igual la que sea, haya sido capaz de decir semejante tontería.
Este artículo no está ni mejor escrito que el que podría escribir cualquier otra persona. Tampoco es nada excepcional, simplemente está escrito (creo yo) de una forma correcta y respetando las normas que rigen la escritura en lengua castellana. Todos cometemos errores, pero es sensato diferenciar cuando esos errores pueden ser algo inusual o habitual. De la misma forma, se podría decir que uno no es mejor conductor que otro por respetar un semáforo en rojo o por pedir que lo respeten, sencillamente, eso es algo que hay que hacer.
Trasladado a la escritura es lo mismo. Uno no escribe mejor por usar con corrección las reglas ortográficas, sencillamente, eso es algo que hay que hacer. Evidentemente, si hilamos más fino, sí que podríamos decir que hay gente que escribe mejor que otra, pero ello se deriva de la forma en la que estructura sus escritos. Me explico. Yo podría escribir un libro perfectamente, sin faltas de ortografía, pero eso no significa que sea un buen libro… supongo que es por eso por lo que existen grandes genios de la literatura universal, que no hace falta citar  y que todos podríamos nombrar… pero eso es otro tema.
Concluyendo. Mala época esta en la que hay que ser mediocre con las letras y el uso de las palabras para no ser acusado de intransigente. Mala época ésta en la que usa como justificativo a la incultura la siguiente coletilla: “Tú tendrás mucha cultura, pero no tienes educación y yo prefiero tener educación a tener cultura”, como si la cultura y la educación fuesen cosas antagónicas. Como dijo Unamuno: “¡Qué país, paisaje y paisanaje!”.

martes, 25 de abril de 2017

Comparables



Mi memoria histórica futbolística creo que comienza a principios de los 90, aproximadamente durante el Mundial de Italia.
Era una época en la que comenzaba el ocaso del gran Diego Armando Maradona y emergían otros jugadores, que si bien no llegaban a su nivel estaban destinados a marcar una época. Eran los tiempos de Roberto Baggio, Marco Van Basten, Paulo Futre, el gran Hristo Stoitchkov o el magnífico Romario. Pero, para mí, destacaba uno: Michael Laudrup. Quizá le faltase más gol, pero su técnica era superlativa, inigualable.
La siguiente década, la de los 2000, estuvo marcada por del Piero, Rivaldo, Iniesta, Xavi, Zidane, Ronaldo… Pero hubo un jugador que destacó por encima de todos. No necesita descripción ni presentación, su nombre es Ronaldinho.
Después del Gaucho, ya no esperaba ver nada igual… hasta que apareció él. En mi caso, verlo jugar es como leer el Quijote. Después de que mis ojos hayan pasado por las letras de la inmortal obra de Cervantes, sé que no volveré a leer nada igual, nada admitirá comparación porque ya he alcanzado la cima de mi gusto literario. Lionel es su nombre y Messi su apellido.
Es cierto que aparecerán grandes jugadores en los próximos años… pero ninguno como Messi, de la misma forma que no se puede escribir el Quijote todos los días, Cervantes lo escribió sólo una vez.
En cuatro siglos, nadie ha vuelto a escribir una novela igual... un dato no muy esperanzador para los futuros amantes del fútbol.
Si Cervantes fuese un escritor del siglo XXI hubiese escrito sobre un futbolista llamado Messi. Si Messi fuese un personaje literario del siglo XVII sería el protagonista de la inmortal obra de Cervantes. A veces, las comparaciones no son odiosas.

martes, 18 de abril de 2017

No es jeque todo lo que reluce



Cuando era estudiante siempre decía que me gustaría que un jeque árabe me encargase la construcción de un palacio, por el que me pagaría 400 millones de pesetas y a vivir el resto de mi vida.
Hace unos días me ofrecieron la posibilidad de un trabajo que podía ser una oportunidad para el futuro al ocasionar cierta estabilidad. Se trata de la construcción de un hotel de 15 alturas y 120 viviendas unifamiliares, un proyecto que podría durar 7 u 8 años. Suena bonito. Parece ser que el supuesto jeque había aparecido.
Hace años, no recuerdo si escuché o leí, la frase ‘cuidado con lo que deseas, porque puede hacerse realidad’. Pues algo así ha pasado. La única diferencia es que no era un jeque, eran unos empresarios españoles, y no era en Dubai, era en Bata. ¿Bata? ¿Dónde está eso? Pues… en Guinea Ecuatorial.
Cuando me preguntaron si estaría dispuesto a ir, después de un minuto en silencio pensándolo, dije que no, respuesta que sorprendió. Entre mis razones la que más destaqué, fue que era demasiado tiempo. Para ser sinceros fue lo primero que se me ocurrió, pero la verdadera razón era que yo no me veía trabajando en un país con una dictadura tan atroz, con todo lo que eso implica. Yo, siendo extranjero y pudiendo elegir, no me imagino haber ido a trabajar a la Alemania nazi, a la Italia fascita o a la España franquista. No obstante, la situación de los que allí fuésemos sería distinta al resto de las gentes del país; según nos dijeron viviríamos en una zona sin ningún tipo de problemas y otras comodidades que aquí son habituales, pero que allí se consideran privilegios y que no están al alcance de los nativos.
No hace falta buscar demasiado. En Wikipedia, podemos encontrar información de la situación social y política del país:

De los 100 escaños, 99 corresponden en la actual legislatura al partido único de la dictadura, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE)”.

Desde la toma del poder por parte de Teodoro Obiang, se suceden los asesinatos políticos y las desapariciones así como las parodias de juicios que destacan por la ausencia de garantías procesales. Los informes de Amnistía Internacional y otros organismos independientes recogen e informan, desde hace años, de una estremecedora realidad en cuanto a detenciones arbitrarias, horribles torturas, apaleamientos y muertes en detención”.

En la década de 2000 a 2010 varias veces ha estado entre los diez países con regímenes más represivos”.

Visto lo visto, insisto, sin profundizar mucho… no creo que yo pudiera estar y trabajar en un país así.
Ahora me arrepiento… me arrepiento de, en lugar de haber deseado en mis tiempos de estudiantes que apareciese un jeque, no haber deseado conocer a una millonaria que me solucionase la vida… bueno, nunca es tarde, la pido ahora (espero no arrepentirme de este deseo en un futuro).

sábado, 15 de abril de 2017

Aunque el PP se vista de demócrata, facha se queda



No falta mucho para que en España se declare el franquismo como Bien de Interés Cultural una definición que, exactamente, significa: “figura jurídica mediante la cual se declaran por parte de una autoridad competente de un país, una región o una ciudad; o a través de organizaciones de naciones los bienes materiales muebles o inmuebles que representan la identidad de una población o una comunidad”. Y es que a la vista de recientes acontecimientos es evidente que el franquismo merece una especial protección. Si algunos Ayuntamientos pretenden colgar la bandera republicana para homenajear la primera democracia que tuvimos en España… ahí están los delegados del Gobierno para poner en marcha la fiscalía del Estado y prohibir ‘semejante crimen’.
Por otra parte, estamos en Semana Santa y el Gobierno no es que permita todo tipo de procesiones y eventos públicos de carácter confesional en este país aconfesional, si no que ahí está toda una ministra de Defensa, como María Dolores de Cospedal (espécimen del siglo XXI de lo que sería la Sección Femenina), para ordenar que todas las banderas en los cuarteles del ejército ondeen a media asta en señal de duelo por la muerte de Jesucristo.
Esto ocurre en 2017, en pleno siglo XXI, en un país que se da golpes de pecho denominándose democrático y que hace cuarenta años que celebró sus primeras elecciones llamadas democráticas, después de otros tantos años de dictadura; aunque si uno escucha a los voceros de la derecha parece que haya sido al revés, es decir, cuarenta años de república y ocho de dictadura.
Actualmente, nadie diría que el franquismo sea un acontecimiento del pasado y no lo es, precisamente, porque los herederos del franquismo no tienen ningún problema en imponer sus planteamientos nacionalcatólicos allá donde se tercie. Prohibido exhibir la bandera republicana. Prohibido hacer bromas sobre el Valle de los Caídos. Prohibido aplicar la Ley de Memoria Histórica y que algunos puedan enterrar a sus muertos, eso es ‘reabrir heridas’, según el Gobierno. Por supuesto, prohibido prohibir el compadreo entre el Estado y la rancia Iglesia Católica, algo muy del gusto del franquismo.
Durante estos días estoy leyendo noticias sobre Ayuntamientos que han sido denunciados por el PP local por colocar el 14 de abril la bandera republicana, para homenajear la primera vez que en este país tuvimos democracia… ese mismo partido que cuando estaba en el poder en esos mismos Ayuntamientos se negaba a aplicar la Ley de Memoria Histórica.
Pues así las cosas, no cabe duda que es desde el Gobierno donde se encargan de mantener las heridas abiertas, para que quede claro quienes ganaron la Guerra Civil y cuya legitimidad ganada en el campo de batalla no pueda ponerse en duda. Y es que si la cabra tira al monte, la derecha tira al fascismo, en su vertiente patria llamado franquismo.

martes, 11 de abril de 2017

El Cristo de la Sínode, de Juan Manuel Miñarro


A pesar de mi ateísmo, tengo que reconocer que de la Semana Santa me gusta la imaginería; me parece una magnífica ocasión de poder ver arte escultórico al aire libre. Independientemente de lo que uno crea o deje de creer, pienso que hay imágenes que merecen la pena detenerse para observarlas, es algo que me gusta hacer y, la verdad, siempre descubro algún detalle o gesto que me hacen pensar que estoy ante una obra de arte.
Siempre pensaba que las iglesias, como edificio, eral algo acotado para los creyentes… y no es así. De hecho, pocos placeres encuentro como los de estar 4 ó 5 horas visitando una catedral (el resto de placeres son inconfesables). A veces pienso lo estúpido que fui la primera vez que visité Roma (en la excursión de 8º de EGB) y no entré a ninguna iglesia por eso de ‘mis creencias’, las siguientes vueltas que volví me di cuenta de aquel error. Probablemente, la imagen de Semana Santa que más admirado me tenga es la del Cristo de la Sínode, también conocido como ‘el Cristo de Miñarro’ por su autor, el sevillano Juan Manuel Miñarro.
Esta imagen reproduce exactamente las heridas reflejadas en la Sábana Santa de Turín. Para su realización, se realizó un profundo estudio interdisciplinar, a fin de conseguir que la imagen fuera lo más realista posible. Así, entre otros detalles, se puede destacar que la imagen tiene el aspecto de un fallecido una hora antes, con el vientre inflamado; tiene arena incrustada -que fue traída de Tierra Santa- en las heridas de las rodillas, fruto de las tres caídas que sufrió Jesús de camino al Calvario; frente a la iconografía clásica, los clavos están clavados en las muñecas, tal como se piensa que los romanos hacían en las crucifixiones. A consecuencia de esto, los pulgares están doblados hacia las palmas; la sangre que mana de las heridas es la producida previa y posteriormente al fallecimiento; en las heridas de los latigazos, se puede apreciar las marcas dejadas por las bolas de metal que tenían los látigos en los extremos; el tradicional cartel sobre la cruz está escrito en latín, griego y arameo, y contiene faltas de ortografía. Fue un gesto despectivo, de burla, proclamando su condición de rey de los judíos. Estaría escrito por personas -soldados- no letrados, por lo que es más que posible que contuvieras faltas, tal como se refleja en esta imagen.
Aquí podéis leer más al respecto y en la red hay mucha más información.



sábado, 8 de abril de 2017

Maestrillos, el problema de la educación



Tengo que reconoces que a veces soy, como me define una buena amiga, un ‘pisacharcos’; me meto en cosas que ni me van ni me vienen… pero no puedo evitarlo. Una de esas cosas sería el tema de la educación. Tengo la peor opinión de la educación y del sistema educativo de este país.
Hace unos días escuché en esRadio una entrevista a Inger Enkvist, pedagoga e hispanista sueca, acerca del sistema educativo en España. No puedo estar más de acuerdo con ella. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una entrevista.
Un profesor tiene que saber, tiene que tener conocimientos para mandar al alumno y mandar a freír espárragos al padre cuando vaya a reclamar mejores notas para su hijo. Pero vamos a ver, ¿qué autoridad y respeto puede tener un profesor que comete faltas de ortografía en las preguntas de los exámenes que prepara para sus alumnos? ¿Qué puede enseñar ese profesor? ¿Qué nivel puede transmitir a sus alumnos? Pero el problema también está en los padres, ya que si mi hijo/a da clases con un profesor que tiene faltas de ortografía en los exámenes presento una queja formal para que mi hijo no esté bajo las órdenes de ese zote.
Y todo el problema de la indigencia cultural del profesorado en general se disfraza en la falta de recursos. ¿Falta de recursos? Es cierto, falta de recursos porque no hay suficiente dinero para echarlos a todos a la puñetera calle y preparar unas oposiciones dignas en las que el que quiera ser profesor sea alguien preparado intelectualmente. Pero claro… es fácil echarle la culpa al sistema de las carencias intelectuales que tienen la gran mayoría de nuestros docentes, aderezado con las nulas ganas de llenar el vacío intelectual que tendrían que tener cubierto los que se dedican a la enseñanza.
Extraigo algunas frases de la entrevista que me han parecido más significativas.

Uno de los problemas de la educación de España es el nivel de los maestros”.
Elevar el corte para entrar es esencial”.
Si el sistema es malo y no se pide un esfuerzo, la inversión tiene poca importancia”.
Se habla de inversión cuando no se atreven a exigir a los alumnos, y también a los profesores, un esfuerzo”.
El nivel del sistema finlandés es el nivel de los profesores en primaria. La selección es muy fuerte, muy seria y un alumno no encuentra profesores que no sean personas cultas”.
Ningún país con buen resultado ha eliminado los deberes, es una reivindicación muy extraña”.

Aquí copio el artículo que hace referencia a la entrevista y que se puede escuchar en este enlace.

Tras comparecer en la comisión de Educación en el Congreso de los Diputados, la pedagoga e hispanista sueca Inger Enkvist ha hablado en los informativos de esRadio de los problemas más graves de la educación española. Concretarlos todos es para Enkvist una “pregunta imposible”. Pero sí ha resaltado uno fundamental: “El nivel de los maestros”. En su opinión, “elevar el nivel” entre los profesores de primaria “sería muy importante” para mejorar la educación. “Elevar el corte para entrar es esencial”, ha insistido, “si los alumnos empiezan bien, continuarán con ventaja”.
Enkvist no ve relación entre inversión y resultados educativos: “Si el sistema es malo y no se pide un esfuerzo, la inversión tiene poca importancia”. Para la pedagoga, se habla de inversión “en parte porque uno no se atreve a exigir a los alumnos, y también a los profesores, un esfuerzo”.
Uno de los sistemas más elogiados mundialmente es el finlandés, cuya clave de éxito es, según Enkvist, “el nivel de los profesores en primaria”. La selección es “muy fuerte, muy seria”, y un alumno no encuentra profesores que no sean “personas cultas”. Si desde el principio se profundiza en Historia, en Geografía, en el mundo intelectual, aunque sea en un nivel sencillo, el alumno se acostumbra, no lo cuestiona y sigue adelante”, ha destacado. Además, ha subrayado como esa excelencia entre los maestros hace que ni padres ni políticos cuestionen el sistema: “Confían en los profesores”.
En Asia, ha contado, la razón de su éxito es otra: para ellos lo fundamental es “el esfuerzo”, que es conjunto entre toda la población y que tiene como objetivo “sacar adelante el país”. “Hay un esfuerzo nacional que exige ciertos sacrificios pero que se acepta por el bien de todos”, ha indicado.
Sobre las soluciones para los alumnos que se quedan atrás, Enkvist ha contado la solución finlandesa: darles profesores de educación especial, sacar a los niños del grupo y trabajar “de forma intensiva” con él.
En Asia, la responsabilidad recae en los padres, que deben “asegurarse de que el niño pueda seguir el ritmo del grupo”. “Aceptan el esfuerzo como parte” del objetivo de que los alumnos obtengan un nivel “relativamente igual”.
En este punto, Enkvist ha dicho no entender propuestas como la huelga de deberes: “Ningún país con buen resultado ha eliminado los deberes, es una reivindicación muy extraña”. En su opinión, los deberes tienen que ver con la forma en la que se desarrolla la jornada escolar y ha enfatizado que las tareas en casa deben tener un equilibrio con el ocio. El objetivo, que la tarea “sea eficaz como aprendizaje y agradable para el joven”.
Por último, Enkvist se ha referido a la inmersión lingüística, con la que es muy crítica. La pedagoga defiende que se “pueda elegir”. Si se convierte en algo obligatorio, como en Cataluña, “es una medida muy cuestionable; política, nada educativa”. “No es algo que deba hacer un estado democrático”, ha zanjado.

martes, 4 de abril de 2017

Funcionarios eméritos



El PP, en lugar de echar a todo el personal interino, contratado, sustituto, eventual, de confianza, etc., para así aligerar notablemente el gasto público (y porque son los únicos a los que se puede echar), promete hacerles fijos, es decir, funcionarios de carrera o contratados laborales fijos. ¡Con dos cojones!
Basta con darse una vuelta por cualquier empresa privada para darse cuenta de la gran cantidad de mesas vacías y de la notable reducción de empleo que se ha realizado en todas partes, precisamente para reducir costes. Pero, por otra parte, el sector público, ajeno a esta realidad, es todo lo contrario: cada día hay más empleados pasando la mañana, gastando calefacción, aire acondicionado, teléfono y dando de comer a las cafeterías próximas al ‘trabajo’, que eso, al menos, es de agradecer. Esto no sabría definirlo científicamente, ya que para el contribuyente constituye un verdadero parasitismo; sin embargo, para las cafeterías aledañas es una simbiosis perfecta.
A estos amigos de los ahorros ajenos y exprimidores del contribuyente, no se les ha ocurrido otra brillante idea que hacer fijos a los 300.000 interinos que, parece ser, existen en España. Me imagino que como siempre que se hacen este tipo de cosas… a través de unos concursos-oposición, debidamente amañados, para que la práctica totalidad se quede en los puestos que ocupan, interina o temporalmente; porque, ¿quién no ha escuchado alguna vez eso de que las oposiciones estaban amañadas? ¿Que las plazas ya estaban dadas? En este país hay mucho gilipollas, pero no creo que para llegar a no enterarse de ciertas cosas.
Puede sonar redundante decir, aunque nunca está mal recordarlo, que un alto porcentaje de estos interinos son enchufados. Algunos son verdaderos inútiles, zotes, torpes, tarugos y todos los adjetivos en el mismo sentido que se nos ocurran. Gente que no ha pisado una universidad en su vida, el instituto dos o tres días a la semana y el colegio era admirable la semana que acudiesen de lunes a viernes sin faltar. En definitiva, gente cuyo currículum académico cabría en una cara de un papel de fumar. Entonces, ¿dónde está el truco? Muy sencillo, un gran porcentaje lo único que han hecho ha sido afiliarse a un partido político que les enchufase y el resto por amiguetes, primos, cuñados… Pero, como he dicho antes, es una especie de simbiosis. Los políticos se pueden asegurar unos cuantos votos que les permitan continuar con sus fechorías y los otros se aseguran un sueldo… ¡si es que ya está todo inventado!
Ya lo han dicho los medios peperos: “se trata de hacer fijos a los interinos”. Es decir, la igualdad de oportunidades ante unas oposiciones libres… la capacidad… el mérito… eso no se contempla. Simplemente se trata de, con estas oposiciones, pagar por los favores prestados y comprar los futuros que se puedan recibir.
¿Y qué dicen los sindicatos?... ¿Sindicatos?... ¿Sindicatos?... mmm… ¿Sindicatos?... ¡Ah sí! Esos que salen el 1 de mayo con pancartas y banderitas… Todavía faltan unas semanas para que comience su media jornada laboral anual.

PD. Encima, los eméritos haciendo el ridículo celebrando el 80 aniversario del Guernika, ¡con todo lo que representa ese cuadro! El machote ibérico, que está para sustituir a Tutankamon en el sarcófago, y ella, paseando una reluciente cornamenta, ¡y es que no tienen vergüenza ni la conocen!


Ya lo dijo Larra: “En España, todo el año es carnaval”.

sábado, 1 de abril de 2017

Micro XIII


Creo firmemente que la casualidad no existe, tampoco la oportunidad… simplemente hay que estar para que ocurra, da igual que sea la misma o distinta, una o cien veces.

martes, 28 de marzo de 2017

75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández


Hoy se cumple el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, el poeta del pueblo.

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/miguel-hernandez/924754/

Hoy, la elegía es por él.

sábado, 25 de marzo de 2017

Siempre me sorprenderá


Estoy sorprendido,
pasmado,
impresionado,
estupefacto,
desconcertado,
sobrecogido,
perturbado,
atónito,
aturdido,

Cervantes jamás escribió ‘El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha’, ¡no! Cervantes escribió ‘El ingenioso hidalgo de La Mancha’. Añadir ‘don Quijote’ fue una aportación del impresor Juan de la Cuesta. Este es el expediente de solicitud de licencia de impresión que instruye Antonio de Herrera a petición manuscrita y autógrafa de Miguel de Cervantes para la impresión del libro titulado ‘El Ingenioso Hidalgo de La Mancha’ (pinchar sobre la imagen para aumentar de tamaño). 


Aquí se puede leer la transcripción de la petición. Contiene diligencia de examen y aprobación, va acompañada de solicitud y trámite.

Si hay días que lo mejor no es levantarse de la cama, ¿qué ocurre cuando son semanas? Comencé la semana con la piscina y la finalizo con esto… ¿finalizo? No, todavía queda el día de hoy y mañana domingo…

martes, 21 de marzo de 2017

De cabeza a la piscina



Martes y ya estoy ‘off’. Dos días de semana y estoy agotado, pero no es un cansancio físico, no, se trata de un cansancio mental. Tenía que terminar con rapidez el proyecto de rehabilitación de una fachada; no es complicado, lo que ocurre es que me lo encargaron hace dos semanas, ya que esta semana querían comenzar los trabajos y he tenido que ir a toda leche.
A todo esto tengo que añadir a un tocapelotas que quería que le calculase unas cargas en una piscina que van a remodelar. Tiene, más o menos, forma de riñón, con una profundidad de 1’80 m. Pues bien, quiere que la mitad se le quede a profundidad de 40 cm. sobre un forjado y el resto no tocarlo. El forjado iría sobre muretes perimetrales y se colocarían siete escalones, a eso habría que añadir un banco corrido sobre la parte menos profunda. El problema de todo ello es que no me ha dado medidas de la piscina (la he tenido que dibujar por intuición) y he hecho los cálculos en base a unos planos originales que tienen más de 20 años. Resumiendo, una vez hechos todos los cálculos (en menos de una semana) me envía un correo haciendo unas puntualizaciones que no es lo que me había pedido, añadiendo otras que son absurdas, hay que decir que no me había pasado suficientes datos y me he regido por el CTE.
Ahora mismo tengo un cabreo impresionante. Tengo que pensar cómo escribo la contestación a su correo, cómo le contestaría a un amigo si el encargo fuera suyo, pero hacerlo de forma elegante; como alguien me dijo una vez “con una sonrisa en la boca se le puede llamar hijo de puta a cualquiera”. Tendré que poner mi mejor sonrisa. Pero hoy no tengo ganas de pensar, mañana será otro día.

sábado, 18 de marzo de 2017

Hablamos en diez años


Siempre hay un punto de inflexión. Estoy convencido que ante una situación o decisión difícil no hay ser humano que no haya pensado en algún momento ‘si el tiempo volviese atrás…’, ‘si lo hubiese sabido antes…’, en clara alusión a una posible rectificación de las circunstancias actuales.
Creo que fue Stephen Hawking el que dijo que la prueba de que no se puede viajar en el tiempo es que en nuestra época no hay gente del futuro. Cosa bastante lógica, por cierto, de no ser así, ¿por qué en este 2017 no hay gente de años sucesivos? Me da lo mismo 2100 que 3500. Conclusión: el viaje en el tiempo es imposible.
Cada decisión que tomemos en determinados momentos puede ser decisiva para el futuro y aquel ‘yo’, quizá, recrimine a este ‘yo’ por qué no ha pensado mejor las cosas. Soy una persona que piensa mucho antes de tomar según qué decisiones, que calla antes que decir según qué cosas; quizá porque temo que puedan tener la influencia no deseada en el futuro, aunque en el presente puedan ser llevaderas. Un silencio no creo que comprometa y, en cierta forma, no me gusta el compromiso (esto requeriría un artículo para explicarlo). Si a veces nos parásemos a pensar cómo podemos vernos en el futuro estoy convencido que no pensaríamos tantas veces en el pasado para tener la opción de rectificar. Así pues, la cuestión no es haberlo sabido antes, la pregunta sería ¿cómo me veo de aquí uno, dos, cinco o diez años? ¿Por un momento alguien ha pensado cómo será su vida en un futuro? ¿Cómo le gustaría que fuera? Simplemente hay que pensarlo un momento, para no tener que decir eso de ‘si el tiempo volviese atrás…’. El ‘carpe diem’es algo que habría que cogerlo con pinzas…
¿Cómo me veo yo en un futuro? ¿Cómo te ves tú? ¿En diez años, por ejemplo? Te espero allí para contárnoslo, nos vemos en 2027. Si el tango dice que ‘veinte años no es nada’, diez son ‘na’.

martes, 14 de marzo de 2017

¿No ibas hacia la luz?



Estoy llevando la dirección de una obra; concretamente se trata de una vivienda de 120 m2 que ha sido prácticamente reformada y aunque siempre se ha dicho que ‘el que paga manda’, una cosa es pagar y otra tener razón.
Hace unos días cuando llegué a la obra para inspeccionar los trabajos (suelo ir cada dos días de visita de obras) dio la casualidad que también estaba allí la dueña del inmueble. De ese modo, acompañado de ella, hablé con los industriales que estaban trabajando y nos dimos una vuelta por la obra. De repente me suelta, así, a bocajarro:

- El tabique que hay en el comedor hay que demolerlo.
- ¿Y eso? - le pregunté extrañado.
- Me lo ha dicho la decoradora - contestó.

En ese momento, no sé de dónde, escuche una voz chillona que dijo:

- Buenos días. Soy Carmen, la decoradora.

Yo la vi y la primera imagen que me vino a la mente fue la de Tangina, la médium bajita de Poltergeist. Bien. Después del pertinente saludo expliqué, tanto a Laura (la propietaria) como a Carmen ‘Tangina’ (la decoradora), que eso que ellas llamaban ‘tabique’ no era tal, sino un muro de carga, que es imposible tocar porque afecta directamente a la estructura.
Tangina’ se puso a explicar que si se demolía quedaría un espacio mucho más amplio que permitía un juego de luces y sobras con la luz que entraba desde una ventana que entraba por la pared lateral y bla, bla, bla…
Cogí el lápiz que siempre llevo a las obras, por si tengo que hacer algún dibujo, y en una de las paredes hice un croquis de la pared que querían demoler… con flechas… cargas… esfuerzos… números… Sinceramente, si hubiera estado solamente ‘Tangina’ no me hubiera molestado en hacer tantas cosas, le hubiera dicho que no y punto. Pero estando Laura ella tenía que sentirse convencida de porqué no podía eliminarse esa pared.
Pues bien, aun así, la decoradora seguía en sus trece. Como la noche anterior no había dormido demasiado, era viernes y casi la hora de comer opté por una solución que me parecía que podría satisfacer a ambas partes.
Les dije que el lunes nos veríamos allí todos de nuevo. Yo iría en presencia de un notario y con un documento que habría redactado durante el fin de semana en el que me eximía de cualquier decisión que se tomase y que no estuviese redactada en el proyecto básico y de ejecución. Asimismo, que cualquier consecuencia derivada de la modificación recaía en ‘Tangina’ (yo dije Carmen).
Lo que son las cosas, esa pared de carga ya no hacía falta eliminarla. No obstante, tengo que reconocer que me salió bien la jugada, ya que eso que yo proponía no se puede hacer, es decir, no se puede tomar una decisión sabiendo que puede suponer un riesgo; la única solución era renunciar a la obra con todo lo que eso conllevaba (habría que leer el pliego de condiciones del proyecto) y, además, un decorador no tiene ninguna competencia en estructuras. Dicho de otra forma, me tiré un farol y me salió bien.
La propietaria se fue convencida y ‘Tangina’ con cara de pocos amigos. Yo me fui al muro de carga, sonreí y le di dos palmaditas. Menos mal que, al final, habían ido hacia la luz…

PD. Próximamente hablaré de los decoradores…

sábado, 11 de marzo de 2017

martes, 7 de marzo de 2017

El Quijote digitalizado


Versión digitalizada de 2010 (pinchar sobre la imagen)



Versión digitalizada de 2015 (pinchar sobre la imagen)

http://quijote.bne.es/quiosco/

sábado, 4 de marzo de 2017

Cuando el tiempo es fugaz



En más de seis años pueden pasar muchas cosas. Volviendo la vista atrás podríamos recordar cosas que nos han marcado. Pero, quizá, seis años no sean nada, simplemente hojas caídas del calendario.
Hace unas semanas he retomado el contacto con una persona a la que hacía seis años que no veía, para ser exactos más de seis, desde finales de 2010. En cierta forma, aunque el contacto físico no existía, sí que existía el contacto virtual. Era muy espaciado, a cuentagotas, como un Pepito Grillo que te dice “¡Eh, estoy aquí!”. Si tuviera que usar un término más específico diría que nuestra relación estaba aletargada. Si retrocedo en el tiempo, no recuerdo qué fue lo que hizo que llegáramos a ese punto… puedo pensar que fue el estado natural de la situación.
Hay una curiosidad en mi vida que se ha repetido desde hace años: siempre he tenido una conexión especial con las mujeres que su nombre, ya sea sólo o compuesto, sea Ana o María… y, aunque pueda sonar extraño, lo atribuyo a que mi primera novia, que falleció a los pocos días de cumplir dieciocho años, se llamaba Ana María… quizá sea por eso. En este caso, la persona de la que estoy hablando se llama Ana.
Escribí sobre ella hace años, casi, casi en el umbral de las últimas veces que nos vimos y releyendo aquella entrada me atrevería a copiar casi, casi, letra por letra todo lo que allí decía. Podría decir que durante este sexenio largo la sensación sería extraña, casi como dos desconocidos, pero estaría faltando a la verdad. Al igual que escribí entonces, hoy puedo repetirlo:

Podemos estar tiempo sin hablar y volver a hacerlo en el mismo punto que lo habíamos dejado, como si hubiera sido un hasta mañana

Si para Fray Luis de León, cinco años se podían condensar en veinticuatro horas, el “como decíamos ayer” es algo que cabe perfectamente en nuestro reencuentro. Aunque solamente en apariencia. A los pocos minutos del reencuentro me dijo: “estás igual”, cosa que me contrarió, ya que si estoy igual que hace seis años es que me he quedado estancado, como una piedra en la cima de una montaña inexplorada. Sin embargo ella no, ella estaba distinta. Siempre ha sido muy elegante para vestir, sin ser lo que podríamos llamar ‘una pija’; yo diría que sabe lo que le queda bien y eso realza su elegancia; ha moldeado su cuerpo hasta proporcionarlo a su altura y tiene una forma de caminar y de sentarse que denota la seguridad que tienen las mujeres que se sienten observadas por otros hombres. Puedo dar fe de ello, ya que tanto caminando con ella, como sentado fui testigo de las miradas furtivas que le echaban algunos aficionados a galán… cosa que, dicho sea de paso, aumentaba mi orgullo por ser yo el que disfrutaba de su compañía. Si tuviera que hablar en término coloquial diría que ‘es un pibón’.
Resumiendo, yo continúo siendo una piedra y ella, de patita (no diré fea, porque no lo es), ha pasado a hermoso cisne.
Pero no todo es el físico. Ya he dicho anteriormente que tengo una conexión especial con la gente de cierto nombre, atribuyámoslo a algo esotérico. Quizá, por eso, podría decir que es la persona que mejor me comprende. Hay una persona, María (sigue la casualidad de la nomenclatura), de Zaragoza, que es la que mejor me conoce… aunque ahora no toca hablar de ella. Pero, por eso, quiero señalar que no es lo mismo conocer a alguien que comprenderlo… y Ana me comprende. Durante todos estos años, en más de una ocasión, he tenido la tentación de llamarla, de hablar con ella, pero… también tenemos vidas distintas que condicionan la libertad de poder tener una relación más fluida… cada cual vive en su jaula.
Con ella he tenido la libertad de expresarme como he querido, decir lo que me ha dado la gana y jamás he tenido un reproche por su parte… no sé si es porque ella piensa lo mismo o porque realmente sabe que es mi forma de ser, de pensar, de expresarme y lo respeta. La libertad de poder decir lo que quiera, sin que alguien se ofenda por todos mis pensamientos, solamente la he tenido con ella. Como dije en aquel escrito que le dediqué:

Tiene ese puntito agudo que me preocupa, me desconcierta y es una derrota de mi ego, porque me comprende, quizá, como nadie. En ocasiones me siento como un caballero sin su armadura y ella, supongo que sabiéndolo, responde con una risa evidenciando su enésimo triunfo hacia mi coraza. Pero esto yo nunca se lo reconoceré mirándola a los ojos

Y así continúa siendo. Pero tiene un precio… y es que cuando estoy con ella, por ejemplo, sentado en una terraza, el tiempo, que para el resto de los mortales serían tres horas, para nosotros son diez minutos. Como le dije una vez, si nos hubiésemos conocido de adolescentes y hubiésemos estado juntos, ambos seríamos ya dos nonagenarios. Nuestro tiempo no se mide en el calendario gregoriano… en él las hojas caen lentamente. Nosotros debemos inventar otro concepto para esa palabra.
Podría seguir escribiendo más, bastante más… pero ya queda para otra ocasión y son casi las 12:00 horas.

martes, 28 de febrero de 2017

600 años sin descanso. El Papa Luna


No es la primera vez que he escrito sobre Pedro Martínez de Luna, Benedicto XIII, el Papa Luna, y, quizá, tampoco sea la última. Este verano se estrenó en Zaragoza un documental sobre el robo de su cráneo en el año 2000, la investigación para su recuperación y los posteriores estudios para verificar que, efectivamente, se trata del cráneo del Papa aragonés. Era un documental que quería haber visto en su tiempo, pero me fue imposible. Lo emitieron en televisión a finales de diciembre (en aquella ocasión no me enteré) y buscando acerca del mismo, por fin, lo he encontrado y visto.
Pedro Martínez de Luna, el único Antipapa español de la historia, Benedicto XIII, el Papa del Cisma de Aviñón; un hombre poderoso y culto que formó parte de los momentos más turbulentos de la historia de la Iglesia. Un personaje cuya historia, más que olvidada, está mal contada, porque todo lo que ha llegado sobre este Papa o ‘antipapa’ es ‘malo’. Fue un hombre bien formado, un adelantado a su tiempo.
Con este robo parece que se cumplió la profecía de San Vicente Ferrer acerca de Luna:

Para castigo de su orgullo, algún día jugarán los niños con su cabeza, a guisa de pelota

S
eis siglos después, ¿podrá, por fin, descansar en paz?


http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/documental-papa-luna/3850147/

Pinchar sobre la imagen para ir al vídeo.

sábado, 25 de febrero de 2017

Yo quiero ser... niño



Cuando era pequeño era inevitable la pregunta de los adultos: “¿qué quieres ser de mayor?” Nunca tenía una respuesta definida, salvo un rápido encogimiento de hombros; ante la insistencia en la interrogación respondía lo primero que se me ocurría, incluso a la misma pregunta de la misma persona en espacios de tiempo muy separados podía decir profesiones que nada tenían que ver entre ellas.
Ahora me resulta extraño haber dicho médico… ¡Yo médico! ¡Cuando soy el más aprensivo del planeta!
Otra que dije, y que no me hubiera importado, es abogado. Dada mi facilidad para ‘meterme en líos’ reconozco que hubiera sido algo muy práctico… y si le añadimos mi adoración por el Quijote ya sería la mezcla perfecta.
Entre medias también dije, alguna vez, pintor de cuadros.
Después, cuando llegué a 7º de EGB y en clase de historia nos explicaron la España de los Reyes Católicos, el imperio español, Carlos I, Felipe II… fue como ver por primera vez al primer amor de tu vida. Ahí me enamoré de la historia y decidí que quería ser historiador… pero, claro, ¿qué practicidad tenía eso? Difícil vivir de la historia. Sería el amor platónico que me acompañaría toda la vida.
Por cierto, también tuve una época en la que quería ser cartero. Viviría en mi pueblo, trabajaría medio día y no tendría que estudiar mucho, porque conocía todas las calles, ¿qué podía haber más sencillo?
Y así (rodando, rodando), como sentía cierta atracción por la física, pero no la suficiente como para dedicarme a ella en cuerpo y alma, y me encantaba dibujar, pero tampoco lo suficiente como para estar todo el día con el lápiz en la mano, me decanté por algo que aunara ambas disciplinas: la arquitectura; algo que jamás se me había ocurrido.
Hubo una respuesta que nunca dije y que seguro que ahora sería la más acertada. Si ahora me preguntasen “¿qué quieres ser de mayor?” tengo claro lo que respondería: cuando sea mayor quiero volver a ser un niño.


PD. Sí, soy yo, con dos años y tres meses.

martes, 21 de febrero de 2017

La construcción de un columpio



Las cosas son más sencillas de lo que parece… o más complicadas de lo que se cree... según se mire.

sábado, 18 de febrero de 2017

Lurte


Lurte es un grupo aragonés de folk metal. En su música utilizan instrumentos tradicionales de Aragón que, unido a un violín, hacen que sea una banda referente en este tipo de música en el panorama musical español.
Otro rasgo a destacar es su vestimenta, propia de los almogávares, ejército de mercenarios al servicio del Rey de Aragón y que fueron fundamentales entre los siglos XI y XIV. Estos guerreros mezclaban su fuerza con las tradiciones celtíberas.
La primera vez que los escuché fue en Las bodas de Isabel de 2015, cuando cantaron ‘La luz del alba’ en la representación del funeral de Diego. Son unos habituales en estas fiestas turolenses, participando en conciertos y en distintos actos de la leyenda.
Este año han publicado, en homenaje al octavo centenario de la leyenda de los amantes, un tema que no tiene desperdicio, ‘Para siempre’.



Por cierto, no hay nada como estar allí y verlo en directo… pero el que no pueda y quiera puede ver la representación de los amantes en directo pinchando en este enlace (yo seguro que lo veré).

martes, 14 de febrero de 2017

Teruel, 800 años después...



Hay una leyenda que dice que Teruel nació sobre el monte en el que se divisó a un toro que buscaba alcanzar la primera estrella del anochecer. Todo esto sucedió en el siglo XIII, cuando aún el linaje y la nobleza determinaban el destino de los turolenses. Caprichoso y hostil destino, a menudo.
Y ahí, bajo los inviernos fríos de la villa del toro y el repicar de las campanas de la Iglesia de San Pedro, se esconde una verdadera historia de amor, la de los amantes de Teruel, Isabel de Segura y Juan (aunque por culpa de Lope de Vega es más conocido como Diego) Martínez de Marcilla, dos adolescentes enamorados pero condenados al desamor. Cinco años de espera, un beso rechazado, una muerte de tristeza y otra de culpa.
Y de eso ya hace 800 años… Y allí están, para toda la eternidad, pero sin llegar a tocarse… un amor imposible… o quizá no tanto, porque 8 siglos después siguen juntos.
Siempre he pensado que el mausoleo en el que descansan Diego e Isabel es el mejor escenario para declarar mi amor … no hay mejor escenario… no hay espacio más puro... símbolo de amor imperecedero.



sábado, 11 de febrero de 2017

Ibiza


Hay lugares que están tan estigmatizados que no ofrecen alternativa a conocer nada más. Uno de esos lugares es la isla de Ibiza. La primera imagen que a uno se le puede venir a la cabeza al pronunciar esas cinco sílabas es un sitio de exageración y desfase, la segunda unas playas con yates y millonarios. En cierto modo es un universo al alcance de muy pocos.
Hace pocas fechas tuve la ocasión de estar por primera vez en esa isla, concretamente en Nochevieja. Una amiga argentina, propietaria de una inmobiliaria, que reside en la isla desde hace casi veinte años, me invitó a recibir allí el nuevo año. Tengo que reconocer que la mezcla era de lo más variopinta: un lugar que simboliza todo tipo de excesos; una atractiva argentina rubia, con un acento hipnótico que no ha perdido a pesar de casi dos décadas en España, y yo, una persona amante de la soledad y de los lugares tranquilos. Como diría un creyente, ‘los caminos del Señor son inescrutables’ y es que, con todos esos ingredientes, cualquier esquema previamente desarrollado podría ser erróneo.
De Ibiza solamente sé lo que puede saber cualquiera que no la haya visitado y sí visto por televisión. En base a ese prejuicio podría afirmar que hay dos Ibiza: la de verano y la de invierno. La primera bulliciosa y caótica y la segunda tranquila y aletargada.
Lo que es la propia ciudad, perfectamente podría pasar por un tranquilo pueblo de pescadores si no fuera por una decoración excesivamente ‘barroca’, muy recargada, casi de forma artificial, que no deja lugar a dudas de que estamos en un sitio que no es más que una impostura aguardando la llegada de turistas que invadan sus calles. Por ello, tengo la sensación de que los nativos, aunque en los meses carentes de visitantes tengan una vida tranquila, no tienen vida propia, su vida no les pertenece, sino que están sometidos al capricho del calendario. Ibiza es negocio y eso es así.


La arquitectura de sus calles y fachadas no me resultaron creíbles, al menos no lo hicieron en el binomio que pretenden recrear de aunar lo autóctono con lo moderno, algo que, en ocasiones, puede resultar peligroso. En Ibiza cualquiera puede ir vestido como le dé la gana y pasar desapercibido; eso mismo se transmite a los edificios en los que se puede ver una vivienda del casco antiguo con cierta pulcritud en su restauración y que de su balcón cuelgue una bandera gay… ¿alguien se imagina la bandera gay colgada de la Giralda? No todo vale.


El castillo me pareció bien restaurado. Lo que podía ser una fortaleza del siglo XV, XVI que se ha sabido mantener. Aunque, sinceramente, me parece un gran contraste en lo que se refiere a la arquitectura del propio castillo con la ciudad; son dos elementos inadaptados que no crean una sinergia agradable, por separado sí, pero unidos no acabo de verlos.


Pero Ibiza tiene más cosas que descubrir. Me estoy refiriendo a sus playas… ¿descubrir las playas de Ibiza? Sí, descubrirlas fuera de esa imagen que se exporta. Hasta a mí me parecieron hermosas. No me gusta la playa y, por ese motivo, no conozco demasiadas… pero reconozco que son las más maravillosas que he visto en mi vida. Si tuviera que elegir una isla en medio del océano para olvidarme del mundo me gustaría que tuviera las playas ibicencas.


He conocido la Ibiza que poca gente conoce y, en general, me ha gustado. No creo que sea un lugar en el que viviese… el ‘ico’ corre por mis venas y, al igual que Ulises tardó diez años en llegar a Ítaca, yo también llegaré a mi destino, cuestión de tiempo. Cuando vuelva (si lo hago) desconozco que sensación podría tener si lo hiciera en pleno ajetreo veraniego, probablemente no me gustaría. Creo que Ibiza es para vivir una parte del año y el resto huir de ella, pero, sobre todo, es una isla que hay que descubrir para ver cosas que están pero que nadie enseña.

PD. ¿Alguien imagina cómo serían estas mismas fotografías tomadas en verano?

sábado, 4 de febrero de 2017

Yo no tengo dudas



Lo tengo claro: Pablo Iglesias. Últimamente es inevitable, en cualquier conversación política que tenga, que me pregunten mi opinión sobre el ‘enfrentamiento’ entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Esa es una pregunta que, en cierto modo, me incomoda; pero no porque no sepa que contestar, si no porque no acabo de entenderla, ¿qué se supone que tengo que pensar? Lo que más curioso me parece es que aquellos que preguntan lo tienen claro: Íñigo Errejón.
Para ser sincero diré que no tengo ni la más remota idea de lo que ocurre, sólo sé lo poco que escucho en televisión y, de la misma forma, tampoco me importa. Quizá sea un síntoma de que en mí ha cambiado la forma de ver las cosas y, por ese motivo, no hago tanto caso a ciertas situaciones. ¿Despreocupado? No lo sé, pero quizá he perdido la impulsividad que tenía hace algunos años, cuando no me importaba recorrer con mi coche 600 km (Zaragoza - Madrid, ida y vuelta) para ir a una reunión de Izquierda Republicana que duraba 30 minutos, asistir el 6 de diciembre a una manifestación republicana o recoger firmas contra la monarquía (otra persona y yo) un domingo en la Puerta del Sol. Sí, ahora echo la vista atrás y, la verdad, no sé si sería capaz de volver a hacerlo; la pasión y el ímpetu de aquellos tiempos han quedado en aquellas acciones.
Es por esa consecuencia que no puedo dar una opinión documentada sobre lo que ocurre en Podemos. Ahora bien, como he dicho al principio, no tengo dudas: Pablo Iglesias. La gente que lo critica usa argumentos como que es soberbio y radical o que Errejón es más dialogante, más templado, menos radical… Bien, vale, perfecto, cada uno puede pensar lo que quiera. Yo sólo tengo un motivo y que para mí es suficiente para apoyar a Pablo: ilusión.
Entiendo y respeto que la gente esté contenta con la deriva que ha llevado el país en las últimas décadas. Que haya gente que piense que nada tiene que cambiar porque la situación a la que nos han llevado el PP y el PSOE es idílica y, cómo no, también están los chaqueteros y tibios instalados en las buenas formas y el entendimiento con los anteriores… Pero yo no lo comparto y quiero que las cosas cambien. Para mí el desastre de este país viene causado por una clase política corrupta e ineficaz que han convertido a España en la vergüenza de la Europa occidental. A grandes males hay que tomar grandes remedios. Cuando una parte del cuerpo está gangrenada no vale con poner mercromina y tiritas, no, hay que amputar. Y esa es la opinión que yo tengo de la situación del país, está con gangrena y hay que amputar (entiéndase la metáfora). Es aquí donde entra en papel Pablo Iglesias, un político que dice las cosas como son, sin medias tintas… ¿o acaso alguien tiene la desfachatez de decir que es falso que Felipe González tenga ‘manchadas las manos de cal viva’? Otra cosa es que vivamos instaurados en lo jodidamente políticamente correcto; pero al pan, pan y al vino, vino. Y el único que se ha atrevido a decirlo ha sido Pablo Iglesias.
Por cosas como estas es por las que yo apoyo al líder de Podemos. Lo que ocurre con Errejón no lo sé y, probablemente, no sea una simple discrepancia que los medios venden como un gran cisma. Lo desconozco.
Por otra parte, hay cosas que no me sorprenden. Rafael de Riego fue ajusticiado por luchar contra el absolutismo de Fernando VII e implantar en la España del siglo XIX un periodo conocido como el trienio liberal, el periodo de mayor libertad hasta la llegada de la II República. Galán y García Hernández, mártires republicanos, fueron fusilados por su levantamiento contra el reinado corrupto y desastroso de Alfonso XIII. Ahora cualquier motivo es suficiente y todo vale contra el que ha devuelto la ilusión a millones de personas de este país. Y, repito, entiendo que la gente no quiera cambiar porque vive muy bien y su realidad sea magnífica; yo no opino así. Pero vistos los antecedentes de este país, por naturaleza cainita con los que quieren dar esperanza, voz e ilusión, empiezo a creer que tampoco somos merecedores de algunos personajes que en suerte nos han tocado. Si algún día tengo que rectificar lo haré, no se me caerán los anillos por hacerlo y al hablar de política es muy fácil empeñar la palabra y muy caras sus consecuencias, pero, hoy por hoy, lo tengo claro. Sin ningún tipo de dudas: Pablo Iglesias.


Quien es capaz de decir lo que he escuchado en este vídeo no puede más que tener mi admiración, respeto y, si me apuran, hasta mi lealtad.

martes, 31 de enero de 2017

Inma del Moral


Hace unos días, viendo la televisión, tuve un sentimiento de alegría y nostalgia compartido. Allí estaba la que había sido mi amor platónico en los tiempos en que yo era un estudiante. Me estoy refiriendo a Inma del Moral.
A finales de los 90, ¿qué chico de veintitantos no sentía un palpitar en el corazón cuando aparecía ella, micrófono en mano, en El Informal? Sí, Inma del Moral fue mi amor platónico, lo era mío y el de todos mis compañeros. Más de una vez se nos quemó la cena porque alguien daba la señal de aviso desde el comedor “¡Que sale Inma!”… y allí estábamos los cuatro (mis tres compañeros y yo) sentados delante del televisor con ojitos de cordero mientras ella aparecía. De repente, alguien se levantaba porque desde la cocina llegaba un olor de longaniza quemada. ¡Cuántas veces ha sido culpable de que a alguno de nosotros se le quemase la cena!
Ella era como la compañera de clase que todos hubiéramos querido tener, conscientes de que era inalcanzable, pero por la que hubiéramos hecho cualquier tontería para que nos mirase con una sonrisa e, inmediatamente, caer derretidos como cubitos de hielo.
Tanta admiración tuvo su recompensa. Anunciaron un reportaje suyo en la revista Man. No cabía duda, ese número había que comprarlo sí o sí… y así fue. Era abril del 99. Ha sido la única vez que la he comprado. Cuando llegué al piso todos querían leerla. Recuerdo que me senté a la mesa, rodeado de mis compañeros e iba pasando las hojas lentamente mientras mirábamos las fotos y leíamos el reportaje. Parecíamos niños abriendo los regalos de Navidad. Tuvimos una subida de platonismo incontrolable.
Pero…
Tanta perfección no podía caber en una mujer. Nos llevamos una gran decepción cuando salió a la luz pública que era pareja de Pedro Ruiz, ¡ese enano que podría ser su padre! Inma nos rompió el corazón. Los veíamos juntos en televisión y alguno pronunciaba una frase dudando de su honorabilidad. Ya no se volvieron a quemar más cenas.
Como he dicho al principio, después de muchos años, la he vuelto a ver. Sí, el tiempo pasa para todos. Ya le he perdonado esa ‘infidelidad’ con Ruiz. Si alguno de mis antiguos compañeros de piso también la vieron estoy convencido que habrán recordado a aquella que fue nuestro amor platónico.
He encontrado la portada de la revista Man y algunas fotografías que aparecían en aquel reportaje.
 ¡Ay, Inma! Lo nuestro fue imposible, pero tú te lo perdiste.