martes, 18 de abril de 2017

No es jeque todo lo que reluce



Cuando era estudiante siempre decía que me gustaría que un jeque árabe me encargase la construcción de un palacio, por el que me pagaría 400 millones de pesetas y a vivir el resto de mi vida.
Hace unos días me ofrecieron la posibilidad de un trabajo que podía ser una oportunidad para el futuro al ocasionar cierta estabilidad. Se trata de la construcción de un hotel de 15 alturas y 120 viviendas unifamiliares, un proyecto que podría durar 7 u 8 años. Suena bonito. Parece ser que el supuesto jeque había aparecido.
Hace años, no recuerdo si escuché o leí, la frase ‘cuidado con lo que deseas, porque puede hacerse realidad’. Pues algo así ha pasado. La única diferencia es que no era un jeque, eran unos empresarios españoles, y no era en Dubai, era en Bata. ¿Bata? ¿Dónde está eso? Pues… en Guinea Ecuatorial.
Cuando me preguntaron si estaría dispuesto a ir, después de un minuto en silencio pensándolo, dije que no, respuesta que sorprendió. Entre mis razones la que más destaqué, fue que era demasiado tiempo. Para ser sinceros fue lo primero que se me ocurrió, pero la verdadera razón era que yo no me veía trabajando en un país con una dictadura tan atroz, con todo lo que eso implica. Yo, siendo extranjero y pudiendo elegir, no me imagino haber ido a trabajar a la Alemania nazi, a la Italia fascita o a la España franquista. No obstante, la situación de los que allí fuésemos sería distinta al resto de las gentes del país; según nos dijeron viviríamos en una zona sin ningún tipo de problemas y otras comodidades que aquí son habituales, pero que allí se consideran privilegios y que no están al alcance de los nativos.
No hace falta buscar demasiado. En Wikipedia, podemos encontrar información de la situación social y política del país:

De los 100 escaños, 99 corresponden en la actual legislatura al partido único de la dictadura, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE)”.

Desde la toma del poder por parte de Teodoro Obiang, se suceden los asesinatos políticos y las desapariciones así como las parodias de juicios que destacan por la ausencia de garantías procesales. Los informes de Amnistía Internacional y otros organismos independientes recogen e informan, desde hace años, de una estremecedora realidad en cuanto a detenciones arbitrarias, horribles torturas, apaleamientos y muertes en detención”.

En la década de 2000 a 2010 varias veces ha estado entre los diez países con regímenes más represivos”.

Visto lo visto, insisto, sin profundizar mucho… no creo que yo pudiera estar y trabajar en un país así.
Ahora me arrepiento… me arrepiento de, en lugar de haber deseado en mis tiempos de estudiantes que apareciese un jeque, no haber deseado conocer a una millonaria que me solucionase la vida… bueno, nunca es tarde, la pido ahora (espero no arrepentirme de este deseo en un futuro).

sábado, 15 de abril de 2017

Aunque el PP se vista de demócrata, facha se queda



No falta mucho para que en España se declare el franquismo como Bien de Interés Cultural una definición que, exactamente, significa: “figura jurídica mediante la cual se declaran por parte de una autoridad competente de un país, una región o una ciudad; o a través de organizaciones de naciones los bienes materiales muebles o inmuebles que representan la identidad de una población o una comunidad”. Y es que a la vista de recientes acontecimientos es evidente que el franquismo merece una especial protección. Si algunos Ayuntamientos pretenden colgar la bandera republicana para homenajear la primera democracia que tuvimos en España… ahí están los delegados del Gobierno para poner en marcha la fiscalía del Estado y prohibir ‘semejante crimen’.
Por otra parte, estamos en Semana Santa y el Gobierno no es que permita todo tipo de procesiones y eventos públicos de carácter confesional en este país aconfesional, si no que ahí está toda una ministra de Defensa, como María Dolores de Cospedal (espécimen del siglo XXI de lo que sería la Sección Femenina), para ordenar que todas las banderas en los cuarteles del ejército ondeen a media asta en señal de duelo por la muerte de Jesucristo.
Esto ocurre en 2017, en pleno siglo XXI, en un país que se da golpes de pecho denominándose democrático y que hace cuarenta años que celebró sus primeras elecciones llamadas democráticas, después de otros tantos años de dictadura; aunque si uno escucha a los voceros de la derecha parece que haya sido al revés, es decir, cuarenta años de república y ocho de dictadura.
Actualmente, nadie diría que el franquismo sea un acontecimiento del pasado y no lo es, precisamente, porque los herederos del franquismo no tienen ningún problema en imponer sus planteamientos nacionalcatólicos allá donde se tercie. Prohibido exhibir la bandera republicana. Prohibido hacer bromas sobre el Valle de los Caídos. Prohibido aplicar la Ley de Memoria Histórica y que algunos puedan enterrar a sus muertos, eso es ‘reabrir heridas’, según el Gobierno. Por supuesto, prohibido prohibir el compadreo entre el Estado y la rancia Iglesia Católica, algo muy del gusto del franquismo.
Durante estos días estoy leyendo noticias sobre Ayuntamientos que han sido denunciados por el PP local por colocar el 14 de abril la bandera republicana, para homenajear la primera vez que en este país tuvimos democracia… ese mismo partido que cuando estaba en el poder en esos mismos Ayuntamientos se negaba a aplicar la Ley de Memoria Histórica.
Pues así las cosas, no cabe duda que es desde el Gobierno donde se encargan de mantener las heridas abiertas, para que quede claro quienes ganaron la Guerra Civil y cuya legitimidad ganada en el campo de batalla no pueda ponerse en duda. Y es que si la cabra tira al monte, la derecha tira al fascismo, en su vertiente patria llamado franquismo.

martes, 11 de abril de 2017

El Cristo de la Sínode, de Juan Manuel Miñarro


A pesar de mi ateísmo, tengo que reconocer que de la Semana Santa me gusta la imaginería; me parece una magnífica ocasión de poder ver arte escultórico al aire libre. Independientemente de lo que uno crea o deje de creer, pienso que hay imágenes que merecen la pena detenerse para observarlas, es algo que me gusta hacer y, la verdad, siempre descubro algún detalle o gesto que me hacen pensar que estoy ante una obra de arte.
Siempre pensaba que las iglesias, como edificio, eral algo acotado para los creyentes… y no es así. De hecho, pocos placeres encuentro como los de estar 4 ó 5 horas visitando una catedral (el resto de placeres son inconfesables). A veces pienso lo estúpido que fui la primera vez que visité Roma (en la excursión de 8º de EGB) y no entré a ninguna iglesia por eso de ‘mis creencias’, las siguientes vueltas que volví me di cuenta de aquel error. Probablemente, la imagen de Semana Santa que más admirado me tenga es la del Cristo de la Sínode, también conocido como ‘el Cristo de Miñarro’ por su autor, el sevillano Juan Manuel Miñarro.
Esta imagen reproduce exactamente las heridas reflejadas en la Sábana Santa de Turín. Para su realización, se realizó un profundo estudio interdisciplinar, a fin de conseguir que la imagen fuera lo más realista posible. Así, entre otros detalles, se puede destacar que la imagen tiene el aspecto de un fallecido una hora antes, con el vientre inflamado; tiene arena incrustada -que fue traída de Tierra Santa- en las heridas de las rodillas, fruto de las tres caídas que sufrió Jesús de camino al Calvario; frente a la iconografía clásica, los clavos están clavados en las muñecas, tal como se piensa que los romanos hacían en las crucifixiones. A consecuencia de esto, los pulgares están doblados hacia las palmas; la sangre que mana de las heridas es la producida previa y posteriormente al fallecimiento; en las heridas de los latigazos, se puede apreciar las marcas dejadas por las bolas de metal que tenían los látigos en los extremos; el tradicional cartel sobre la cruz está escrito en latín, griego y arameo, y contiene faltas de ortografía. Fue un gesto despectivo, de burla, proclamando su condición de rey de los judíos. Estaría escrito por personas -soldados- no letrados, por lo que es más que posible que contuvieras faltas, tal como se refleja en esta imagen.
Aquí podéis leer más al respecto y en la red hay mucha más información.



sábado, 8 de abril de 2017

Maestrillos, el problema de la educación



Tengo que reconoces que a veces soy, como me define una buena amiga, un ‘pisacharcos’; me meto en cosas que ni me van ni me vienen… pero no puedo evitarlo. Una de esas cosas sería el tema de la educación. Tengo la peor opinión de la educación y del sistema educativo de este país.
Hace unos días escuché en esRadio una entrevista a Inger Enkvist, pedagoga e hispanista sueca, acerca del sistema educativo en España. No puedo estar más de acuerdo con ella. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una entrevista.
Un profesor tiene que saber, tiene que tener conocimientos para mandar al alumno y mandar a freír espárragos al padre cuando vaya a reclamar mejores notas para su hijo. Pero vamos a ver, ¿qué autoridad y respeto puede tener un profesor que comete faltas de ortografía en las preguntas de los exámenes que prepara para sus alumnos? ¿Qué puede enseñar ese profesor? ¿Qué nivel puede transmitir a sus alumnos? Pero el problema también está en los padres, ya que si mi hijo/a da clases con un profesor que tiene faltas de ortografía en los exámenes presento una queja formal para que mi hijo no esté bajo las órdenes de ese zote.
Y todo el problema de la indigencia cultural del profesorado en general se disfraza en la falta de recursos. ¿Falta de recursos? Es cierto, falta de recursos porque no hay suficiente dinero para echarlos a todos a la puñetera calle y preparar unas oposiciones dignas en las que el que quiera ser profesor sea alguien preparado intelectualmente. Pero claro… es fácil echarle la culpa al sistema de las carencias intelectuales que tienen la gran mayoría de nuestros docentes, aderezado con las nulas ganas de llenar el vacío intelectual que tendrían que tener cubierto los que se dedican a la enseñanza.
Extraigo algunas frases de la entrevista que me han parecido más significativas.

Uno de los problemas de la educación de España es el nivel de los maestros”.
Elevar el corte para entrar es esencial”.
Si el sistema es malo y no se pide un esfuerzo, la inversión tiene poca importancia”.
Se habla de inversión cuando no se atreven a exigir a los alumnos, y también a los profesores, un esfuerzo”.
El nivel del sistema finlandés es el nivel de los profesores en primaria. La selección es muy fuerte, muy seria y un alumno no encuentra profesores que no sean personas cultas”.
Ningún país con buen resultado ha eliminado los deberes, es una reivindicación muy extraña”.

Aquí copio el artículo que hace referencia a la entrevista y que se puede escuchar en este enlace.

Tras comparecer en la comisión de Educación en el Congreso de los Diputados, la pedagoga e hispanista sueca Inger Enkvist ha hablado en los informativos de esRadio de los problemas más graves de la educación española. Concretarlos todos es para Enkvist una “pregunta imposible”. Pero sí ha resaltado uno fundamental: “El nivel de los maestros”. En su opinión, “elevar el nivel” entre los profesores de primaria “sería muy importante” para mejorar la educación. “Elevar el corte para entrar es esencial”, ha insistido, “si los alumnos empiezan bien, continuarán con ventaja”.
Enkvist no ve relación entre inversión y resultados educativos: “Si el sistema es malo y no se pide un esfuerzo, la inversión tiene poca importancia”. Para la pedagoga, se habla de inversión “en parte porque uno no se atreve a exigir a los alumnos, y también a los profesores, un esfuerzo”.
Uno de los sistemas más elogiados mundialmente es el finlandés, cuya clave de éxito es, según Enkvist, “el nivel de los profesores en primaria”. La selección es “muy fuerte, muy seria”, y un alumno no encuentra profesores que no sean “personas cultas”. Si desde el principio se profundiza en Historia, en Geografía, en el mundo intelectual, aunque sea en un nivel sencillo, el alumno se acostumbra, no lo cuestiona y sigue adelante”, ha destacado. Además, ha subrayado como esa excelencia entre los maestros hace que ni padres ni políticos cuestionen el sistema: “Confían en los profesores”.
En Asia, ha contado, la razón de su éxito es otra: para ellos lo fundamental es “el esfuerzo”, que es conjunto entre toda la población y que tiene como objetivo “sacar adelante el país”. “Hay un esfuerzo nacional que exige ciertos sacrificios pero que se acepta por el bien de todos”, ha indicado.
Sobre las soluciones para los alumnos que se quedan atrás, Enkvist ha contado la solución finlandesa: darles profesores de educación especial, sacar a los niños del grupo y trabajar “de forma intensiva” con él.
En Asia, la responsabilidad recae en los padres, que deben “asegurarse de que el niño pueda seguir el ritmo del grupo”. “Aceptan el esfuerzo como parte” del objetivo de que los alumnos obtengan un nivel “relativamente igual”.
En este punto, Enkvist ha dicho no entender propuestas como la huelga de deberes: “Ningún país con buen resultado ha eliminado los deberes, es una reivindicación muy extraña”. En su opinión, los deberes tienen que ver con la forma en la que se desarrolla la jornada escolar y ha enfatizado que las tareas en casa deben tener un equilibrio con el ocio. El objetivo, que la tarea “sea eficaz como aprendizaje y agradable para el joven”.
Por último, Enkvist se ha referido a la inmersión lingüística, con la que es muy crítica. La pedagoga defiende que se “pueda elegir”. Si se convierte en algo obligatorio, como en Cataluña, “es una medida muy cuestionable; política, nada educativa”. “No es algo que deba hacer un estado democrático”, ha zanjado.

martes, 4 de abril de 2017

Funcionarios eméritos



El PP, en lugar de echar a todo el personal interino, contratado, sustituto, eventual, de confianza, etc., para así aligerar notablemente el gasto público (y porque son los únicos a los que se puede echar), promete hacerles fijos, es decir, funcionarios de carrera o contratados laborales fijos. ¡Con dos cojones!
Basta con darse una vuelta por cualquier empresa privada para darse cuenta de la gran cantidad de mesas vacías y de la notable reducción de empleo que se ha realizado en todas partes, precisamente para reducir costes. Pero, por otra parte, el sector público, ajeno a esta realidad, es todo lo contrario: cada día hay más empleados pasando la mañana, gastando calefacción, aire acondicionado, teléfono y dando de comer a las cafeterías próximas al ‘trabajo’, que eso, al menos, es de agradecer. Esto no sabría definirlo científicamente, ya que para el contribuyente constituye un verdadero parasitismo; sin embargo, para las cafeterías aledañas es una simbiosis perfecta.
A estos amigos de los ahorros ajenos y exprimidores del contribuyente, no se les ha ocurrido otra brillante idea que hacer fijos a los 300.000 interinos que, parece ser, existen en España. Me imagino que como siempre que se hacen este tipo de cosas… a través de unos concursos-oposición, debidamente amañados, para que la práctica totalidad se quede en los puestos que ocupan, interina o temporalmente; porque, ¿quién no ha escuchado alguna vez eso de que las oposiciones estaban amañadas? ¿Que las plazas ya estaban dadas? En este país hay mucho gilipollas, pero no creo que para llegar a no enterarse de ciertas cosas.
Puede sonar redundante decir, aunque nunca está mal recordarlo, que un alto porcentaje de estos interinos son enchufados. Algunos son verdaderos inútiles, zotes, torpes, tarugos y todos los adjetivos en el mismo sentido que se nos ocurran. Gente que no ha pisado una universidad en su vida, el instituto dos o tres días a la semana y el colegio era admirable la semana que acudiesen de lunes a viernes sin faltar. En definitiva, gente cuyo currículum académico cabría en una cara de un papel de fumar. Entonces, ¿dónde está el truco? Muy sencillo, un gran porcentaje lo único que han hecho ha sido afiliarse a un partido político que les enchufase y el resto por amiguetes, primos, cuñados… Pero, como he dicho antes, es una especie de simbiosis. Los políticos se pueden asegurar unos cuantos votos que les permitan continuar con sus fechorías y los otros se aseguran un sueldo… ¡si es que ya está todo inventado!
Ya lo han dicho los medios peperos: “se trata de hacer fijos a los interinos”. Es decir, la igualdad de oportunidades ante unas oposiciones libres… la capacidad… el mérito… eso no se contempla. Simplemente se trata de, con estas oposiciones, pagar por los favores prestados y comprar los futuros que se puedan recibir.
¿Y qué dicen los sindicatos?... ¿Sindicatos?... ¿Sindicatos?... mmm… ¿Sindicatos?... ¡Ah sí! Esos que salen el 1 de mayo con pancartas y banderitas… Todavía faltan unas semanas para que comience su media jornada laboral anual.

PD. Encima, los eméritos haciendo el ridículo celebrando el 80 aniversario del Guernika, ¡con todo lo que representa ese cuadro! El machote ibérico, que está para sustituir a Tutankamon en el sarcófago, y ella, paseando una reluciente cornamenta, ¡y es que no tienen vergüenza ni la conocen!


Ya lo dijo Larra: “En España, todo el año es carnaval”.

sábado, 1 de abril de 2017

Micro XIII


Creo firmemente que la casualidad no existe, tampoco la oportunidad… simplemente hay que estar para que ocurra, da igual que sea la misma o distinta, una o cien veces.

martes, 28 de marzo de 2017

75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández


Hoy se cumple el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, el poeta del pueblo.

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/miguel-hernandez/924754/

Hoy, la elegía es por él.

sábado, 25 de marzo de 2017

Siempre me sorprenderá


Estoy sorprendido,
pasmado,
impresionado,
estupefacto,
desconcertado,
sobrecogido,
perturbado,
atónito,
aturdido,

Cervantes jamás escribió ‘El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha’, ¡no! Cervantes escribió ‘El ingenioso hidalgo de La Mancha’. Añadir ‘don Quijote’ fue una aportación del impresor Juan de la Cuesta. Este es el expediente de solicitud de licencia de impresión que instruye Antonio de Herrera a petición manuscrita y autógrafa de Miguel de Cervantes para la impresión del libro titulado ‘El Ingenioso Hidalgo de La Mancha’ (pinchar sobre la imagen para aumentar de tamaño). 


Aquí se puede leer la transcripción de la petición. Contiene diligencia de examen y aprobación, va acompañada de solicitud y trámite.

Si hay días que lo mejor no es levantarse de la cama, ¿qué ocurre cuando son semanas? Comencé la semana con la piscina y la finalizo con esto… ¿finalizo? No, todavía queda el día de hoy y mañana domingo…

martes, 21 de marzo de 2017

De cabeza a la piscina



Martes y ya estoy ‘off’. Dos días de semana y estoy agotado, pero no es un cansancio físico, no, se trata de un cansancio mental. Tenía que terminar con rapidez el proyecto de rehabilitación de una fachada; no es complicado, lo que ocurre es que me lo encargaron hace dos semanas, ya que esta semana querían comenzar los trabajos y he tenido que ir a toda leche.
A todo esto tengo que añadir a un tocapelotas que quería que le calculase unas cargas en una piscina que van a remodelar. Tiene, más o menos, forma de riñón, con una profundidad de 1’80 m. Pues bien, quiere que la mitad se le quede a profundidad de 40 cm. sobre un forjado y el resto no tocarlo. El forjado iría sobre muretes perimetrales y se colocarían siete escalones, a eso habría que añadir un banco corrido sobre la parte menos profunda. El problema de todo ello es que no me ha dado medidas de la piscina (la he tenido que dibujar por intuición) y he hecho los cálculos en base a unos planos originales que tienen más de 20 años. Resumiendo, una vez hechos todos los cálculos (en menos de una semana) me envía un correo haciendo unas puntualizaciones que no es lo que me había pedido, añadiendo otras que son absurdas, hay que decir que no me había pasado suficientes datos y me he regido por el CTE.
Ahora mismo tengo un cabreo impresionante. Tengo que pensar cómo escribo la contestación a su correo, cómo le contestaría a un amigo si el encargo fuera suyo, pero hacerlo de forma elegante; como alguien me dijo una vez “con una sonrisa en la boca se le puede llamar hijo de puta a cualquiera”. Tendré que poner mi mejor sonrisa. Pero hoy no tengo ganas de pensar, mañana será otro día.

sábado, 18 de marzo de 2017

Hablamos en diez años


Siempre hay un punto de inflexión. Estoy convencido que ante una situación o decisión difícil no hay ser humano que no haya pensado en algún momento ‘si el tiempo volviese atrás…’, ‘si lo hubiese sabido antes…’, en clara alusión a una posible rectificación de las circunstancias actuales.
Creo que fue Stephen Hawking el que dijo que la prueba de que no se puede viajar en el tiempo es que en nuestra época no hay gente del futuro. Cosa bastante lógica, por cierto, de no ser así, ¿por qué en este 2017 no hay gente de años sucesivos? Me da lo mismo 2100 que 3500. Conclusión: el viaje en el tiempo es imposible.
Cada decisión que tomemos en determinados momentos puede ser decisiva para el futuro y aquel ‘yo’, quizá, recrimine a este ‘yo’ por qué no ha pensado mejor las cosas. Soy una persona que piensa mucho antes de tomar según qué decisiones, que calla antes que decir según qué cosas; quizá porque temo que puedan tener la influencia no deseada en el futuro, aunque en el presente puedan ser llevaderas. Un silencio no creo que comprometa y, en cierta forma, no me gusta el compromiso (esto requeriría un artículo para explicarlo). Si a veces nos parásemos a pensar cómo podemos vernos en el futuro estoy convencido que no pensaríamos tantas veces en el pasado para tener la opción de rectificar. Así pues, la cuestión no es haberlo sabido antes, la pregunta sería ¿cómo me veo de aquí uno, dos, cinco o diez años? ¿Por un momento alguien ha pensado cómo será su vida en un futuro? ¿Cómo le gustaría que fuera? Simplemente hay que pensarlo un momento, para no tener que decir eso de ‘si el tiempo volviese atrás…’. El ‘carpe diem’es algo que habría que cogerlo con pinzas…
¿Cómo me veo yo en un futuro? ¿Cómo te ves tú? ¿En diez años, por ejemplo? Te espero allí para contárnoslo, nos vemos en 2027. Si el tango dice que ‘veinte años no es nada’, diez son ‘na’.

martes, 14 de marzo de 2017

¿No ibas hacia la luz?



Estoy llevando la dirección de una obra; concretamente se trata de una vivienda de 120 m2 que ha sido prácticamente reformada y aunque siempre se ha dicho que ‘el que paga manda’, una cosa es pagar y otra tener razón.
Hace unos días cuando llegué a la obra para inspeccionar los trabajos (suelo ir cada dos días de visita de obras) dio la casualidad que también estaba allí la dueña del inmueble. De ese modo, acompañado de ella, hablé con los industriales que estaban trabajando y nos dimos una vuelta por la obra. De repente me suelta, así, a bocajarro:

- El tabique que hay en el comedor hay que demolerlo.
- ¿Y eso? - le pregunté extrañado.
- Me lo ha dicho la decoradora - contestó.

En ese momento, no sé de dónde, escuche una voz chillona que dijo:

- Buenos días. Soy Carmen, la decoradora.

Yo la vi y la primera imagen que me vino a la mente fue la de Tangina, la médium bajita de Poltergeist. Bien. Después del pertinente saludo expliqué, tanto a Laura (la propietaria) como a Carmen ‘Tangina’ (la decoradora), que eso que ellas llamaban ‘tabique’ no era tal, sino un muro de carga, que es imposible tocar porque afecta directamente a la estructura.
Tangina’ se puso a explicar que si se demolía quedaría un espacio mucho más amplio que permitía un juego de luces y sobras con la luz que entraba desde una ventana que entraba por la pared lateral y bla, bla, bla…
Cogí el lápiz que siempre llevo a las obras, por si tengo que hacer algún dibujo, y en una de las paredes hice un croquis de la pared que querían demoler… con flechas… cargas… esfuerzos… números… Sinceramente, si hubiera estado solamente ‘Tangina’ no me hubiera molestado en hacer tantas cosas, le hubiera dicho que no y punto. Pero estando Laura ella tenía que sentirse convencida de porqué no podía eliminarse esa pared.
Pues bien, aun así, la decoradora seguía en sus trece. Como la noche anterior no había dormido demasiado, era viernes y casi la hora de comer opté por una solución que me parecía que podría satisfacer a ambas partes.
Les dije que el lunes nos veríamos allí todos de nuevo. Yo iría en presencia de un notario y con un documento que habría redactado durante el fin de semana en el que me eximía de cualquier decisión que se tomase y que no estuviese redactada en el proyecto básico y de ejecución. Asimismo, que cualquier consecuencia derivada de la modificación recaía en ‘Tangina’ (yo dije Carmen).
Lo que son las cosas, esa pared de carga ya no hacía falta eliminarla. No obstante, tengo que reconocer que me salió bien la jugada, ya que eso que yo proponía no se puede hacer, es decir, no se puede tomar una decisión sabiendo que puede suponer un riesgo; la única solución era renunciar a la obra con todo lo que eso conllevaba (habría que leer el pliego de condiciones del proyecto) y, además, un decorador no tiene ninguna competencia en estructuras. Dicho de otra forma, me tiré un farol y me salió bien.
La propietaria se fue convencida y ‘Tangina’ con cara de pocos amigos. Yo me fui al muro de carga, sonreí y le di dos palmaditas. Menos mal que, al final, habían ido hacia la luz…

PD. Próximamente hablaré de los decoradores…

sábado, 11 de marzo de 2017

martes, 7 de marzo de 2017

El Quijote digitalizado


Versión digitalizada de 2010 (pinchar sobre la imagen)



Versión digitalizada de 2015 (pinchar sobre la imagen)

http://quijote.bne.es/quiosco/

sábado, 4 de marzo de 2017

Cuando el tiempo es fugaz



En más de seis años pueden pasar muchas cosas. Volviendo la vista atrás podríamos recordar cosas que nos han marcado. Pero, quizá, seis años no sean nada, simplemente hojas caídas del calendario.
Hace unas semanas he retomado el contacto con una persona a la que hacía seis años que no veía, para ser exactos más de seis, desde finales de 2010. En cierta forma, aunque el contacto físico no existía, sí que existía el contacto virtual. Era muy espaciado, a cuentagotas, como un Pepito Grillo que te dice “¡Eh, estoy aquí!”. Si tuviera que usar un término más específico diría que nuestra relación estaba aletargada. Si retrocedo en el tiempo, no recuerdo qué fue lo que hizo que llegáramos a ese punto… puedo pensar que fue el estado natural de la situación.
Hay una curiosidad en mi vida que se ha repetido desde hace años: siempre he tenido una conexión especial con las mujeres que su nombre, ya sea sólo o compuesto, sea Ana o María… y, aunque pueda sonar extraño, lo atribuyo a que mi primera novia, que falleció a los pocos días de cumplir dieciocho años, se llamaba Ana María… quizá sea por eso. En este caso, la persona de la que estoy hablando se llama Ana.
Escribí sobre ella hace años, casi, casi en el umbral de las últimas veces que nos vimos y releyendo aquella entrada me atrevería a copiar casi, casi, letra por letra todo lo que allí decía. Podría decir que durante este sexenio largo la sensación sería extraña, casi como dos desconocidos, pero estaría faltando a la verdad. Al igual que escribí entonces, hoy puedo repetirlo:

Podemos estar tiempo sin hablar y volver a hacerlo en el mismo punto que lo habíamos dejado, como si hubiera sido un hasta mañana

Si para Fray Luis de León, cinco años se podían condensar en veinticuatro horas, el “como decíamos ayer” es algo que cabe perfectamente en nuestro reencuentro. Aunque solamente en apariencia. A los pocos minutos del reencuentro me dijo: “estás igual”, cosa que me contrarió, ya que si estoy igual que hace seis años es que me he quedado estancado, como una piedra en la cima de una montaña inexplorada. Sin embargo ella no, ella estaba distinta. Siempre ha sido muy elegante para vestir, sin ser lo que podríamos llamar ‘una pija’; yo diría que sabe lo que le queda bien y eso realza su elegancia; ha moldeado su cuerpo hasta proporcionarlo a su altura y tiene una forma de caminar y de sentarse que denota la seguridad que tienen las mujeres que se sienten observadas por otros hombres. Puedo dar fe de ello, ya que tanto caminando con ella, como sentado fui testigo de las miradas furtivas que le echaban algunos aficionados a galán… cosa que, dicho sea de paso, aumentaba mi orgullo por ser yo el que disfrutaba de su compañía. Si tuviera que hablar en término coloquial diría que ‘es un pibón’.
Resumiendo, yo continúo siendo una piedra y ella, de patita (no diré fea, porque no lo es), ha pasado a hermoso cisne.
Pero no todo es el físico. Ya he dicho anteriormente que tengo una conexión especial con la gente de cierto nombre, atribuyámoslo a algo esotérico. Quizá, por eso, podría decir que es la persona que mejor me comprende. Hay una persona, María (sigue la casualidad de la nomenclatura), de Zaragoza, que es la que mejor me conoce… aunque ahora no toca hablar de ella. Pero, por eso, quiero señalar que no es lo mismo conocer a alguien que comprenderlo… y Ana me comprende. Durante todos estos años, en más de una ocasión, he tenido la tentación de llamarla, de hablar con ella, pero… también tenemos vidas distintas que condicionan la libertad de poder tener una relación más fluida… cada cual vive en su jaula.
Con ella he tenido la libertad de expresarme como he querido, decir lo que me ha dado la gana y jamás he tenido un reproche por su parte… no sé si es porque ella piensa lo mismo o porque realmente sabe que es mi forma de ser, de pensar, de expresarme y lo respeta. La libertad de poder decir lo que quiera, sin que alguien se ofenda por todos mis pensamientos, solamente la he tenido con ella. Como dije en aquel escrito que le dediqué:

Tiene ese puntito agudo que me preocupa, me desconcierta y es una derrota de mi ego, porque me comprende, quizá, como nadie. En ocasiones me siento como un caballero sin su armadura y ella, supongo que sabiéndolo, responde con una risa evidenciando su enésimo triunfo hacia mi coraza. Pero esto yo nunca se lo reconoceré mirándola a los ojos

Y así continúa siendo. Pero tiene un precio… y es que cuando estoy con ella, por ejemplo, sentado en una terraza, el tiempo, que para el resto de los mortales serían tres horas, para nosotros son diez minutos. Como le dije una vez, si nos hubiésemos conocido de adolescentes y hubiésemos estado juntos, ambos seríamos ya dos nonagenarios. Nuestro tiempo no se mide en el calendario gregoriano… en él las hojas caen lentamente. Nosotros debemos inventar otro concepto para esa palabra.
Podría seguir escribiendo más, bastante más… pero ya queda para otra ocasión y son casi las 12:00 horas.

martes, 28 de febrero de 2017

600 años sin descanso. El Papa Luna


No es la primera vez que he escrito sobre Pedro Martínez de Luna, Benedicto XIII, el Papa Luna, y, quizá, tampoco sea la última. Este verano se estrenó en Zaragoza un documental sobre el robo de su cráneo en el año 2000, la investigación para su recuperación y los posteriores estudios para verificar que, efectivamente, se trata del cráneo del Papa aragonés. Era un documental que quería haber visto en su tiempo, pero me fue imposible. Lo emitieron en televisión a finales de diciembre (en aquella ocasión no me enteré) y buscando acerca del mismo, por fin, lo he encontrado y visto.
Pedro Martínez de Luna, el único Antipapa español de la historia, Benedicto XIII, el Papa del Cisma de Aviñón; un hombre poderoso y culto que formó parte de los momentos más turbulentos de la historia de la Iglesia. Un personaje cuya historia, más que olvidada, está mal contada, porque todo lo que ha llegado sobre este Papa o ‘antipapa’ es ‘malo’. Fue un hombre bien formado, un adelantado a su tiempo.
Con este robo parece que se cumplió la profecía de San Vicente Ferrer acerca de Luna:

Para castigo de su orgullo, algún día jugarán los niños con su cabeza, a guisa de pelota

S
eis siglos después, ¿podrá, por fin, descansar en paz?


http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/documental-papa-luna/3850147/

Pinchar sobre la imagen para ir al vídeo.

sábado, 25 de febrero de 2017

Yo quiero ser... niño



Cuando era pequeño era inevitable la pregunta de los adultos: “¿qué quieres ser de mayor?” Nunca tenía una respuesta definida, salvo un rápido encogimiento de hombros; ante la insistencia en la interrogación respondía lo primero que se me ocurría, incluso a la misma pregunta de la misma persona en espacios de tiempo muy separados podía decir profesiones que nada tenían que ver entre ellas.
Ahora me resulta extraño haber dicho médico… ¡Yo médico! ¡Cuando soy el más aprensivo del planeta!
Otra que dije, y que no me hubiera importado, es abogado. Dada mi facilidad para ‘meterme en líos’ reconozco que hubiera sido algo muy práctico… y si le añadimos mi adoración por el Quijote ya sería la mezcla perfecta.
Entre medias también dije, alguna vez, pintor de cuadros.
Después, cuando llegué a 7º de EGB y en clase de historia nos explicaron la España de los Reyes Católicos, el imperio español, Carlos I, Felipe II… fue como ver por primera vez al primer amor de tu vida. Ahí me enamoré de la historia y decidí que quería ser historiador… pero, claro, ¿qué practicidad tenía eso? Difícil vivir de la historia. Sería el amor platónico que me acompañaría toda la vida.
Por cierto, también tuve una época en la que quería ser cartero. Viviría en mi pueblo, trabajaría medio día y no tendría que estudiar mucho, porque conocía todas las calles, ¿qué podía haber más sencillo?
Y así (rodando, rodando), como sentía cierta atracción por la física, pero no la suficiente como para dedicarme a ella en cuerpo y alma, y me encantaba dibujar, pero tampoco lo suficiente como para estar todo el día con el lápiz en la mano, me decanté por algo que aunara ambas disciplinas: la arquitectura; algo que jamás se me había ocurrido.
Hubo una respuesta que nunca dije y que seguro que ahora sería la más acertada. Si ahora me preguntasen “¿qué quieres ser de mayor?” tengo claro lo que respondería: cuando sea mayor quiero volver a ser un niño.


PD. Sí, soy yo, con dos años y tres meses.

martes, 21 de febrero de 2017

La construcción de un columpio



Las cosas son más sencillas de lo que parece… o más complicadas de lo que se cree... según se mire.

sábado, 18 de febrero de 2017

Lurte


Lurte es un grupo aragonés de folk metal. En su música utilizan instrumentos tradicionales de Aragón que, unido a un violín, hacen que sea una banda referente en este tipo de música en el panorama musical español.
Otro rasgo a destacar es su vestimenta, propia de los almogávares, ejército de mercenarios al servicio del Rey de Aragón y que fueron fundamentales entre los siglos XI y XIV. Estos guerreros mezclaban su fuerza con las tradiciones celtíberas.
La primera vez que los escuché fue en Las bodas de Isabel de 2015, cuando cantaron ‘La luz del alba’ en la representación del funeral de Diego. Son unos habituales en estas fiestas turolenses, participando en conciertos y en distintos actos de la leyenda.
Este año han publicado, en homenaje al octavo centenario de la leyenda de los amantes, un tema que no tiene desperdicio, ‘Para siempre’.



Por cierto, no hay nada como estar allí y verlo en directo… pero el que no pueda y quiera puede ver la representación de los amantes en directo pinchando en este enlace (yo seguro que lo veré).

martes, 14 de febrero de 2017

Teruel, 800 años después...



Hay una leyenda que dice que Teruel nació sobre el monte en el que se divisó a un toro que buscaba alcanzar la primera estrella del anochecer. Todo esto sucedió en el siglo XIII, cuando aún el linaje y la nobleza determinaban el destino de los turolenses. Caprichoso y hostil destino, a menudo.
Y ahí, bajo los inviernos fríos de la villa del toro y el repicar de las campanas de la Iglesia de San Pedro, se esconde una verdadera historia de amor, la de los amantes de Teruel, Isabel de Segura y Juan (aunque por culpa de Lope de Vega es más conocido como Diego) Martínez de Marcilla, dos adolescentes enamorados pero condenados al desamor. Cinco años de espera, un beso rechazado, una muerte de tristeza y otra de culpa.
Y de eso ya hace 800 años… Y allí están, para toda la eternidad, pero sin llegar a tocarse… un amor imposible… o quizá no tanto, porque 8 siglos después siguen juntos.
Siempre he pensado que el mausoleo en el que descansan Diego e Isabel es el mejor escenario para declarar mi amor … no hay mejor escenario… no hay espacio más puro... símbolo de amor imperecedero.



sábado, 11 de febrero de 2017

Ibiza


Hay lugares que están tan estigmatizados que no ofrecen alternativa a conocer nada más. Uno de esos lugares es la isla de Ibiza. La primera imagen que a uno se le puede venir a la cabeza al pronunciar esas cinco sílabas es un sitio de exageración y desfase, la segunda unas playas con yates y millonarios. En cierto modo es un universo al alcance de muy pocos.
Hace pocas fechas tuve la ocasión de estar por primera vez en esa isla, concretamente en Nochevieja. Una amiga argentina, propietaria de una inmobiliaria, que reside en la isla desde hace casi veinte años, me invitó a recibir allí el nuevo año. Tengo que reconocer que la mezcla era de lo más variopinta: un lugar que simboliza todo tipo de excesos; una atractiva argentina rubia, con un acento hipnótico que no ha perdido a pesar de casi dos décadas en España, y yo, una persona amante de la soledad y de los lugares tranquilos. Como diría un creyente, ‘los caminos del Señor son inescrutables’ y es que, con todos esos ingredientes, cualquier esquema previamente desarrollado podría ser erróneo.
De Ibiza solamente sé lo que puede saber cualquiera que no la haya visitado y sí visto por televisión. En base a ese prejuicio podría afirmar que hay dos Ibiza: la de verano y la de invierno. La primera bulliciosa y caótica y la segunda tranquila y aletargada.
Lo que es la propia ciudad, perfectamente podría pasar por un tranquilo pueblo de pescadores si no fuera por una decoración excesivamente ‘barroca’, muy recargada, casi de forma artificial, que no deja lugar a dudas de que estamos en un sitio que no es más que una impostura aguardando la llegada de turistas que invadan sus calles. Por ello, tengo la sensación de que los nativos, aunque en los meses carentes de visitantes tengan una vida tranquila, no tienen vida propia, su vida no les pertenece, sino que están sometidos al capricho del calendario. Ibiza es negocio y eso es así.


La arquitectura de sus calles y fachadas no me resultaron creíbles, al menos no lo hicieron en el binomio que pretenden recrear de aunar lo autóctono con lo moderno, algo que, en ocasiones, puede resultar peligroso. En Ibiza cualquiera puede ir vestido como le dé la gana y pasar desapercibido; eso mismo se transmite a los edificios en los que se puede ver una vivienda del casco antiguo con cierta pulcritud en su restauración y que de su balcón cuelgue una bandera gay… ¿alguien se imagina la bandera gay colgada de la Giralda? No todo vale.


El castillo me pareció bien restaurado. Lo que podía ser una fortaleza del siglo XV, XVI que se ha sabido mantener. Aunque, sinceramente, me parece un gran contraste en lo que se refiere a la arquitectura del propio castillo con la ciudad; son dos elementos inadaptados que no crean una sinergia agradable, por separado sí, pero unidos no acabo de verlos.


Pero Ibiza tiene más cosas que descubrir. Me estoy refiriendo a sus playas… ¿descubrir las playas de Ibiza? Sí, descubrirlas fuera de esa imagen que se exporta. Hasta a mí me parecieron hermosas. No me gusta la playa y, por ese motivo, no conozco demasiadas… pero reconozco que son las más maravillosas que he visto en mi vida. Si tuviera que elegir una isla en medio del océano para olvidarme del mundo me gustaría que tuviera las playas ibicencas.


He conocido la Ibiza que poca gente conoce y, en general, me ha gustado. No creo que sea un lugar en el que viviese… el ‘ico’ corre por mis venas y, al igual que Ulises tardó diez años en llegar a Ítaca, yo también llegaré a mi destino, cuestión de tiempo. Cuando vuelva (si lo hago) desconozco que sensación podría tener si lo hiciera en pleno ajetreo veraniego, probablemente no me gustaría. Creo que Ibiza es para vivir una parte del año y el resto huir de ella, pero, sobre todo, es una isla que hay que descubrir para ver cosas que están pero que nadie enseña.

PD. ¿Alguien imagina cómo serían estas mismas fotografías tomadas en verano?

sábado, 4 de febrero de 2017

Yo no tengo dudas



Lo tengo claro: Pablo Iglesias. Últimamente es inevitable, en cualquier conversación política que tenga, que me pregunten mi opinión sobre el ‘enfrentamiento’ entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Esa es una pregunta que, en cierto modo, me incomoda; pero no porque no sepa que contestar, si no porque no acabo de entenderla, ¿qué se supone que tengo que pensar? Lo que más curioso me parece es que aquellos que preguntan lo tienen claro: Íñigo Errejón.
Para ser sincero diré que no tengo ni la más remota idea de lo que ocurre, sólo sé lo poco que escucho en televisión y, de la misma forma, tampoco me importa. Quizá sea un síntoma de que en mí ha cambiado la forma de ver las cosas y, por ese motivo, no hago tanto caso a ciertas situaciones. ¿Despreocupado? No lo sé, pero quizá he perdido la impulsividad que tenía hace algunos años, cuando no me importaba recorrer con mi coche 600 km (Zaragoza - Madrid, ida y vuelta) para ir a una reunión de Izquierda Republicana que duraba 30 minutos, asistir el 6 de diciembre a una manifestación republicana o recoger firmas contra la monarquía (otra persona y yo) un domingo en la Puerta del Sol. Sí, ahora echo la vista atrás y, la verdad, no sé si sería capaz de volver a hacerlo; la pasión y el ímpetu de aquellos tiempos han quedado en aquellas acciones.
Es por esa consecuencia que no puedo dar una opinión documentada sobre lo que ocurre en Podemos. Ahora bien, como he dicho al principio, no tengo dudas: Pablo Iglesias. La gente que lo critica usa argumentos como que es soberbio y radical o que Errejón es más dialogante, más templado, menos radical… Bien, vale, perfecto, cada uno puede pensar lo que quiera. Yo sólo tengo un motivo y que para mí es suficiente para apoyar a Pablo: ilusión.
Entiendo y respeto que la gente esté contenta con la deriva que ha llevado el país en las últimas décadas. Que haya gente que piense que nada tiene que cambiar porque la situación a la que nos han llevado el PP y el PSOE es idílica y, cómo no, también están los chaqueteros y tibios instalados en las buenas formas y el entendimiento con los anteriores… Pero yo no lo comparto y quiero que las cosas cambien. Para mí el desastre de este país viene causado por una clase política corrupta e ineficaz que han convertido a España en la vergüenza de la Europa occidental. A grandes males hay que tomar grandes remedios. Cuando una parte del cuerpo está gangrenada no vale con poner mercromina y tiritas, no, hay que amputar. Y esa es la opinión que yo tengo de la situación del país, está con gangrena y hay que amputar (entiéndase la metáfora). Es aquí donde entra en papel Pablo Iglesias, un político que dice las cosas como son, sin medias tintas… ¿o acaso alguien tiene la desfachatez de decir que es falso que Felipe González tenga ‘manchadas las manos de cal viva’? Otra cosa es que vivamos instaurados en lo jodidamente políticamente correcto; pero al pan, pan y al vino, vino. Y el único que se ha atrevido a decirlo ha sido Pablo Iglesias.
Por cosas como estas es por las que yo apoyo al líder de Podemos. Lo que ocurre con Errejón no lo sé y, probablemente, no sea una simple discrepancia que los medios venden como un gran cisma. Lo desconozco.
Por otra parte, hay cosas que no me sorprenden. Rafael de Riego fue ajusticiado por luchar contra el absolutismo de Fernando VII e implantar en la España del siglo XIX un periodo conocido como el trienio liberal, el periodo de mayor libertad hasta la llegada de la II República. Galán y García Hernández, mártires republicanos, fueron fusilados por su levantamiento contra el reinado corrupto y desastroso de Alfonso XIII. Ahora cualquier motivo es suficiente y todo vale contra el que ha devuelto la ilusión a millones de personas de este país. Y, repito, entiendo que la gente no quiera cambiar porque vive muy bien y su realidad sea magnífica; yo no opino así. Pero vistos los antecedentes de este país, por naturaleza cainita con los que quieren dar esperanza, voz e ilusión, empiezo a creer que tampoco somos merecedores de algunos personajes que en suerte nos han tocado. Si algún día tengo que rectificar lo haré, no se me caerán los anillos por hacerlo y al hablar de política es muy fácil empeñar la palabra y muy caras sus consecuencias, pero, hoy por hoy, lo tengo claro. Sin ningún tipo de dudas: Pablo Iglesias.


Quien es capaz de decir lo que he escuchado en este vídeo no puede más que tener mi admiración, respeto y, si me apuran, hasta mi lealtad.

martes, 31 de enero de 2017

Inma del Moral


Hace unos días, viendo la televisión, tuve un sentimiento de alegría y nostalgia compartido. Allí estaba la que había sido mi amor platónico en los tiempos en que yo era un estudiante. Me estoy refiriendo a Inma del Moral.
A finales de los 90, ¿qué chico de veintitantos no sentía un palpitar en el corazón cuando aparecía ella, micrófono en mano, en El Informal? Sí, Inma del Moral fue mi amor platónico, lo era mío y el de todos mis compañeros. Más de una vez se nos quemó la cena porque alguien daba la señal de aviso desde el comedor “¡Que sale Inma!”… y allí estábamos los cuatro (mis tres compañeros y yo) sentados delante del televisor con ojitos de cordero mientras ella aparecía. De repente, alguien se levantaba porque desde la cocina llegaba un olor de longaniza quemada. ¡Cuántas veces ha sido culpable de que a alguno de nosotros se le quemase la cena!
Ella era como la compañera de clase que todos hubiéramos querido tener, conscientes de que era inalcanzable, pero por la que hubiéramos hecho cualquier tontería para que nos mirase con una sonrisa e, inmediatamente, caer derretidos como cubitos de hielo.
Tanta admiración tuvo su recompensa. Anunciaron un reportaje suyo en la revista Man. No cabía duda, ese número había que comprarlo sí o sí… y así fue. Era abril del 99. Ha sido la única vez que la he comprado. Cuando llegué al piso todos querían leerla. Recuerdo que me senté a la mesa, rodeado de mis compañeros e iba pasando las hojas lentamente mientras mirábamos las fotos y leíamos el reportaje. Parecíamos niños abriendo los regalos de Navidad. Tuvimos una subida de platonismo incontrolable.
Pero…
Tanta perfección no podía caber en una mujer. Nos llevamos una gran decepción cuando salió a la luz pública que era pareja de Pedro Ruiz, ¡ese enano que podría ser su padre! Inma nos rompió el corazón. Los veíamos juntos en televisión y alguno pronunciaba una frase dudando de su honorabilidad. Ya no se volvieron a quemar más cenas.
Como he dicho al principio, después de muchos años, la he vuelto a ver. Sí, el tiempo pasa para todos. Ya le he perdonado esa ‘infidelidad’ con Ruiz. Si alguno de mis antiguos compañeros de piso también la vieron estoy convencido que habrán recordado a aquella que fue nuestro amor platónico.
He encontrado la portada de la revista Man y algunas fotografías que aparecían en aquel reportaje.
 ¡Ay, Inma! Lo nuestro fue imposible, pero tú te lo perdiste.






martes, 24 de enero de 2017

Ellos Borbones y nosotros bobones



No es nada nuevo decir que la historia de los Borbones, como la de casi todas las casas reales de Europa, está repleta de hijos bastardos, escarceos amorosos extramatrimoniales, gusto por visitar lupanares en barrios bajos y excesiva predilección por la pornografía y la promiscuidad.
Comenzamos con Felipe V, del que cuentan que mientras su esposa agonizaba él seguía manteniendo relaciones sexuales con ella; seguimos con Isabel II, conocedora a la perfeción de toda la guardia real y de cuya relación con el capitán Enrique Puigmoltó se dice que nació Alfonso XII, otro aficionado a las faldas y gran conocedor de los burdeles madrileños (totalmente falsa la imagen de abnegado esposo que se da en ‘¿Dónde vas Alfonso XII?’ y triste viudo en ‘¿Dónde vas triste de ti?’, ambas protagonizadas por el galán de la época Vicente Parra). Tampoco podemos olvidar a Alfonso XIII, pionero de la industria pornográfica en España. Con todos esos antecedentes no era de extrañar que la tradición no continuase. Juan Carlos I (al que algunos llaman Campechano I) es un digno sucesor de todos esos golfos regios que desde el año 1700 están en el trono.
Todo el mundo habrá escuchado lo que era un secreto a voces. La relación de Bárbara Rey con el antiguo monarca. Al parecer, esta vedette es una más de la interminable lista de amantes que han pasado por las sábanas del bonachón exmonarca. Ya lo dijo Jiménez Losantos, “la Reina no pasaría por debajo de la Puerta de Alcalá”, ¡casi nada! Pero Madrid bien vale unos cuernos.
Hasta aquí, cada uno/a sabrá. Ahora bien, una cosa es no hablar de la vida privada y otra muy distinta es que esa vida privada haya sido pagada a costa del erario público, por muy monarca que uno sea. Eso es de no tener ninguna vergüenza y pasarse por los cojones, además de a sus amantes, todo lo que simbolizan las gentes de este país que diariamente luchan para vivir de una forma medianamente digna. No se puede ser un monarca católico, apostólico y romano y, al mismo tiempo, tener la doble moral de pulcritud en la vida pública y libertino en la privada.
Y me pregunto, ¿cuánto dinero nos han costado las juergas y golferías del antiguo Rey? Supongo, porque no lo sé, que será mucho. Se rumorea que incluso tiene hijos secretos, con lo que imagino que ahí habrá bastante más dinero del que se dice que se le ha pagado a Bárbara Rey. ¿Y quién responde por todo esto? ¿Quién es el responsable de que el dinero de mis impuestos haya sido para pagar las correrias de un golfo? ¿Nadie? ¿No hay nadie que se responsabilice de ello ni dé explicaciones a la opinión pública? Sería más probable que me denunciaran por hacer este escrito expresando mi opinión que por dilapidar dinero de las arcas públicas para pagar las juergas de un sinvergüenza.
Los medios tienen la desfachatez de tildarlos como ‘una familia normal’… salvo que a una familia normal no le pagan el tren de vida que llevan estos tíos y, ni mucho menos, sus golferías y escándalos.
Soy de la opinión que Felipe no acabará su reinado, es una creencia que tengo desde antes que fuera coronado, ya que algún día el pueblo se tendrá que dar cuenta que una monarquía es lo más antidemocrático que existe. Pero Felipe ya va aprendiendo del padre, no sé si en lo referente al puterío, pero sí en lo referente a eso que llaman ‘embajador de empresas’. Se ha reunido con el Rey de Arabia Saudí para ‘facilitar la entrada en aquel país a empresas españolas’, entre otras cosas, para venderles 5 fragatas de guerra a un país que está mascarando a la población del Yemen; parece ser que los Derechos Humanos solamente importan a veces. Esta clase de ‘trabajitos’ los hacía Campechano I y hay rumores que se llevaba sus buenas comisiones por ello. Pero esto tampoco es nuevo entre los Borbones. Fernando VII compraba a la flota rusa barcos con la madera podrida a cambio de comisiones. Una familia muy, muy completita. Vistos los antecedentes habría que preguntarse, ¿será Felipe un digno sucesor de la estirpe Borbón?

martes, 17 de enero de 2017

No puedo vivir sin ti


Según Wikipedia, una adicción es “[…] una incapacidad de controlar la conducta, dificultad para la abstinencia permanente, deseo imperioso de consumo, disminución del reconocimiento de los problemas significativos causados por la propia conducta y en las relaciones interpersonal […]”.
Por lo tanto, podemos entender que no es algo beneficioso. Pero yendo un poco más allá, no solamente podría emplearse la definición en el sentido referido a estupefacientes que es, quizá, la definición en la que la mayoría podría estar pensando. Adicción es cuando se han alcanzado las más altas cotas de satisfacción incomparable con lo anteriormente vivido y con la certeza que lo posterior no será mejor y casi seguramente, mínimamente, inigualable. Las adicciones son muy subjetivas, lo que para mí lo son para otros podrían llegar a lo normal.
Esta es la sensación que tengo, por ejemplo, en la literatura. Me leí por primera vez el Quijote a los 20 años. Al terminar era consciente que era el mejor libro que había leído en mi vida, pero, al mismo tiempo, la absoluta certeza que nada de lo que leyese en el futuro sería igual. Me convertí en adicto al Quijote. Tengo la certeza que he alcanzado mi cenit como lector, pero el precio que he pagado es que ninguna lectura, por buena que sea, por muy buena que sea no se podrá comparar… aunque yo no lo quiera, así será.
Eso se podría extrapolar a otros aspectos. Cuando se ha probado lo sublime uno lo sabe… y lo sabe porque nada ha sido igual hasta ese momento y, tampoco, nada lo ha sido desde entonces… nada lo será, porque la comparación es inevitable, incontrolable y hasta dolorosa.
Llegados a este punto, podemos decir que las adicciones son negativas. Te trasladan al nirvana cinco minutos, pero te hunden en el infierno el resto de tu vida. Aunque, ¿quién puede decir que ha conocido el nirvana?
Nadie como Los Ronaldos como para definirlo

Llevas años enredada en mis manos,
en mi pelo, en mi cabeza
y no puedo más, no puedo más.
Debería estar cansado de tus manos,
de tu pelo, de tus rarezas.
Pero quiero más, yo quiero más”.

Eso es adicción. No se puede expresar de forma más absoluta.

Has cambiado tu bandera,
traspasado la frontera,
eres la reina.
Siempre reinarás, siempre reinarás”.

Resignación. El nirvana tiene un precio… merece la pena pagarlo... puedo asegurarlo.


sábado, 14 de enero de 2017

Feminismo estúpido


Dicen que Einstein no estaba seguro de que el universo fuera infinito, sin embargo, no tenía dudas de que la estupidez humana lo era. Para hacer tal afirmación tienen que ocurrir dos cosas: 1) que se estudie perfectamente el universo y 2) que se haya tratado con muchas personas estúpidas. En mi caso soy un profano en materia astronómica y universal, por lo tanto no puedo definirme; pero, en lo que se refiere a estupidez, he tratado con algunas personas que me hacen ser proclive al pensamiento de Einstein.
¿Por qué digo esto? El otro se me ocurrió preguntarle a una conocida si sabía cocinar. Su contestación fue: “¡Tú eres un machista!”… ¿Machista? ¿Por preguntarle si sabía cocinar? En la misma conversación le pregunté si sabía planchar (reconozco que, quizá, hubo un poco de malicia por mi parte). Entonces, ella, casi sacando humo por las orejas, me soltó un discurso igualitario que para sí lo hubiera querido Lincoln en Gettysburg… ¡Y yo sólo le había preguntado si sabía cocinar y planchar…! Menos mal que no me puse a tararear la canción de ‘Los payasos de la tele’, esa que dice: “Lunes antes de almorzar, una niña fue a jugar, pero no puedo jugar porque tenía que planchar…” ¡me lapida seguro! Como harían con Gaby, Miliki y compañía si se les hubiera ocurrido y pudieran cantarla en la actualidad. 
Tengo que confesar que en la cocina no me desenvuelvo muy bien y con la plancha solamente tuve una experiencia (en mis tiempos de estudiante) y no he vuelto a repetir. Pues bien, el hecho de que yo no sepa cocinar o planchar, para ella, era una prueba de mi machismo.
Seamos sinceros, a nadie le gustan las labores de la casa… pero es algo que hay que hacer. Yo lo he hecho cuando lo he tenido que hacer y no he tenido ningún problema en hacerlo. Vale, no sé cocinar ni planchar pero, por otra parte, me gusta barrer, pasar la fregona, poner la lavadora, tender la ropa y plegarla, fregar y hasta limpiar los baños y la cocina.
A lo largo de la historia, antropológicamente hablando, el hombre ha tenido un rol y la mujer otro. El hombre era el que salía a cazar y a procurar que en la cueva no faltase nada, mientras que la mujer era la encargada de criar a los hijos y encargarse de otras labores más sencillas; eso pasaba en la prehistoria y, en cierta forma, pasa en la actualidad. ¿Por qué? No lo sé. ¿Por qué la mujer no iba de caza y el hombre se quedaba en la cueva? Tampoco lo sé. Pues bien… por haber defendido este último párrafo, también me han tachado de machista… ¿acaso miento? Y no, no estoy diciendo que esto tenga que ser así en la actualidad, pero yo reconozco que para ciertas labores caseras no soy muy apto y cuando esto lo he dicho y me han soltado el típico “pues aprende, que yo no soy tu criada”… tengo que reconocer que esa contestación o algunas por el estilo me han tocado bastante la entrepierna cuando yo, a la inversa, hubiera contestado con un “no te preocupes, lo haremos juntos”.
Lo dicho, vivimos en tiempos en los que la estupidez ante ciertos temas ha alcanzado sus más altas cotas (espero que no vaya a más). Creo que entre el ‘hombre Soberano’ o el de la ‘cocina Corcho’ y el ‘hombre calzonazos’, que trabaja y cuando va a casa tiene que hacerse la comida o la cena porque su mujer, supuesta ama de casa, ha estado en el gimnasio o tomando un café de tres horas con sus amigas, hay un punto intermedio. 



martes, 10 de enero de 2017

Micro XII


Todo cambia para seguir igual, todo sigue igual para cambiar.

sábado, 7 de enero de 2017

Los ladrones de ‘Mi carro’


Es curioso lo que voy a contar, tan curioso como cierto. Teruel es la provincia más despoblada de España, poco más 136.000 habitantes para una zona de poco menos de 15.000 km2. Sus poblaciones tienen pocos habitantes destacando Teruel (la capital), con menos de 36.000, y Alcañiz, con unos 16.000. El resto de municipios no alcanzan ni de lejos la cifra de 10.000 y es destacable un elevado número de ellos con poblaciones por debajo de los 500. Toda esta introducción sirve para hacernos una idea de lo que es esa provincia: casi deshabitada y con núcleos reducidos de gente, en su mayor parte gente mayor.
Todas estas circunstancias hacen que sus pueblos sean un edén para los amigos de lo ajeno. Debido a que es una zona sin demasiada presencia policial, en algunos pueblos han tomado cartas en el asunto para defenderse de los ladrones y han tenido una curiosa idea: cada vez que se ve a alguien sospechoso merodeando por el pueblo, suena por megafonía la canción ‘Mi carro’, de Manolo Escobar; entonces, los vecinos ya saben que tienen que estar alerta… por si las moscas.
Esta peculiar alarma, se viene usando desde hace años en pueblos del sur de la provincia, como La Puebla de Valverde y Manzanera; Cella, al norte de la capital, la adoptó hace un par de años. Parece ser que tan buen resultado ha dado que un pueblo de Huesca, Gurrea de Gállego, también se ha decantado por tan peculiar método. Teruel tiene mucho que enseñar.


martes, 3 de enero de 2017

Sigo igual



Ya ha comenzado el nuevo año… ¿y? Pues nada, todo sigue igual. Mi vida es la misma que en 2016.
No entiendo esos memes insustanciales y repetitivos en los que se desean toda suerte de buenos deseos para el año en el que entramos. Que sí, que sí… que ya me he enterado. Pero no, hace falta decir cientos de veces, con otros tantos dibujos, que se desean los mejores deseos. ¿Acaso voy a pensar mal de alguien que no me mande sus bendiciones para los próximos 365 días? ¡Qué pena no dormir y despertar a partir del 15 de enero!