
Ya estoy de vacaciones. Ayer volví a mi pueblo para pasar el verano. Hace bastante calor, aunque he de decir que no es el mismo "zó" ardiente de Sevilla. Es distinto, aunque aquí es más pegajoso por la proximidad con el mar.
Hace tiempo que vengo planeando lo que haría una vez llegase Julio. La idea era estar unos días aquí y después salir. Mis planes eran pasar unos días por Zaragoza y Navarra para visitar a unos amigos, estar allí con ellos y después ir a Soria para alejarme del mundo y recargar las pilas, algo muy necesario después de un año extraño. Seguramente estaría dos semanas fuera, a mi antojo, sin condicionantes temporales ni horarios que cumplir.
Pero no, no va a ser posible. Decía Cervantes en su inmortal novela para referirse a alguna desgracia que les ocurría a los protagonistas que “el diablo nunca duerme…” pues bien, eso mismo puedo pensar yo. No sé si será cosa del diablo o de un castigo divino, el hecho es que no voy a poder moverme en todas las vacaciones.
Todo empezó hace un par de semanas, cuando aprovechando un fin de semana me desplacé a Madrid por unas reuniones a las que debía asistir. Salí viernes de madrugada y llegué a Madrid sobre las 9 de la mañana. Después de todo el día decidí quedarme allí y regresar al día siguiente a Sevilla.
Pues bien, a principios de semana me llamó mi madre diciendo que me había llegado una multa del día que me iba a Madrid. Por lo visto, un radar fijo me había pillado a 103 Km. /h cuando la señal marcaba 60, subiendo por Despeñaperros. Ante tal situación poco se puede decir. La sanción es de 4 puntos, 370 euros y un mes de retirada del carnet ¿Qué voy a decir yo? La sanción me parece excesiva porque no es una gran velocidad pero supongo que la ley es la ley, para algunos, y como yo formo parte de esos algunos pues tengo que pagar por ello.
Pero no es que me irrite el pagar (bueno sí, lo admito), pero lo que me parece más vergonzoso es que cuando pregunté que alternativas había a esa sanción (recursos y esas cosas) me dijeron que podía pagar 780 euros y no me quitaban puntos ni me retiraban el carnet. Personalmente esta solución me parece vergonzosa, o sea, un tío que pueda permitírselo, puede ir a la velocidad que le dé la gana que luego pagará (si lo pillan) pero no le retirarán el permiso ni le quitarán puntos ¿no? ¿Para que sirven las campañas de tráfico si con dinero se suplen las faltas?
En febrero me quitaron 3 puntos, yo iba a 140 Km. /h y la carretera era de 90, y ahora 4. Todavía me quedan 5 pero tampoco voy a tentar a la suerte. Volviendo a casa cada señal que veía la respetaba escrupulosamente. Creo que me he vuelto un hipocondríaco de las señales. Si el niño de El sexto sentido, en ocasiones veía muertos, yo veo radares, me daba la impresión que hasta los teléfonos de SOS eran radares camuflados. Cada vez que veía un cartel de “Por su seguridad, control de velocidad” yo pensaba “y también por mi bolsillo”.
No soy de trenes ni de autobuses así que, como ya he dicho, tendré un verano muy sedentario. A no ser que “engañe”, cosa que dudo, a alguien para que me lleve donde quiera aquí me tendré que quedar. Volveré a los veranos de bicicleta como hace ya muchos años (espero que así no me sancionen).
P.D. Los que cojáis el coche ir con cuidado. No podéis imaginar el cuerpo que se queda cuando a uno lo multan y no os lo aconsejo.
Hace tiempo que vengo planeando lo que haría una vez llegase Julio. La idea era estar unos días aquí y después salir. Mis planes eran pasar unos días por Zaragoza y Navarra para visitar a unos amigos, estar allí con ellos y después ir a Soria para alejarme del mundo y recargar las pilas, algo muy necesario después de un año extraño. Seguramente estaría dos semanas fuera, a mi antojo, sin condicionantes temporales ni horarios que cumplir.
Pero no, no va a ser posible. Decía Cervantes en su inmortal novela para referirse a alguna desgracia que les ocurría a los protagonistas que “el diablo nunca duerme…” pues bien, eso mismo puedo pensar yo. No sé si será cosa del diablo o de un castigo divino, el hecho es que no voy a poder moverme en todas las vacaciones.
Todo empezó hace un par de semanas, cuando aprovechando un fin de semana me desplacé a Madrid por unas reuniones a las que debía asistir. Salí viernes de madrugada y llegué a Madrid sobre las 9 de la mañana. Después de todo el día decidí quedarme allí y regresar al día siguiente a Sevilla.
Pues bien, a principios de semana me llamó mi madre diciendo que me había llegado una multa del día que me iba a Madrid. Por lo visto, un radar fijo me había pillado a 103 Km. /h cuando la señal marcaba 60, subiendo por Despeñaperros. Ante tal situación poco se puede decir. La sanción es de 4 puntos, 370 euros y un mes de retirada del carnet ¿Qué voy a decir yo? La sanción me parece excesiva porque no es una gran velocidad pero supongo que la ley es la ley, para algunos, y como yo formo parte de esos algunos pues tengo que pagar por ello.
Pero no es que me irrite el pagar (bueno sí, lo admito), pero lo que me parece más vergonzoso es que cuando pregunté que alternativas había a esa sanción (recursos y esas cosas) me dijeron que podía pagar 780 euros y no me quitaban puntos ni me retiraban el carnet. Personalmente esta solución me parece vergonzosa, o sea, un tío que pueda permitírselo, puede ir a la velocidad que le dé la gana que luego pagará (si lo pillan) pero no le retirarán el permiso ni le quitarán puntos ¿no? ¿Para que sirven las campañas de tráfico si con dinero se suplen las faltas?
En febrero me quitaron 3 puntos, yo iba a 140 Km. /h y la carretera era de 90, y ahora 4. Todavía me quedan 5 pero tampoco voy a tentar a la suerte. Volviendo a casa cada señal que veía la respetaba escrupulosamente. Creo que me he vuelto un hipocondríaco de las señales. Si el niño de El sexto sentido, en ocasiones veía muertos, yo veo radares, me daba la impresión que hasta los teléfonos de SOS eran radares camuflados. Cada vez que veía un cartel de “Por su seguridad, control de velocidad” yo pensaba “y también por mi bolsillo”.
No soy de trenes ni de autobuses así que, como ya he dicho, tendré un verano muy sedentario. A no ser que “engañe”, cosa que dudo, a alguien para que me lleve donde quiera aquí me tendré que quedar. Volveré a los veranos de bicicleta como hace ya muchos años (espero que así no me sancionen).
P.D. Los que cojáis el coche ir con cuidado. No podéis imaginar el cuerpo que se queda cuando a uno lo multan y no os lo aconsejo.






