martes, 25 de abril de 2017

Comparables



Mi memoria histórica futbolística creo que comienza a principios de los 90, aproximadamente durante el Mundial de Italia.
Era una época en la que comenzaba el ocaso del gran Diego Armando Maradona y emergían otros jugadores, que si bien no llegaban a su nivel estaban destinados a marcar una época. Eran los tiempos de Roberto Baggio, Marco Van Basten, Paulo Futre, el gran Hristo Stoitchkov o el magnífico Romario. Pero, para mí, destacaba uno: Michael Laudrup. Quizá le faltase más gol, pero su técnica era superlativa, inigualable.
La siguiente década, la de los 2000, estuvo marcada por del Piero, Rivaldo, Iniesta, Xavi, Zidane, Ronaldo… Pero hubo un jugador que destacó por encima de todos. No necesita descripción ni presentación, su nombre es Ronaldinho.
Después del Gaucho, ya no esperaba ver nada igual… hasta que apareció él. En mi caso, verlo jugar es como leer el Quijote. Después de que mis ojos hayan pasado por las letras de la inmortal obra de Cervantes, sé que no volveré a leer nada igual, nada admitirá comparación porque ya he alcanzado la cima de mi gusto literario. Lionel es su nombre y Messi su apellido.
Es cierto que aparecerán grandes jugadores en los próximos años… pero ninguno como Messi, de la misma forma que no se puede escribir el Quijote todos los días, Cervantes lo escribió sólo una vez.
En cuatro siglos, nadie ha vuelto a escribir una novela igual... un dato no muy esperanzador para los futuros amantes del fútbol.
Si Cervantes fuese un escritor del siglo XXI hubiese escrito sobre un futbolista llamado Messi. Si Messi fuese un personaje literario del siglo XVII sería el protagonista de la inmortal obra de Cervantes. A veces, las comparaciones no son odiosas.

martes, 18 de abril de 2017

No es jeque todo lo que reluce



Cuando era estudiante siempre decía que me gustaría que un jeque árabe me encargase la construcción de un palacio, por el que me pagaría 400 millones de pesetas y a vivir el resto de mi vida.
Hace unos días me ofrecieron la posibilidad de un trabajo que podía ser una oportunidad para el futuro al ocasionar cierta estabilidad. Se trata de la construcción de un hotel de 15 alturas y 120 viviendas unifamiliares, un proyecto que podría durar 7 u 8 años. Suena bonito. Parece ser que el supuesto jeque había aparecido.
Hace años, no recuerdo si escuché o leí, la frase ‘cuidado con lo que deseas, porque puede hacerse realidad’. Pues algo así ha pasado. La única diferencia es que no era un jeque, eran unos empresarios españoles, y no era en Dubai, era en Bata. ¿Bata? ¿Dónde está eso? Pues… en Guinea Ecuatorial.
Cuando me preguntaron si estaría dispuesto a ir, después de un minuto en silencio pensándolo, dije que no, respuesta que sorprendió. Entre mis razones la que más destaqué, fue que era demasiado tiempo. Para ser sinceros fue lo primero que se me ocurrió, pero la verdadera razón era que yo no me veía trabajando en un país con una dictadura tan atroz, con todo lo que eso implica. Yo, siendo extranjero y pudiendo elegir, no me imagino haber ido a trabajar a la Alemania nazi, a la Italia fascita o a la España franquista. No obstante, la situación de los que allí fuésemos sería distinta al resto de las gentes del país; según nos dijeron viviríamos en una zona sin ningún tipo de problemas y otras comodidades que aquí son habituales, pero que allí se consideran privilegios y que no están al alcance de los nativos.
No hace falta buscar demasiado. En Wikipedia, podemos encontrar información de la situación social y política del país:

De los 100 escaños, 99 corresponden en la actual legislatura al partido único de la dictadura, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE)”.

Desde la toma del poder por parte de Teodoro Obiang, se suceden los asesinatos políticos y las desapariciones así como las parodias de juicios que destacan por la ausencia de garantías procesales. Los informes de Amnistía Internacional y otros organismos independientes recogen e informan, desde hace años, de una estremecedora realidad en cuanto a detenciones arbitrarias, horribles torturas, apaleamientos y muertes en detención”.

En la década de 2000 a 2010 varias veces ha estado entre los diez países con regímenes más represivos”.

Visto lo visto, insisto, sin profundizar mucho… no creo que yo pudiera estar y trabajar en un país así.
Ahora me arrepiento… me arrepiento de, en lugar de haber deseado en mis tiempos de estudiantes que apareciese un jeque, no haber deseado conocer a una millonaria que me solucionase la vida… bueno, nunca es tarde, la pido ahora (espero no arrepentirme de este deseo en un futuro).

sábado, 15 de abril de 2017

Aunque el PP se vista de demócrata, facha se queda



No falta mucho para que en España se declare el franquismo como Bien de Interés Cultural una definición que, exactamente, significa: “figura jurídica mediante la cual se declaran por parte de una autoridad competente de un país, una región o una ciudad; o a través de organizaciones de naciones los bienes materiales muebles o inmuebles que representan la identidad de una población o una comunidad”. Y es que a la vista de recientes acontecimientos es evidente que el franquismo merece una especial protección. Si algunos Ayuntamientos pretenden colgar la bandera republicana para homenajear la primera democracia que tuvimos en España… ahí están los delegados del Gobierno para poner en marcha la fiscalía del Estado y prohibir ‘semejante crimen’.
Por otra parte, estamos en Semana Santa y el Gobierno no es que permita todo tipo de procesiones y eventos públicos de carácter confesional en este país aconfesional, si no que ahí está toda una ministra de Defensa, como María Dolores de Cospedal (espécimen del siglo XXI de lo que sería la Sección Femenina), para ordenar que todas las banderas en los cuarteles del ejército ondeen a media asta en señal de duelo por la muerte de Jesucristo.
Esto ocurre en 2017, en pleno siglo XXI, en un país que se da golpes de pecho denominándose democrático y que hace cuarenta años que celebró sus primeras elecciones llamadas democráticas, después de otros tantos años de dictadura; aunque si uno escucha a los voceros de la derecha parece que haya sido al revés, es decir, cuarenta años de república y ocho de dictadura.
Actualmente, nadie diría que el franquismo sea un acontecimiento del pasado y no lo es, precisamente, porque los herederos del franquismo no tienen ningún problema en imponer sus planteamientos nacionalcatólicos allá donde se tercie. Prohibido exhibir la bandera republicana. Prohibido hacer bromas sobre el Valle de los Caídos. Prohibido aplicar la Ley de Memoria Histórica y que algunos puedan enterrar a sus muertos, eso es ‘reabrir heridas’, según el Gobierno. Por supuesto, prohibido prohibir el compadreo entre el Estado y la rancia Iglesia Católica, algo muy del gusto del franquismo.
Durante estos días estoy leyendo noticias sobre Ayuntamientos que han sido denunciados por el PP local por colocar el 14 de abril la bandera republicana, para homenajear la primera vez que en este país tuvimos democracia… ese mismo partido que cuando estaba en el poder en esos mismos Ayuntamientos se negaba a aplicar la Ley de Memoria Histórica.
Pues así las cosas, no cabe duda que es desde el Gobierno donde se encargan de mantener las heridas abiertas, para que quede claro quienes ganaron la Guerra Civil y cuya legitimidad ganada en el campo de batalla no pueda ponerse en duda. Y es que si la cabra tira al monte, la derecha tira al fascismo, en su vertiente patria llamado franquismo.

martes, 11 de abril de 2017

El Cristo de la Sínode, de Juan Manuel Miñarro


A pesar de mi ateísmo, tengo que reconocer que de la Semana Santa me gusta la imaginería; me parece una magnífica ocasión de poder ver arte escultórico al aire libre. Independientemente de lo que uno crea o deje de creer, pienso que hay imágenes que merecen la pena detenerse para observarlas, es algo que me gusta hacer y, la verdad, siempre descubro algún detalle o gesto que me hacen pensar que estoy ante una obra de arte.
Siempre pensaba que las iglesias, como edificio, eral algo acotado para los creyentes… y no es así. De hecho, pocos placeres encuentro como los de estar 4 ó 5 horas visitando una catedral (el resto de placeres son inconfesables). A veces pienso lo estúpido que fui la primera vez que visité Roma (en la excursión de 8º de EGB) y no entré a ninguna iglesia por eso de ‘mis creencias’, las siguientes vueltas que volví me di cuenta de aquel error. Probablemente, la imagen de Semana Santa que más admirado me tenga es la del Cristo de la Sínode, también conocido como ‘el Cristo de Miñarro’ por su autor, el sevillano Juan Manuel Miñarro.
Esta imagen reproduce exactamente las heridas reflejadas en la Sábana Santa de Turín. Para su realización, se realizó un profundo estudio interdisciplinar, a fin de conseguir que la imagen fuera lo más realista posible. Así, entre otros detalles, se puede destacar que la imagen tiene el aspecto de un fallecido una hora antes, con el vientre inflamado; tiene arena incrustada -que fue traída de Tierra Santa- en las heridas de las rodillas, fruto de las tres caídas que sufrió Jesús de camino al Calvario; frente a la iconografía clásica, los clavos están clavados en las muñecas, tal como se piensa que los romanos hacían en las crucifixiones. A consecuencia de esto, los pulgares están doblados hacia las palmas; la sangre que mana de las heridas es la producida previa y posteriormente al fallecimiento; en las heridas de los latigazos, se puede apreciar las marcas dejadas por las bolas de metal que tenían los látigos en los extremos; el tradicional cartel sobre la cruz está escrito en latín, griego y arameo, y contiene faltas de ortografía. Fue un gesto despectivo, de burla, proclamando su condición de rey de los judíos. Estaría escrito por personas -soldados- no letrados, por lo que es más que posible que contuvieras faltas, tal como se refleja en esta imagen.
Aquí podéis leer más al respecto y en la red hay mucha más información.



sábado, 8 de abril de 2017

Maestrillos, el problema de la educación



Tengo que reconoces que a veces soy, como me define una buena amiga, un ‘pisacharcos’; me meto en cosas que ni me van ni me vienen… pero no puedo evitarlo. Una de esas cosas sería el tema de la educación. Tengo la peor opinión de la educación y del sistema educativo de este país.
Hace unos días escuché en esRadio una entrevista a Inger Enkvist, pedagoga e hispanista sueca, acerca del sistema educativo en España. No puedo estar más de acuerdo con ella. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una entrevista.
Un profesor tiene que saber, tiene que tener conocimientos para mandar al alumno y mandar a freír espárragos al padre cuando vaya a reclamar mejores notas para su hijo. Pero vamos a ver, ¿qué autoridad y respeto puede tener un profesor que comete faltas de ortografía en las preguntas de los exámenes que prepara para sus alumnos? ¿Qué puede enseñar ese profesor? ¿Qué nivel puede transmitir a sus alumnos? Pero el problema también está en los padres, ya que si mi hijo/a da clases con un profesor que tiene faltas de ortografía en los exámenes presento una queja formal para que mi hijo no esté bajo las órdenes de ese zote.
Y todo el problema de la indigencia cultural del profesorado en general se disfraza en la falta de recursos. ¿Falta de recursos? Es cierto, falta de recursos porque no hay suficiente dinero para echarlos a todos a la puñetera calle y preparar unas oposiciones dignas en las que el que quiera ser profesor sea alguien preparado intelectualmente. Pero claro… es fácil echarle la culpa al sistema de las carencias intelectuales que tienen la gran mayoría de nuestros docentes, aderezado con las nulas ganas de llenar el vacío intelectual que tendrían que tener cubierto los que se dedican a la enseñanza.
Extraigo algunas frases de la entrevista que me han parecido más significativas.

Uno de los problemas de la educación de España es el nivel de los maestros”.
Elevar el corte para entrar es esencial”.
Si el sistema es malo y no se pide un esfuerzo, la inversión tiene poca importancia”.
Se habla de inversión cuando no se atreven a exigir a los alumnos, y también a los profesores, un esfuerzo”.
El nivel del sistema finlandés es el nivel de los profesores en primaria. La selección es muy fuerte, muy seria y un alumno no encuentra profesores que no sean personas cultas”.
Ningún país con buen resultado ha eliminado los deberes, es una reivindicación muy extraña”.

Aquí copio el artículo que hace referencia a la entrevista y que se puede escuchar en este enlace.

Tras comparecer en la comisión de Educación en el Congreso de los Diputados, la pedagoga e hispanista sueca Inger Enkvist ha hablado en los informativos de esRadio de los problemas más graves de la educación española. Concretarlos todos es para Enkvist una “pregunta imposible”. Pero sí ha resaltado uno fundamental: “El nivel de los maestros”. En su opinión, “elevar el nivel” entre los profesores de primaria “sería muy importante” para mejorar la educación. “Elevar el corte para entrar es esencial”, ha insistido, “si los alumnos empiezan bien, continuarán con ventaja”.
Enkvist no ve relación entre inversión y resultados educativos: “Si el sistema es malo y no se pide un esfuerzo, la inversión tiene poca importancia”. Para la pedagoga, se habla de inversión “en parte porque uno no se atreve a exigir a los alumnos, y también a los profesores, un esfuerzo”.
Uno de los sistemas más elogiados mundialmente es el finlandés, cuya clave de éxito es, según Enkvist, “el nivel de los profesores en primaria”. La selección es “muy fuerte, muy seria”, y un alumno no encuentra profesores que no sean “personas cultas”. Si desde el principio se profundiza en Historia, en Geografía, en el mundo intelectual, aunque sea en un nivel sencillo, el alumno se acostumbra, no lo cuestiona y sigue adelante”, ha destacado. Además, ha subrayado como esa excelencia entre los maestros hace que ni padres ni políticos cuestionen el sistema: “Confían en los profesores”.
En Asia, ha contado, la razón de su éxito es otra: para ellos lo fundamental es “el esfuerzo”, que es conjunto entre toda la población y que tiene como objetivo “sacar adelante el país”. “Hay un esfuerzo nacional que exige ciertos sacrificios pero que se acepta por el bien de todos”, ha indicado.
Sobre las soluciones para los alumnos que se quedan atrás, Enkvist ha contado la solución finlandesa: darles profesores de educación especial, sacar a los niños del grupo y trabajar “de forma intensiva” con él.
En Asia, la responsabilidad recae en los padres, que deben “asegurarse de que el niño pueda seguir el ritmo del grupo”. “Aceptan el esfuerzo como parte” del objetivo de que los alumnos obtengan un nivel “relativamente igual”.
En este punto, Enkvist ha dicho no entender propuestas como la huelga de deberes: “Ningún país con buen resultado ha eliminado los deberes, es una reivindicación muy extraña”. En su opinión, los deberes tienen que ver con la forma en la que se desarrolla la jornada escolar y ha enfatizado que las tareas en casa deben tener un equilibrio con el ocio. El objetivo, que la tarea “sea eficaz como aprendizaje y agradable para el joven”.
Por último, Enkvist se ha referido a la inmersión lingüística, con la que es muy crítica. La pedagoga defiende que se “pueda elegir”. Si se convierte en algo obligatorio, como en Cataluña, “es una medida muy cuestionable; política, nada educativa”. “No es algo que deba hacer un estado democrático”, ha zanjado.

martes, 4 de abril de 2017

Funcionarios eméritos



El PP, en lugar de echar a todo el personal interino, contratado, sustituto, eventual, de confianza, etc., para así aligerar notablemente el gasto público (y porque son los únicos a los que se puede echar), promete hacerles fijos, es decir, funcionarios de carrera o contratados laborales fijos. ¡Con dos cojones!
Basta con darse una vuelta por cualquier empresa privada para darse cuenta de la gran cantidad de mesas vacías y de la notable reducción de empleo que se ha realizado en todas partes, precisamente para reducir costes. Pero, por otra parte, el sector público, ajeno a esta realidad, es todo lo contrario: cada día hay más empleados pasando la mañana, gastando calefacción, aire acondicionado, teléfono y dando de comer a las cafeterías próximas al ‘trabajo’, que eso, al menos, es de agradecer. Esto no sabría definirlo científicamente, ya que para el contribuyente constituye un verdadero parasitismo; sin embargo, para las cafeterías aledañas es una simbiosis perfecta.
A estos amigos de los ahorros ajenos y exprimidores del contribuyente, no se les ha ocurrido otra brillante idea que hacer fijos a los 300.000 interinos que, parece ser, existen en España. Me imagino que como siempre que se hacen este tipo de cosas… a través de unos concursos-oposición, debidamente amañados, para que la práctica totalidad se quede en los puestos que ocupan, interina o temporalmente; porque, ¿quién no ha escuchado alguna vez eso de que las oposiciones estaban amañadas? ¿Que las plazas ya estaban dadas? En este país hay mucho gilipollas, pero no creo que para llegar a no enterarse de ciertas cosas.
Puede sonar redundante decir, aunque nunca está mal recordarlo, que un alto porcentaje de estos interinos son enchufados. Algunos son verdaderos inútiles, zotes, torpes, tarugos y todos los adjetivos en el mismo sentido que se nos ocurran. Gente que no ha pisado una universidad en su vida, el instituto dos o tres días a la semana y el colegio era admirable la semana que acudiesen de lunes a viernes sin faltar. En definitiva, gente cuyo currículum académico cabría en una cara de un papel de fumar. Entonces, ¿dónde está el truco? Muy sencillo, un gran porcentaje lo único que han hecho ha sido afiliarse a un partido político que les enchufase y el resto por amiguetes, primos, cuñados… Pero, como he dicho antes, es una especie de simbiosis. Los políticos se pueden asegurar unos cuantos votos que les permitan continuar con sus fechorías y los otros se aseguran un sueldo… ¡si es que ya está todo inventado!
Ya lo han dicho los medios peperos: “se trata de hacer fijos a los interinos”. Es decir, la igualdad de oportunidades ante unas oposiciones libres… la capacidad… el mérito… eso no se contempla. Simplemente se trata de, con estas oposiciones, pagar por los favores prestados y comprar los futuros que se puedan recibir.
¿Y qué dicen los sindicatos?... ¿Sindicatos?... ¿Sindicatos?... mmm… ¿Sindicatos?... ¡Ah sí! Esos que salen el 1 de mayo con pancartas y banderitas… Todavía faltan unas semanas para que comience su media jornada laboral anual.

PD. Encima, los eméritos haciendo el ridículo celebrando el 80 aniversario del Guernika, ¡con todo lo que representa ese cuadro! El machote ibérico, que está para sustituir a Tutankamon en el sarcófago, y ella, paseando una reluciente cornamenta, ¡y es que no tienen vergüenza ni la conocen!


Ya lo dijo Larra: “En España, todo el año es carnaval”.

sábado, 1 de abril de 2017

Micro XIII


Creo firmemente que la casualidad no existe, tampoco la oportunidad… simplemente hay que estar para que ocurra, da igual que sea la misma o distinta, una o cien veces.

martes, 28 de marzo de 2017

75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández


Hoy se cumple el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, el poeta del pueblo.

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/miguel-hernandez/924754/

Hoy, la elegía es por él.

sábado, 25 de marzo de 2017

Siempre me sorprenderá


Estoy sorprendido,
pasmado,
impresionado,
estupefacto,
desconcertado,
sobrecogido,
perturbado,
atónito,
aturdido,

Cervantes jamás escribió ‘El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha’, ¡no! Cervantes escribió ‘El ingenioso hidalgo de La Mancha’. Añadir ‘don Quijote’ fue una aportación del impresor Juan de la Cuesta. Este es el expediente de solicitud de licencia de impresión que instruye Antonio de Herrera a petición manuscrita y autógrafa de Miguel de Cervantes para la impresión del libro titulado ‘El Ingenioso Hidalgo de La Mancha’ (pinchar sobre la imagen para aumentar de tamaño). 


Aquí se puede leer la transcripción de la petición. Contiene diligencia de examen y aprobación, va acompañada de solicitud y trámite.

Si hay días que lo mejor no es levantarse de la cama, ¿qué ocurre cuando son semanas? Comencé la semana con la piscina y la finalizo con esto… ¿finalizo? No, todavía queda el día de hoy y mañana domingo…

martes, 21 de marzo de 2017

De cabeza a la piscina



Martes y ya estoy ‘off’. Dos días de semana y estoy agotado, pero no es un cansancio físico, no, se trata de un cansancio mental. Tenía que terminar con rapidez el proyecto de rehabilitación de una fachada; no es complicado, lo que ocurre es que me lo encargaron hace dos semanas, ya que esta semana querían comenzar los trabajos y he tenido que ir a toda leche.
A todo esto tengo que añadir a un tocapelotas que quería que le calculase unas cargas en una piscina que van a remodelar. Tiene, más o menos, forma de riñón, con una profundidad de 1’80 m. Pues bien, quiere que la mitad se le quede a profundidad de 40 cm. sobre un forjado y el resto no tocarlo. El forjado iría sobre muretes perimetrales y se colocarían siete escalones, a eso habría que añadir un banco corrido sobre la parte menos profunda. El problema de todo ello es que no me ha dado medidas de la piscina (la he tenido que dibujar por intuición) y he hecho los cálculos en base a unos planos originales que tienen más de 20 años. Resumiendo, una vez hechos todos los cálculos (en menos de una semana) me envía un correo haciendo unas puntualizaciones que no es lo que me había pedido, añadiendo otras que son absurdas, hay que decir que no me había pasado suficientes datos y me he regido por el CTE.
Ahora mismo tengo un cabreo impresionante. Tengo que pensar cómo escribo la contestación a su correo, cómo le contestaría a un amigo si el encargo fuera suyo, pero hacerlo de forma elegante; como alguien me dijo una vez “con una sonrisa en la boca se le puede llamar hijo de puta a cualquiera”. Tendré que poner mi mejor sonrisa. Pero hoy no tengo ganas de pensar, mañana será otro día.

sábado, 18 de marzo de 2017

Hablamos en diez años


Siempre hay un punto de inflexión. Estoy convencido que ante una situación o decisión difícil no hay ser humano que no haya pensado en algún momento ‘si el tiempo volviese atrás…’, ‘si lo hubiese sabido antes…’, en clara alusión a una posible rectificación de las circunstancias actuales.
Creo que fue Stephen Hawking el que dijo que la prueba de que no se puede viajar en el tiempo es que en nuestra época no hay gente del futuro. Cosa bastante lógica, por cierto, de no ser así, ¿por qué en este 2017 no hay gente de años sucesivos? Me da lo mismo 2100 que 3500. Conclusión: el viaje en el tiempo es imposible.
Cada decisión que tomemos en determinados momentos puede ser decisiva para el futuro y aquel ‘yo’, quizá, recrimine a este ‘yo’ por qué no ha pensado mejor las cosas. Soy una persona que piensa mucho antes de tomar según qué decisiones, que calla antes que decir según qué cosas; quizá porque temo que puedan tener la influencia no deseada en el futuro, aunque en el presente puedan ser llevaderas. Un silencio no creo que comprometa y, en cierta forma, no me gusta el compromiso (esto requeriría un artículo para explicarlo). Si a veces nos parásemos a pensar cómo podemos vernos en el futuro estoy convencido que no pensaríamos tantas veces en el pasado para tener la opción de rectificar. Así pues, la cuestión no es haberlo sabido antes, la pregunta sería ¿cómo me veo de aquí uno, dos, cinco o diez años? ¿Por un momento alguien ha pensado cómo será su vida en un futuro? ¿Cómo le gustaría que fuera? Simplemente hay que pensarlo un momento, para no tener que decir eso de ‘si el tiempo volviese atrás…’. El ‘carpe diem’es algo que habría que cogerlo con pinzas…
¿Cómo me veo yo en un futuro? ¿Cómo te ves tú? ¿En diez años, por ejemplo? Te espero allí para contárnoslo, nos vemos en 2027. Si el tango dice que ‘veinte años no es nada’, diez son ‘na’.

martes, 14 de marzo de 2017

¿No ibas hacia la luz?



Estoy llevando la dirección de una obra; concretamente se trata de una vivienda de 120 m2 que ha sido prácticamente reformada y aunque siempre se ha dicho que ‘el que paga manda’, una cosa es pagar y otra tener razón.
Hace unos días cuando llegué a la obra para inspeccionar los trabajos (suelo ir cada dos días de visita de obras) dio la casualidad que también estaba allí la dueña del inmueble. De ese modo, acompañado de ella, hablé con los industriales que estaban trabajando y nos dimos una vuelta por la obra. De repente me suelta, así, a bocajarro:

- El tabique que hay en el comedor hay que demolerlo.
- ¿Y eso? - le pregunté extrañado.
- Me lo ha dicho la decoradora - contestó.

En ese momento, no sé de dónde, escuche una voz chillona que dijo:

- Buenos días. Soy Carmen, la decoradora.

Yo la vi y la primera imagen que me vino a la mente fue la de Tangina, la médium bajita de Poltergeist. Bien. Después del pertinente saludo expliqué, tanto a Laura (la propietaria) como a Carmen ‘Tangina’ (la decoradora), que eso que ellas llamaban ‘tabique’ no era tal, sino un muro de carga, que es imposible tocar porque afecta directamente a la estructura.
Tangina’ se puso a explicar que si se demolía quedaría un espacio mucho más amplio que permitía un juego de luces y sobras con la luz que entraba desde una ventana que entraba por la pared lateral y bla, bla, bla…
Cogí el lápiz que siempre llevo a las obras, por si tengo que hacer algún dibujo, y en una de las paredes hice un croquis de la pared que querían demoler… con flechas… cargas… esfuerzos… números… Sinceramente, si hubiera estado solamente ‘Tangina’ no me hubiera molestado en hacer tantas cosas, le hubiera dicho que no y punto. Pero estando Laura ella tenía que sentirse convencida de porqué no podía eliminarse esa pared.
Pues bien, aun así, la decoradora seguía en sus trece. Como la noche anterior no había dormido demasiado, era viernes y casi la hora de comer opté por una solución que me parecía que podría satisfacer a ambas partes.
Les dije que el lunes nos veríamos allí todos de nuevo. Yo iría en presencia de un notario y con un documento que habría redactado durante el fin de semana en el que me eximía de cualquier decisión que se tomase y que no estuviese redactada en el proyecto básico y de ejecución. Asimismo, que cualquier consecuencia derivada de la modificación recaía en ‘Tangina’ (yo dije Carmen).
Lo que son las cosas, esa pared de carga ya no hacía falta eliminarla. No obstante, tengo que reconocer que me salió bien la jugada, ya que eso que yo proponía no se puede hacer, es decir, no se puede tomar una decisión sabiendo que puede suponer un riesgo; la única solución era renunciar a la obra con todo lo que eso conllevaba (habría que leer el pliego de condiciones del proyecto) y, además, un decorador no tiene ninguna competencia en estructuras. Dicho de otra forma, me tiré un farol y me salió bien.
La propietaria se fue convencida y ‘Tangina’ con cara de pocos amigos. Yo me fui al muro de carga, sonreí y le di dos palmaditas. Menos mal que, al final, habían ido hacia la luz…

PD. Próximamente hablaré de los decoradores…

sábado, 11 de marzo de 2017