martes, 1 de abril de 2008

Renovarse o morir


Dice el refranero: “Renovarse o morir”. Pues bien, aunque sea cierto, en ocasiones, es mejor lo segundo que lo primero. Está claro que el continuo reciclaje para sobrevivir, mejorar y progresar en todos los niveles de la vida es algo fundamental. Pero una cosa es renovarse y otra confundir la renovación con el ridículo, el esperpento y la ignorancia primitiva tomada como canon a seguir. Me explico. Próximamente se celebrará el festival de Eurovisión y, sinceramente, aunque hace años que no lo sigo porque no es de mi interés pero sí que recuerdo cuando se presentaban canciones que merecían la pena, con sentimiento y aspiraciones de ganar que seguramente todos recordamos, por ejemplo “lady, lady” del grupo Bravo o una sublime como “Bailar pegados” de Sergio Dalma. Pues bien, hemos pasado de “Bailar pegados” a bailar el “Chiki, chiki”. Puesto que no ganábamos por canciones inmemorables a ver si podemos hacerlo por medio del ridículo.

Pero así con todo. En política, sin ir más lejos, hemos pasado de buenos políticos como Alfonso Guerra a Pedro Zerolo y Pepiño Blanco ¿Qué decir de estos dos personajes de nuestro mapa político? Por ejemplo Zerolo ¿Alguien le ha oído hablar alguna vez de política? ¿Alguien le ha oído hablar alguna vez de algo que no sea su condición sexual? Hace poco decía en un mitin que había tenido “orgasmos democráticos” con ZP. Cualquiera que no lo viera pero lo oyera se lo podría haber imaginado perfectamente diciendo esto encima de una carroza, el día del orgullo gay, en el barrio de Chueca y vestido con traje de plumas. No me extraña que tuviera dichos orgasmos, pues el gobierno de ZP se ha tomado más como cuestión de estado que Zerolo se pueda casar que el perseguir a presuntos asesinos como el de la niña Mari Luz (aunque esta niña no esté presuntamente muerta). Pues sí, Zerolo forma parte de la cúpula del partido que gobierna este país. Espero que al menos escriba la letra i con un punto encima y no con un corazoncito.

Después Pepiño Blanco. Que presume de ser un hombre hecho a sí mismo, aunque no tenga muchos “concetos” claros. Es el espécimen ejemplar que demuestra que se puede vivir de la política actualmente sin tener estudios ¿En lo de dejar pasar de curso con 4 asignaturas habrá tenido algo que ver el gran estadista Pepiño?

En fin, visto lo visto, no creo que sea mejor renovarse, como mínimo que nos quedemos como estamos, aunque a peor no podemos ir. También se dice que Dios aprieta pero no ahoga ¡Vaya! Y yo que no soy creyente ¿Esto me lo tengo que creer?

Salud.

P.D. La canción del “Chiki, chiki” se eligió democráticamente ¿Cuándo podremos elegir nuestra forma de estado? Porque aquí cambia todo pero la monarquía, o sea, esa institución que nos impuso el dictador, ilegítima y que vive a costa del erario público ni ha cambiado ni se le votado.

2 comentarios:

Luis López-Cortés dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Un saludo.

Anónimo dijo...

Se puede decir mas alto pero no mas claro