jueves, 5 de junio de 2008

Recordando un futuro



Me miro en el espejo, próximo a mi otoño y
camino todavía sin cayado.
Designios de algo que olvidé,
un murmullo de mil recuerdos muertos,
sacudidos en los brazos de ese fuego que toqué,
un calor, un deseo, esos engaños ciertos,
entre recuerdos de buenos gestos te veré,
ahogando tu conciencia, pagando tus miedos.

Y doblando tu mirada pretendes escapar
tus culpas, tus temores, tarde llegarán por ti,
esa señal te avisara, la hora de correr ha de llegar,
y sin darte cuenta esa sombra te abrazará,
abrirá sus alas y simplemente desaparecerás.

Nunca pierdas la señal que lleva tu faz,
ese distintivo que te permite soñar,
ese gesto que te marca de verdad,
aún cuando parezca culminar,
sólo intenta recordar,
que llegas y ya sabes que te irás.
Pero nunca olvides que lo mejor de tu vida
está, todavía, por llegar.

1 comentario:

Luis López-Cortés dijo...

Enhorabuena, de vez en cuando hay que recordar el futuro, no queda más remedio.