sábado, 6 de noviembre de 2010

El precio de la felicidad



¿Y qué es la felicidad? Sin duda es algo complicado de definir. Tenemos un concepto abstracto de esa palabra, pero llegamos a desconocer su verdadero ser. Es curioso que siendo así, todos traten de alcanzarla, sin duda alguna pocos lo consiguen. Solemos anhelar lo que no tenemos y eso hace que nuestra vida sea una completa búsqueda, casi siempre estéril.

Quizá, quien mejor se acerque a este concepto sea el budismo. Según esta filosofía (yo no la definiría religión), eliminando el deseo eliminamos el sufrimiento. Pero ello conlleva un trabajo que no es fácil.

Solemos tener una concepción equivocada si comparamos nuestra vida con otros que tienen lo que nos falta, ¿quién no ha pensado nunca, por ejemplo, que sería feliz si tuviera dinero? Luego viene el consuelo de los tontos, el dinero no hace la felicidad.

Sí, es posible que así sea, el dinero no concede la felicidad, simplemente ayuda a tenerla. Pero ello no significa que se consiga. Una persona con una buena posición económica, sin problemas aparentes, una vida cómoda y con sin preocupaciones, no tiene porque ser feliz, ¿alguien le ha preguntado si lo es? Posiblemente no haría falta esa pregunta, a ojos delos demás lo es.

Pero la felicidad no viene por arte de magia, hay que buscarla, hay que arriesgarse y, en ocasiones, renunciar a lo que se tiene. El precio no importa.

Me viene a la cabeza la Reina Critina de Suecia, que renunció a su trono porque una reina católica no podía reinar en un país protestante. No es el único caso, ¿cuántos han renunciado a lo que tenían por hacer realmente lo que querían? Salir del armario no es solamente en el ámbiro sexual. Es un precio que se tiene que pagar, pero más que pagar se compra con gusto.

Se tienen conceptos equivocados sobre estatus sociales ¿Podría un cirujano dejar su trabajo e irse a un huerto a vivir? ¿Y un rico banquero dejar sus finanzas e irse de anacoreta a una cueva? ¿Y una arquitecto dejar su depacho e irse a contar historias de la gente? Sí, sin duda. El tener un sueldo respetable y una posición no implica que sea lo que esa persona quiera, simplemente lo que le ha tocado vivir. Al fin y al cabo hay cosas que el dinero no puede comprar.

8 comentarios:

Rose Holiday dijo...

Decía una tía abuela mía,mujer muy especial en su época,que ella era "una probe rica" que prefería ser una "probe rica que una rica probe"
Y hay otro dicho por ahí,creo que es el ultimo eslógan de ikea que dice "no es más rico quien más tiene,sino quien menos necesita"
Tener dinero implica comprar el tiempo y el tiempo es algo muy valioso,pero también depende de cómo lo administres.
Mi gran lucha,ahora mismo,es poder tener tiempo para disfrutar de otras cosas que tengo que dejar en segundo lugar,nunca me movería por dinero a pesar de que lo necesitamos todos.

Palmira Oliván dijo...

Es cierto que el dinero ayude a hacer feliz, pero... No sé. La felicidad está en las pequeñas cosas, en la cotidianedad de cada uno, en saber que tenemos alguien con quien charlar, reír, llorar, despertar y saber que se tiene alguien que nos quiere y alguien a quien amar. Supongo que cuando no se tiene esto, lo básico y fundamental, aparecen pequeños paraísos artificiales que se consiguen con unas pocas monedas.

Hace poco en un programa, un "muchimillonario" dijo: "Cuanto más dinero, más problemas"...

No sé. Supongo que cada uno es feliz a su manera.

Besetes.

Luis Lópec dijo...

Difícil saber qué es la felicidad. Julián Marías, en una de sus últimas entrevistas antes de fallecer decía: "Ojalá encuentre en el más allá la felicidad que he tenido en mi casa".

Ysupais dijo...

Dicen que todo tiene un precio... y la felicidad pienso que tambien, pero te lo pones ti mismo.
Con el -no- deseo del budismo no estoy muy de acuerdo,pues pienso que cuando no se desea nada es como estar inerte. Y como en todo, tiene que existir equilibrio...en el deseo y en el precio que pones a tu felicidad.
Saludos

Maikel dijo...

Aristóteles pone la felicidad en conexión directa con el bien. Según Aristóteles vivir bien y obrar bien es lo mismo que ser feliz.
Para mí la salud y la felicidad van unidas, ya que si no tienes salud no tienes nada y con una buena salud lo tienes todo .

Casteee dijo...

El dinero se está convirtiendo en una necesidad, sin el no puedes comer, pero para nada da la felicidad, porque está reside unicamente y exclusivamente dentro de cada uno, sacando los mejores sentimientos de nosotros y queriendonos, pero claro no es fácil alcanzarla y de eso se trata la vida, lo que ocurre que muchas veces nos perdemos por el camino porque lo externo nos distrae.

Besos

Anónimo dijo...

Razon tienes al pensar que un cirujano, tal vez, no es feliz del todo viviendo entre instrumental quirúrjico. A veces se adquiere una buena posición económica, un estatus, una reputación, que te dan unos privilegios y una buena calidad de vida.Pero la verdadera felicidad está en hacer lo que uno quiere, queriendo a la vez lo que hace. Solo uno mismo sabe cual és, y donde debe buscarla.
al Vi brilas okulon, vi havas... ;)

MAYTE dijo...

Es así no por tenerlo todo alcanzas la Felicidad, hay personas con poco dinero pero que se conforman con lo que tienen y son felices y otros que lo tienen todo y son infelices, cada persona es un mundo y la felicidad esta en nosotros mismos.

Besos.