sábado, 10 de noviembre de 2012

El infinito



Siempre me ha producido curiosidad el número “infinito”, algo que por ser tan inmenso no podía existir; escapaba a la razón humana.
Para mí era la sorpresa de un límite; alguien que constate su incredulidad y la prolongue más allá de esa imagen, en una idea que da lugar al nacimiento del “infinito”.
No existe el “infinito”, existe el instante abierto que se convierte en atemporal, sólido, intenso… un gesto condensado que se hace eterno.
Un gesto es una trayectoria a la par que un trayecto; el punto en el que un río se encuentra con el mar. Un punto “infinito” que se puede ver, tocar, sentir. Un gesto no se hace, no nace, simplemente acontece y cuando eso ocurre no hay escapatoria. Toda mirada se transforma en destello, la voz se significa y la palabra toma forma.
Un día lo descubrí, descubrí que era el “infinito”, me encontré con él cara a cara. Fue hace muchos años, en el instituto. Ese ocho tumbado. Funciones para valores crecientes de la variable independiente tienden a “infinito”, sucesiones de números, límites… es tan grande o tan pequeño que cualquier número, independientemente de grande o pequeño, está lejos de él.
Pero no, “infinito” no es un número más. Su significado, sin fin, lo explica. ¿Cómo es posible que en un centímetro haya puntos infinitos? Al encontrarnos con un “infinito” nos encontramos a cosas finitas pero ilimitadas y unidas a ellas mismas.
Después de todo quizá estaba equivocado y el “infinito” existe, se puede materializar, tocar, sentir… El infinito es esto, ahora; somos y vivimos en un presente infinito, constante. Al igual que ese ocho tumbado, para y se mueve para empezar de nuevo su ciclo constante.
Existe el “infinito”; nosotros lo somos. En este momento lo estamos siendo.

1 comentario:

Nube dijo...

La persona más importante de mi vida, me regalo un pequeño libro que he leido infinitas veces, al cual recurro constantemente... "Palabras que guian"...dedicado a todas aquellas personas para quienes estudiar, aprender y ser mejores cada día... es una satisfacción de toda su vida... siempre tiene una pequeña respuesta de algún modo a mis preguntas...:

"Los valores humanos no deberían ordenarse por la ciencia, ni la tecnología debería imponer el orden social; la civilización no consiste en multiplicar hasta lo infinito las necesidades humanas, sino es limitarlas deliberadamente a lo esencial, que todos pudieran compartir equitativamente.
Mahatma Gandhi

Un beso.