sábado, 5 de enero de 2013

Mi niño cumple cinco años



Hace cinco años, tal día como hoy, también era sábado. Hace cinco años, tal día como hoy, 5 de enero de 2.008, no sabría decir si nació o creé este blog.
La verdad que lo hice de una forma totalmente aventurada, ya que no sabía nada de blogs ni de su funcionamiento por dentro. Desde entonces, hasta ahora, ha sufrido varios cambios de imagen y tal y como está ahora creo que se quedará salvo algún cambio que pueda hacer de tamaño, estilo y color de letra o alguna cosa que añada o quite.
Siempre había tenido ganas de tener una web propia, algo donde pudiera poner lo que me apeteciese que fuese solamente mío. La verdad que antes de tener un blog no sabía cómo hacerlo; preguntaba a amigos informáticos y me decían que una web, tal cual, era algo muy caro pero no me comentaban la posibilidad de un blog.
Como casi todo lo bueno en la vida, es decir, por casualidad, navegando por la red me topé con un blog y me pareció algo maravilloso; eso era lo que yo quería, ahora, simplemente tenía que darle forma, pensar cómo hacerlo, qué iba a contar y, algo muy importante, ponerle título.
En principio pensaba que hablaría de cosas políticas; eran unos tiempos en los que yo, en ese sentido, era más activo… hoy me he desengañado un poco. Pero, al mismo tiempo, pensaba que no siempre me apetecería escribir sobre lo mismo. Es más, no me considero politólogo y para hablar mucho sobre algo hay que ser experto en la materia, ya que, de una forma u otra, llega un momento en que las ideas se agotan y todo pierde interés.
Así pues, pensando, pensado decidí llamarlo ‘Pensamientos y más cosas’, porque no solamente contaría mis pensamientos e ideas, también otras cosas. El título me daba libertad para poder escribir lo que me apeteciese sin tener que acotarlo a un campo en concreto.
El subtítulo, ‘Siempre hay algo que contar’, va un poco enlazado con el título porque creo que todos tenemos algo que decir alguna vez, sea de lo que sea.
Cuando estaba creando la plantilla tenía claro que había dos cosas que estarían en mi blog mientras este existiese. Me estoy refiriendo al homenaje que le hago a mi admirado poeta Antonio Machado y el recuerdo a mi siempre añorada Soria. El resto de elementos han ido apareciendo a lo largo del tiempo.
La primera entrada la escribí con motivo del cumpleaños del rey, para un republicano convencido como yo era una buena forma de empezar en este nuevo mundo bloguero ‘rajando’; aunque hoy empezaría de otra forma, por ejemplo presentándome en condiciones. Reconozco que en raras ocasiones he vuelto a releer antiguas entradas, insisto, salvo algunas excepciones. Entonces me doy cuenta de la evolución de cosas. Hay algunas entradas en las que reconozco errores gramaticales en la colocación de signos, sobre todo comas y punto y coma. También en algunas, muy pocas, quizá una o dos, la letra es distinta a la habitual e imagino que será por el html, pero no lo cambiaré, todo eso forma parte de la historia de este blog.
También mis escritos han ido cambiando. Si bien al principio eran más de corte político desde hace más o menos tres años son, quizá, un poco más personales. Es fácil conocerme a través de mis letras, posiblemente mejor que a través de mis palabras.
Recuerdo que el primero comentario me lo hizo Luis Lópec, del blog Escritos en la cresta de una ola; en alguna entrada ya he explicado como di con su blog.
La verdad que el blog me ha servido en muchas ocasiones para desnudar mi alma, para contar, para expresarme y liberar lo que tenía dentro. Jamás me ha importado que me leyese mucha o poca gente; escribo porque me gusta y lo que me gusta y siento. Para alguien de ciencias como yo, que estudió números, siempre he dicho que desde que tengo un blog he salido del armario y he descubierto que me gustan las letras y escribir. Quizá, por ello, siempre he animado a gente a que tenga un blog; creo que se pueden más libres. Algunos lo han hecho y otros no.
Hay entradas que recuerdo cuando las escribí como si las estuviera escribiendo ahora… otras no y cuando tiro de hemeroteca me sorprendo; como he dicho anteriormente no suelo mirar antiguos escritos. En este lustro he escrito 285 entradas divididas en: 73 entradas en 2.008, 88 entradas en 2.009, 65 entradas en 2.010, 31 entradas en 2.011 y, por último, 28 entradas en 2.012. Reconozco que cada año he ido a menos, pero no por falta de ideas, sino por falta de tiempo. De todas formas, también considero que el poner cosas por poner puede llegar a cansar a la gente que suela entrar; por ello, casi al principio, decidí publicar solamente los martes y los sábados (salvo algún día distinto muy especial) porque creo que se disfruta más de una lectura, ya que no se tiene la obligación de leer muchas cosas si hace tiempo que no se entra. De la misma forma he recibido 1.901 comentarios. Pero todo esto entra dentro de las estadísticas en las que no merece la pena profundizar demasiado, simplemente son datos.
Por todo ello, por como he ido modelando mi blog a lo largo de estos cinco años, en ocasiones me he referido a él, en broma, como ‘mi hijo’ o ‘mi niño’. Yo no tengo hijos (al menos que yo sepa; todo es que pegue un pelotazo en el Euromillón y me salgan hasta por debajo de las piedras) y, por eso, la forma de ver este espacio como ha ido cambiando a lo largo de los años, como empezó y como está ahora hace que me salga una vena un tanto paternalista… supongo que si algún día soy padre (espero) creo que habrá un paralelismo. Este blog lo he creado, he estado pendiente de él, he procurado que tenga una presencia decente y hacer escritos medianamente, al menos así lo considero yo, atractivos huyendo de lo que podría ser la moda ‘feisbuquera’.
Y si yo soy el padre… creo que también tiene una madre, aunque, claro, decirle a alguien cinco años después que tiene un hijo pues no es plan. Fue mi primera lectora, con la que compartía los escritos antes de ponerlos y quien me daba consejos sobre lo que tenía que poner y lo que no... En ocasiones me decía que era demasiado radical y me daba ideas que, por supuesto, eran mucho mejores que la forma original. Si ella lee esta entrada estoy seguro que se reconocerá en aquel lejano 2.008... aunque en ocasiones me ha reconocido que es muy mala para las fechas.
De todas formas creo que el mundo bloguero acabará extinguiéndose y ya son menos los que escriben. Las redes sociales como facebook, twitter y alguna más han hecho mucho daño a los blogs. Supongo, en parte, por la mediocridad de la sociedad. Un blog creo que es distinto. El hecho de poder escribir textos largos hace que procures que estos sean dignos para la gente que los vaya a leer; que te expreses de otra forma. En los otros sitios es más sencillo poner una foto y decir “de borraxera el savado por la noxe”. Una pena.
En alguna ocasión he pensado qué pasaría si por causas de fuerza mayor ya no pudiese volver a entrar; sinceramente, eso, en cierta forma me angustia, quizá por ello he confiado en personas cercanas a las que les he dado la contraseña por si acaso (aunque no tengo ninguna intención). Pero no tengo intención de abandonar el blog y si por alguna casualidad tuviera que hacerlo jamás lo cerraría; creo que la gente que ha pasado por aquí y me ha hecho el honor de leer una sola palabra mía merece, si en algún momento le apetece, volver a hacerlo y yo no tengo el derecho de quitar esa posibilidad a nadie por mucho que el blog sea mío.
En fin, podría seguir escribiendo pero tampoco quiero seguir enrollándome y hacer este artículo eterno. Cuando sople las velas de este quinto aniversario pediré que todos los que habitualmente pasáis por aquí, que todos los habituales blogs que visito sigáis estando, por lo menos cinco años más.

Gracias a todos.

12 comentarios:

Marino Baler dijo...

La opinión de la madre es importante...

Nube dijo...

Felicidades y que cumpla muchos más junto a tí... Como tengo mucho temperamento... y las palabras me salen del corazón y las letras del alma y sé que no va contigo... y cuando alguien me importa no me sé callar... ¡¡¡ERES GRANDE APROVECHATE DE TU SER JUNTO A TU "HIJO" Y LUCHA POR TUS SUEÑOS E ILUSIONES!!!

Carrión dijo...

Enhorabuena por los cinco añitos.
Los miedos y perjuicios al crear un blog los tenemos la mayoría, pero lo importante es que tú te sientas a gusto con lo que escribes.
A mí me gusta tu blog y espero seguir participando otros cinco años y celebrar los 10 años de tu hijo.
Un saludo

Aileon dijo...

En mi modesta opinión, creo que lo estás educando muy bien.

Enhorabuena por esos cinco años y por los que tengan que venir que espero y deseo que sean muchos más.

Un abrazo,
Cuídate

Marino Baler dijo...

Muchas gracias a todos.

Un abrazo.

MAYTE dijo...

Desde que descubrí tu blog me quede en el porque me gusta lo que cuentas y como lo cuentas, es cierto que cada vez somos menos los que escribimos, pero esto va como todo en la vida, por etapas.
Muchas felicidades por estos cinco años, espero acompañarte muchos más.

Un beso.

Marino Baler dijo...

Muchas gracias Mayte. Espero que seas una de las que esté por aquí si continúo cinco años más.

Besets.

Luis Lópec dijo...

Enhorabuena. Escribo otra vez!!!!

Marino Baler dijo...

Gracias Luis. No dejes de hacerlo.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Qué grata sorpresa entrar otra vez para comprobar no solo las mejoras (mis ojos te lo agradecen infinitamente)sino que eres de esos que con el paso del tiempo logran mantener a su lado grandes amigos, muchas felicidades Marino!! Es admirable lo que has hecho durante estos cinco años, yo también me siento orgullosa de la criatura ;))

Luna.

Marino Baler dijo...

Muchas gracias Luna. Creo que es importante saber a quién merece la pena que conserves a tu lado y a quién no; sigue acompándome en el largo viaje del tiempo.

Un beso muy fuerte.

PD Se te cae la baba.

Anónimo dijo...

Claro! Es y será un placer...

Luna.