martes, 12 de junio de 2018

George Sand



Tomó el pseudónimo literario de George Sand. Frecuentemente vestida de hombre, de una belleza morena y muy latina, se podría decir que su propósito era ser la Byron femenina; una dandy que querría edificar su propia vida. Ser ella. Nada lésbico hay en George Sand; si usó un nombre masculinizante y en su juventud se puso chistera y levita es porque quiso significar y visualizar que sólo poniéndose en el sitio del hombre -ocupando su puesto- la mujer alcanzaría la culminación de sus derechos y posibilidades, se autorrealizaría. Una adelantada a su tiempo. Musset… Chopin… fueron sus grandes amores. Esta poesía da idea de quién fue…

Carta de George Sand a Alfred de Musset

Estoy muy emocionada de decirle que tengo
bien entendido que la otra noche usted tuvo
siempre unas ganas locas de hacerme
bailar. Guardo el recuerdo de vuestro
besar y me gustaría mucho que sea
esto una prueba que yo pueda ser amada
por usted. Estoy dispuesta a mostrarle mi
afecto desinteresado y sin cál-
culo, y si usted quiere verme también
desvelar sin artificio mi alma
toda desnuda, venga a hacerme una visita.
Charlaremos como amigos, francamente.
Le probaré que soy la mujer
Sincera, capaz de ofrecerle la afección
más profunda y también la más estrecha
amistad, en una palabra, la mejor prueba
que usted pueda soñar, ya que vuestro
espíritu es libre. Piense que el abandono que yo re-
pito es bien largo, bien duro y a menudo
difícil. Así es que soñando tengo el espíritu
grueso. Acuda entonces rápido y venga a
hacerme olvidar por el amor donde yo quiero
ponérmelo.

Posdata: ahora hay que leerla saltando las líneas pares.

2 comentarios:

Leo dijo...

El amor debe ser sin condición. Pienso que como todo lo que te apasiona trae consigo muchísimo arraigo. Provocar una sonrisa y dar luz su tez, no es más que una forma de crecer en los sueños.
Lo bonito del amor va más allá. Es independiente y conjunto. Tranquilidad y crecimiento personal mutuo. Una confianza que al margen de todos los demás da la oportunidad de vestirse de persona y acariciar, no sólo, el amor, sino, una lucha con arraigo y complicidad.
Aunque creo que, el amor es difícil de desvelar e ignorar es uno de los mayores tesoros.

Benja García dijo...

A lo largo de la historia podemos encontrar grandes hombres y no solo en la literatura que resultaron ser mujeres. Era la única manera que encontraban para entrar en un mundo prohibido para ellas.