martes, 23 de abril de 2013

Mi universo de ‘El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha’


No sé si se podría decir algo de esta novela que no se haya dicho. Quizá lo que ya se ha dicho sea insuficiente. Sea por lo que sea no seré yo el que lo haga. Hace años que la leí por primera vez. Fue, concretamente, el libro que aparece en la segunda fotografía. Después la he leído tres veces más en distintas ediciones; en total han sido cuatro.
Alguien me decía que en el mundo hay dos clases de personas: los que se han leído el Quijote y los que no. Yo era entonces un niño y me parecía una exageración esa afirmación. Veía ese libro en una estantería de casa de mis padres y no pensaba que nadie fuera capaz de leer semejante libro.
Un verano decidí hacerlo; a partir de ese momento entendí el por qué. Entendí que si alguien te dice que le gusta leer y le preguntas si se ha leído el Quijote y te responde negativamente es que no es lector.
Me gusta todo lo que tenga que ver con el Quijote, ya que para mí es algo más que un libro. El Quijote es algo que te envuelve, que te atrapa, inexplicable.  Me he enfadado con gente que lo ha despreciado y me he emocionado hasta el lagrimeo cuando he hablado de él a alguien que no se lo ha leído. Inexplicable; aunque podría hacerlo, pero con mucho esfuerzo. Para mí este libro significa muchas cosas.

Hoy, 23 de abril, Día Internacional del Libro, quiero rendir mi particular homenaje mostrando mi colección de libros y objetos relacionados con el hidalgo manchego, mi mayor tesoro. Quien haya leído la inmortal obra me entenderá y quien no lo haya hecho… no puedo más que recomendárselo. 


Este fue el primero que me leí.


Una edición de 1.950.



Edición especial con ilustraciones de Antonio Mingote por el IV centenario.





Una edición en alemán.


Una edición en miniatura.


Un tebeo de Mortadelo y Filemón, por Ibáñez, en la celebración del IV centenario.


Una edición para colorear.






Estos platos forman parte de una vajilla que solamente la uso en Nochebuena.
Izda: “La salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago”.
Dcha: “El camino no se puede seguir sin antes descansar y gustar del buen yantar”.
Inf: “Todas nuestras locuras proceden de tener los estómagos vacíos y los cerebros llenos de aire”.


Pegatinas, postales, sellos y dos monedas de 2 euros con la efigie de don Quijote.

La novela completa en CD.

Tengo enmarcados dos artículos de El País. Uno con fecha del 8 de mayo de 2.002 titulado: “La mejor novela de la historia”, en el que, entre otras cosas, Ben Okri afirma que: “Si hay una novela que hay que leer antes de morir es don Quijote”. El otro artículo, con fecha 13 de diciembre de 2.005, se titula: “Grandes escritores extranjeros reivindican la vigencia universal del Quijote”, en el que Harold Bloom se pregunta: “¿Qué tipo de genio tuvo que ser para adelantarse a su tiempo y escribir en poco menos de diez años las dos partes del Quijote?

A lo anterior habría que añadir la serie en dibujos animados que tengo en un disco duro de mi ordenador.

Simplemente… ‘Quijoteinómano’. No es para menos.

3 comentarios:

Nube dijo...

Don quijote de la Mancha, la Celestina, Don Juan Tenorio, El Principito... libros que nos mandaron leer en el cole; yo por más que intentaba comprender, no entendía ni "J". Debió de ser por ello la falta de interés en la lectura. No encontraba de ningún modo sentido alguno en ella. Me compró mi padre un libro tan gordo de "Don Quijote" que en fin... Lo he intentado retomar y se me hace cuesta arriba su lectura, no me relaja. Un día leí un libro que me cautivó y entoncés es cuando encontré satisfacción en la lectura.

Benja dijo...

Mi primer libro que yo recuerde que leí fue “por quién doblan las Campanas de Ernest Hemingway".
Pero al quijote le tengo mucho cariño des de que lo leí en la biblioteca del colegio que estudiaba en Madrid, la biblioteca era mi rincón especial en donde me evadía de estar interno en un colegio, que más parecía un cuartel.
La verdad que me engancho, junto a la biblia debe de ser uno de los libros más editados y leídos.

Marino Baler dijo...

La Biblia es el libro más traducido y supongo que el más leído. Yo, la verdad, nunca he podido con él.