sábado, 25 de abril de 2015

Desde mi ventana



Desde mi ventana contemplo el horizonte y veo el camino que me queda por recorrer.
Miro atrás, los pasos marcados y, paralelamente, veo también el sendero que me hubiera gustado andar, como dos realidades: una imaginada y otra vivida. ¿Me equivoqué? No lo sé, tampoco quiero saberlo ya; probablemente la verdad no me haría sentir mejor y resolver la incertidumbre no ayuda a cambiar nada. Ha sido lo que ha sido. Lo apunto para la próxima vez que vuelva a nacer.
Los caminos siguen, los reales y los imaginados.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Melancólico?¿cerrando etapas?
Alguien me dijo:
Si estás bien,¿para qué vas a moverte?
En cambio si no estás bien,¿por qué no haces algo para cambiarlo?
Solo son...etapas terminadas...

Anónimo dijo...

Nada fue como esperábamos que fuese, y nada será como deseamos que sea. Es la vida, simplemente funciona así.

Marino Baler dijo...

Anónimo; yo soy de los que piensan eso, que el que esté bien que no se mueva. Pero dentro de unas circunstancias, estoy seguro que cualquiera de nosotros cambiaríamos cosas de nuestro presente (aun estando bien) y, sobre todo, de nuestro pasado.
Yo, por ejemplo, al hablar de caminos paralelos, no solamente me refiero a lo no vivido, también a que lo que he vivido y es probable que algunas o muchas cosas (depende) las haría de otra forma, actuaría de manera distinta... a eso me refería.
Seguro que en el futuro, cuando mire atrás, pensaré lo mismo.

Un saludo.

Maikel Urrutia dijo...

Yo soy uno de los que miran hacia atrás...y se que me equivocado muchas veces en las decisiones que he tomado. Pienso mucho, en lo que hubiera cambiado mi vida si hubiera tomado un camino diferente al que tomé. Una de las peores decisiones que pude tomar fue; no estudiar una carrera que la tenia pagada y ponerme a trabajar. No hice caso a todos los que me aconsejaban ir a la universidad...incluyendo a mi madre y bien que me he arrepentido de aquella decisión.