sábado, 3 de junio de 2017

De frailes y zapateros


No recuerdo si Sancho Panza, gran recitador de refranes, dijo en algún momento ese de ‘el hábito no hace al monje’. Pero, si no lo hizo, seguro que no hubiera encontrado un mejor motivo para hacerlo como el que me ha ocurrido recientemente. O, tal vez, ese de ‘zapatero a tus zapatos’. Sea como sea, cualquiera de los dos podría servir.
Estaba en Zaragoza, por motivos de trabajo, revisando una obra. En concreto se trata de un bajo en el que se ha hecho una reforma para transformarlo en oficinas, en total 12, de entre 15 y 25 m2 cada una de ellas. Estaba allí con el albañil (amigo desde hace años) y éste estaba entrando unos sacos de yeso a una de las oficinas para comenzar a enyesar las paredes. Por echarle una mano, me puse con él a cargar sacos y a meterlos para adentro, con la mala suerte que uno de los sacos tenía un pequeño agujero por el que caía el yeso y me ensucié de blanco los pantalones vaqueros y las zapatillas negras que llevaba; afortunadamente ya no tenía que ir a ningún sitio después, ya que no iba muy presentable.
Cuando habíamos metido todos los sacos, el albañil me dice: “Voy al baño que me ha entrado un apretón” (tal cual) y yo me quedé por allí revisando materiales y lo que había hecho en otras dependencias. A los cinco minutos de estar solo entraron dos hombres por la puerta, saludando uno de ellos con un simple “buenas tardes”, a lo que yo respondí lo mismo. El que saludó se presentó diciendo que era de una inmobiliaria e iba de parte de la propiedad. Ambos se pusieron a ver el estado de las obras.
Volví a la habitación en la que estaban los sacos de yeso y quería abrir uno de ellos. Yo, allí agachado, con una paleta en la mano de enlucir intentando abrir el saco y escucho a mi espalda una voz que me dice lo siguiente:
¡Illo! Vente un momento y exale una pazaita de yezo a una paré”.
Así, literal, con esas palabras. No sé si habréis visto una escena de Matrix en la que Trinity se queda flotando en el aire y todo a su alrededor se paraliza. Así es como me sentí yo: con la paleta en una mano, sujetando el saco con la otra, sin moverme, sin reaccionar. Para que os hagáis una idea…


No es necesario que escriba lo que pensé cuando mis funciones vitales volvieron a ponerse en funcionamiento, con el siguiente dibujo se entenderá perfectamente.


Me levanté, me di la vuelta y contesté: “No, yo no soy el albañil”.
Tú quién ere”, me preguntó el de la ‘pazaita de yezo’, que era uno de los dos que habían entrado, el que hasta entonces había estado callado.
Yo soy arquitecto”, respondí.
No decicamo a lo mimo, zomo cazi colega”, contestó.
¿También es arquitecto?”, pregunté.
Como zi lo fuera, llevo en la conztrucción toa la vida y ezto tiene poco zecreto pa mi. En cazi to lo trabaho lo arquitecto me preguntan que zolucione ze podrian tomá zi zurje argo” (o algo muy parecido me soltó).
Yo (como antes, creo que no hace falta explicar nada) …

Afortunadamente llegó el albañil, con cara de alivio y ajustándose la correa… “Este es el albañil, hable con él para que vea lo que me ha comentado”, me despedí y me fui. ¡Manda uebos! Que en el centro de Zaragoza…


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajjaja me hubiera encantado verte por un agujerito, lo de la "pazaita de yeso" es muy fácil de preparar y echar. Yo he tapado alguna que otra lápida con yeso y se quedan niqueladas sin ser del oficio. Un super abrazo Marino ;)

Marino Baler dijo...

Lo primero que pensé fue: "Illo tu puta madre"... a partír de ahí puedes imaginar.
El problema del yeso es que hay que trabajarlo rápido, antes de que frague, pero es un aglomerante muy sencillo de usar (aunque yo pocas veces lo he trabajado, más bien he cargado sacos y me he ensuciado :P).

Saludos.

Mikel dijo...

El yeso es un material que hay que saber trabajarlo y muy bien.Y hoy hay un material que es como el yeso de apariencia, pero no se seca rápido…tarda 24 horas o más. Lo sé, porque tenía gotelé en toda la casa y decidí enlucir todo para dejar las paredes lisas y usaron ese producto.Y tiene razón el refranero español; en la escalera al lado de mi puerta,algún impresentable le había dado con algo a la pared “algún tipo de mueble” que habían bajado o subido y había un trozo dañado “un par de palmos” más o menos. Decidí rascarlo con una paleta, enlucirlo y después pintarlo, no sé cómo me las apañe...que ahora hay más de un metro sin pintura,empecé a rascar y ahora tendré que traer a un profesional para que lo arregle.

Marino Baler dijo...

Te recomendaría que mirases en la página de weber, allí podrás encontrar materiales apropiados. Por otra parte, fíjate que no haya humedades. Si es un metro no te costará demasiado (económicamente hablando), el problema es que haya que ir desconchando hasta que encuentres una superficie firme.
Si se te ha desprendido la pintura y el material puede ser porque hayas hecho mal la mezcla. si queires que te eche una mano en algo me lo dices :).

Mikel dijo...

Gracias por tu ayuda. Mi barrio es muy antiguo y cuando se empezó a edificar había balsas de agua, hoy dia aun hay acequias por debajo las casas. En los primeros metros des de el zaguan sí que hay humedades y la pintura no coge bien, se bufa y se cae. Pero siguiendo tu consejo intentaré repararlo tampoco es tanto...ya te contaré.

Marino Baler dijo...

Entonces, es probable que sean humedades.
Si te lo repara un albañil ten cuidado que no te clave mucho en el precio; algunos cobran la hora como si fueran notarios.