martes, 19 de diciembre de 2017

Todo es navidad


Navidad. Paz y amor es lo que se dice en estas fechas. Parece ser se corre un tupido velo y todo queda aparcado… el 7 de enero ya veremos.
Pero toda esa mascarada no disfrazada la vergüenza de país en el que nos ha tocado vivir (hay cosas que no se pueden elegir). Cuando se nombran cosas como la Memoria Histórica, la derecha fascistoide sale en manada (o en piara) con el argumento de que se recuerda sólo a unos… de que a los del otro bando se les olvida… que no hay que abrir heridas… que la Constitución… que la reconciliación… que los otros también hicieron no sé qué… etc., etc., etc.
El problema que hay cuando se habla de este tema es el confundir periodos. Es decir, la Memoria Histórica está hecha en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. Repito guerra civil y dictadura, o sea, entre el 18 de julio del 36 y el 20 de noviembre del 75… ¿a qué viene aquí hablar de lo ocurrido entre el 14 de abril del 31 y el 17 de julio del 36? No obstante, acusar a la II República como culpable de lo que hubiera podido ocurrir en ese periodo es como culpar a la monarquía de lo ocurrido desde que se implantó por deseo del dictador (terrorismo, crisis, violencia machista, etc.). Por lo tanto, no se puede hablar de la II República en esos términos de responsabilidad si no se habla igualmente de la actual monarquía.
Por otra parte, cuando se dice que hay que se olvida a algunas víctimas… quizá haya que buscar los nombres de esas víctimas en las placas que había (y que sigue habiendo en algunos pueblos) en las paredes de las iglesias; comenzaban con ‘Caídos por Dios y por España’ y acababan con ‘¡Presentes!’.

Placa en la iglesia de Bulbuente, Zaragoza. Fotografía tomada en agosto de 2017.

Dicen que hay que olvidar, pero conviene recordar que España es el único país de Europa que no ha condenado el fascismo. Donde el fascismo ha quedado impune y sujetos como el torturador franquista Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño, están cobrando una jubilación como cualquier anciano que no tenga las manos manchadas de sangre.
Hace unos días, salieron en televisión víctimas de este torturador contando las vejaciones a las que eran sometidos. Estoy hablando de la década de los 60 y mitad de los 70. Estos son los testimonios de gente como Luis Miguel Urbán o Lidia Falcón y muchos más que fueron víctimas del sadismo de este sujeto, ¿deben perdonar las víctimas a este criminal? ¿Querer condenarlo sería justo o injusto? ¿Sería un agravio que se aplicase la Memoria Histórica? Evidentemente, son preguntas retóricas.


He visto presos ‘políticos’ en Cuba dando ruedas de prensa desde la cárcel a medio mundo. En España, instituciones penitenciarias abren expediente a Jordi Sánchez y a Oriol Junqueras por hacer declaraciones a través del teléfono. Pero, según los demócratas peperos del 155, la dictadura es en Cuba. Aquí todo es libertad, paz y cariño.
Navidad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si tu quieres creer que solamente hubo represaliados por parte de un lado y así te sientes mejor…pues bueno. Pero la historia es tozuda y la verdad no se puede ocultar. En España se ha hecho lo mismo que en Catalunya, gracias a los medios de comunicaciones afines a los separatistas. Joseph Goebbels decía, que repitiendo muchas veces una mentira se acababa convirtiendo en una verdad y aquí solo se cuentan medias verdades. En fin, que pases unas buenas fiestas y el año que viene seguiremos con la misma historia.

Marino Baler dijo...

No es que me sienta mejor ni peor, pero no creo que hubiera represaliados nacionales durante la dictadura.
No entiendo muy bien a qué te refieres con Cataluña. Desconozco que allí haya habido torturas como las de Billy el Niño en los últimos años.
Felices fiestas :)
Como decía Julio Iglesias, la vida sigue igual.