lunes, 20 de abril de 2009

Necesidades


Es un gran ejercicio preguntar a cada habitante de una vivienda qué es lo que menos le gusta del lugar donde reside. Puede responder una sola cosa, lo primero que se le ocurra. Lo que más le preocupa.

Estas son algunas de las respuestas más frecuentes:

v) Que pasen por mi cuarto para ir al baño.
v) Que no tengo un lugar para mí, donde pueda encerrarme con mis cosas sin que nadie me moleste.
v) Que los chicos estén todos apretados en un cuarto. Ya son grandes y precisan independencia.
v) El comedor es pequeño y allí es donde se pasa la mayor parte del tiempo.
v) Apenas hay iluminación natural y no se ventila con suficiencia la vivienda.

¿Qué es lo que más les gusta de la casa? – Sería la siguiente pregunta.

¿Puedo contestar cualquier cosa? – pregunta el cliente – y le respondemos que sí.

Las posibles respuestas podrían ser:

v) El barrio, aquí me crié.
v) Que el colegio de los niños queda muy cerca.
v) La amplitud.
v) La calle es tranquila y poco transitada por vehículos.

En todos los casos se advierte que los clientes tuvieron que pensar para poder jerarquizar defectos y virtudes de su vivienda. No nos están entregando respuestas que ya tenían, los estamos haciendo pensar. Es el efecto mayéutico. Además, estamos obteniendo información sobre escenas que chocan o se llevan bien con los escenarios. Es una información que incluye los sentimientos y la historia de la familia y de la casa, todo lo cual nos será de gran utilidad en el momento de elaborar las respuestas a las necesidades del cliente. Punto y aparte.

9 comentarios:

Parsimonia dijo...

A mí me gusta especialmente de una vivienda que esté aislada del ruido de la calle y que sea tranquila.
Del interior me gusta que esté iluminado y que tenga un lugar apropiado para tender la ropa y que le dé el sol.
Pido poco, pero son cosas muy difíciles de encontrar a veces.
Besos

Marino Baler dijo...

Parsimonia; La elección de la vivienda es una de las decisiones más complicadas que existen y en ocasiones no siempre se acierta.
Entiendo que hay factores que influyen, principalmente el económico, a la hora de decidir.
Lo que pides son unas características muy personales que no todos los lugares pueden cumplir. Por ejemplo en Madrid (ciudad) podrías tener algunos problemas pero en un pueblo de pocos habitantes sería más probable.
Mi casa ideal la diseñé hace años pero hasta que pueda construirla...

Un beso.

Fernando Ramos dijo...

Lo que no me gusta es que la casa ya no sea la misma, es más ya no existe.

Marino Baler dijo...

Fernando; Bienvenido a mi blog.
Si la casa ya no existe poco se pude hacer. Uno de los mayores apegos que tiene la gente suele ser hacia una casa por la que han pasado.

Un saludo.

Marta dijo...

la verdad es que es difícil encontrar una casa que cumpla con todas nuestras expectativas, o quizás es que pedimos demasiado, en mi caso concreto y por las circunstancias, creo que me he ido adaptando yo a la casa, y no al contrario.

besos

Tenta dijo...

Buenos días por la noche!

Me siento poseída por un halo arquitectónico profundo, y desde ese punto afirmaré (en mi infinita inconsciencia):
Lo que más me gusta de mi casa (hoy por hoy) es que queda más cerca de la tuya (que antes) :-)

Tirorirorí!
Eso es arquitectura con doctorado y Master del Universo (Skeletor), que no????

Besos y vasos caseros!

Marino Baler dijo...

Marta; Es una buena opción. Si acabas adaptándote a la casa la vida acaba siendo mucho más fácil.
Si la montaña no va a Mahoma, la montaña irá a Mahoma.

Un beso.

*** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** *** ***

Tenta; Es una buena razón, sí.
Para el doctorado falta un poquito pero vas en camino.
Poquito a poco lo conseguiremos.

Un besset.

Gonzalo dijo...

Yo, debido a la profunda actividad filosófica que realizo diariamente, preciso de una casa que me inspire un esquema conceptual sobre la praxis cognitiva que plasmaré en mis diferentes escritos. Todo buen filósofo preocupado por el devenir incierto de su nación precisa de una casa que sea una fuente de inspiración axiomática. Los grandes pensadores como yo necesitamos, por ejemplo, de paredes pintadas del color rojigualdo, que no es más que una plasmación metafórica del oro y la sangre que forjaron esa nación llamada España, cuna de filósofos de reconocido prestigio.

Saludos y.....

Marino Baler dijo...

Gonzalo: Me dejas maravillado con tu verbo. Estoy seguro que el mismísimo Ortega te tomaría como su digno sucesor si te hubiera conocido. No sé quien lo dijo (algún filósofo) que la gente excelente siempre triunfa si tiene en el horizonte su razón de ser por bandera.

Saludos y...