sábado, 29 de agosto de 2015

Derecho a una muerte digna



De lo que único que somos dueños es de lo que hay en el interior del paréntesis entre el momento de nuestro nacimiento y en el de nuestra muerte. Somos protagonistas, sin pretenderlo, de dos instantes fundamentales: el principio y el fin de nuestra existencia. Insisto, lo que ocurra en medio, de una u otra forma, lo podremos decidir, pero sólo eso.
Dicho lo anterior, soy partidario de ser protagonista de nuestro último momento. La vida es como un tren en el que nos subimos sin que nadie nos haya preguntado si queremos hacerlo, ¿por qué no podemos elegir el momento en el que queremos bajarnos?
El bien más apreciado que tiene una persona es su vida, pero si alguien está padeciendo un gran sufrimiento físico o sicológico, creo que tiene todo el derecho a decidir que no quiere continuar haciéndolo. Nuestra vida nos pertenece, somos dueños de ella y nosotros deberíamos tener el derecho a elegir si queremos que nos siga perteneciendo.
Una muerte digna, para quien lo desee, es un derecho que nadie debería privarnos. Simplemente cuestión de elección… de libertad… de dignidad.

17 comentarios:

Leo dijo...

Un tema muy complicado, si bien es verdad, si alguien está sufriendo un daño irreparable físico, creo que prolongar la vida es un error, ahora bien, el problema estriba en si esa persona tiene una posible cura física real ó un motivo, que, de aliento a su pesadumbre psíquica; en definitiva, que el tiempo haga del momento un viaje en el que la próxima parada sea un bonito despertar...

Es un tema triste, pero, creo que aquí entra en juego la palabra: "egoismo", en el que si algo no tiene cura debes dejarlo marchar y si puedes luchar junto a esta, has de arrancar de tus "entrañas" lo mejor para su vida...

Hasta la propia muerte está carente de justicia....

Un beso...

Marino Baler dijo...

Leo: no debemos confundir la medicina paliativa como una alternativa. Dicho lo cual, yo creo que si alguien tiene una enfermedad incurable o algún tipo de dolencia que no le deja llevar una vida normal, no tiene calidad de vida, ¿por qué no puede elegir que no quiere continuar padeciendo? Son decisiones que deberían ser libres.
Yo parto de la base, que nadie quiere morir y, precisamente por eso, cuando alguien decide que no quiere seguir viviendo de una manera libre y en plenitud de facultades, ¿por qué no respetar su opinión?
Por ejemplo, una persona tetrapléjica, ¿acaso no lo habrá meditado? Me viene a la cabeza el caso de Ramón Sampedro.
Una muerte digna debería estar reconocida por cualquier país civilizado.

Besets.

Maikel Urrutia dijo...

¿Quien decidiría la muerte de una persona? y ¿quien tendría derecho a decidir su muerte? Yo hice un testamento vital, por que no quiero que nadie decida por mi. En caso de no haber solución en caso de una enfermedad terminal...no quiero que me mantengan vivo de ninguna manera. Pero hay que tener mucho cuidado, porque este es un tema muy complicado.

Anónimo dijo...

¿Dónde ponemos el límite? Puedes tener una enfermedad psíquica que no te permita decir, pese al sufrimiento que pueda conllevar, ¿Y si alguien decide por ti?; ¿sabrías con certeza que esa persona no quiere continuar viviendo?
¿Hemos elegido nacer? ¿debemos o podemos elegir morir? Tema demasiado complejo, y dónde, tal vez, no llegaríamos a saber la decisión más adecuada.
Un saludo,

Maikel Urrutia dijo...

A Stephen Hopkins le preguntaron una vez ¿qué es lo que espera del futuro en su estado? Su respuesta “vivir mil años más” porque aun tenía mucho que hacer y con una vida no tenía bastante. Ramón Sampedro podía mover la cabeza y hablar a diferencia de Stephen Hopkins. Hay parapléjicos en las universidades, los adelantos de hoy día ya están consiguiendo que algunos recuperen la movilidad de sus miembros, así que en pocos años muchos recuperan su movilidad aunque sea limitada. Ramón Sampedro debía de tener una depresión de caballo, que le levo al suicidio asistido. Marino “ojo” que este hombre no tenia dolor, ni tenía una enfermedad terminal.

Maikel Urrutia dijo...

Pablo Echenique sufre una enfermedad hereditaria y degenerativa, desde que era apenas un bebé. Tiene una discapacidad del 88 % y se desplaza en silla de ruedas.Echenique se licenció en Ciencias Físicas en 2002 y obtuvo el doctorado en la Universidad de Zaragoza cuatro años después con calificación de sobresaliente cum laude. Investigó con una beca posdoctoral en el Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos de la Universidad de Zaragoza. En 2008 obtuvo el premio Romper Barreras por la adaptación de su despacho en la universidad. Desde 2009 es científico titular del CSIC en el Instituto de Química Física Rocasolano. También es colaborador extraordinario en el departamento de Física Teórica de la Universidad de Zaragoza. Hoy diputado y un dirigente de Podemos, un hombre valiente, inteligente y luchador, Que no se quedó lamentándose tumbado en la cama pidiendo que lo maten…yo lo admiro.

Marino Baler dijo...

Anónimo: cuando me refiero a una muerte digna no me refiero a una muerte sin pensar. Lógicamente, una persona que no pueda decidir es complicado que lo pueda hacer. Ahora bien, una persona en plenas facultades psíquicas, ¿por qué no? Y con esto no me refiero a que alguien lo pida y se lo concedan así como así. En este país, para pedir una instancia a un Ayuntamiento tienes que pasar una odisea, tanto más lo sería para esto. Quiero decir que, en este caso, no serían simples aprendices los que pudiera dar un dictamen favorable, si no gente preparada.
Aunque, por supuesto, estoy de acuerdo contigo en cuanto a la complejidad del asunto.

Saludos.

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Maikel: interesante lo del testamento vital. Voy a mirarlo.
En cierta forma, te digo lo mismo que a 'Anónimo'. Es un tema complejo pero, como he dicho antes, somos dueños de nuestra vida. Si estamos bien y queremos dejar de vivir está el suicidio, cualquiera que no quiera vivir y pueda hacerlo podría suicidarse sin problemas. Por ejemplo, si a un tío lo deja su novia o mujer y no quiere vivir más se suicida y ya está, no hace falta que pida la eutanasia.
Ahora bien, el problema es que no puedas hacerlo. Ramón Sampedro no quería vivir, todos sabemos la vida que llevaba. Tuvo el accidente con 25 años y llevaba 30 años en la cama. Él no quería seguir viviendo en esas condiciones y lo pidió varias veces, más o menos es conocida su historia, ¿por qué no podía elegir dejar de vivir? Si hubiera podido, seguramente lo hubiera hecho por sus propios medios, pero no podía.
No sé, es un tema bastante complejo y creo que hay alguna legal en este país al respecto.

Vida dijo...

Qué bonitos y admirables ejemplos.
Ay, yo quiero ser como ellos.
Sí.
Pero mi madre no lo fue.
7 años, un día y otro día y otro viendo cómo una mujer hecha de vida y coraje y coherencia e integridad se convertía en una muñeca de trapo, se iba haciendo pequeñita, se secaba como una flor sin agua.
Lo digo poético.
Lo puedo decir en prosa castellana.
No era capaz, a veces, de seguir una conversación, o de sujetar el cigarro.
No tenía olfato ni gusto.
No podía conducir.
No podía trabajar.
Para poder hacer caca, tenían que pasar hasta semanas completas, y cuando ya no podía más, usar enemas y más. Y hacerlo era un sufrimiento más.
Apenas tenía hambre.

Derivados del opio, de la morfina.
En pastillas, en inyectables, en masticables, en gotas.
Unidad del dolor.
¿Dolor?
Ese sí, nuestro inseparable compañero.
Y la confusión, y la tristeza.

Menos mal que sí, mi madre estaba hecha de coherencia y coraje y valentía e integridad. Y dignidad.

Vida dijo...

Pero tuvo que morir sola porque ...
No es legal decidir.
Porque Echenique tiene Cum Laude y Stephen quiere vivir mil años más...
¿Y los que no?
...
Ah, esos... Que mueran solos.

Maikel Urrutia dijo...

Vida, siento mucho lo de su madre. Yo también podría poner ejemplos de personas muy importantes en mi vida y lo que sufrieron antes de morir por el cáncer. En casos así, de no haber solución, yo les dejaría decidir a los afectados...si vivir o morir. Yo he contestado a Marino, cuando ha puesto el ejemplo de Ramón Sampedro, que para mí no es válido cuando hablamos de eutanasia.

Vida dijo...

Maikel Urrutia
¿Por qué no es ejemplo?
¿De qué no lo es?
Si me puede explicar.
Gracias.

Vida dijo...

Evadir y evitar no es solución.
La complejidad tampoco es razón para dejarlo.
Hay que debatir y tratar.

En otros lugares se hace.
¿Por qué no aquí?

Marino Baler dijo...

Lo que trato de decir en este artículo es que cualquiera debería tener derecho a elegir no vivir.
He puesto el caso de Ramón Sampedro por parecerme significativo, pero cabría cualquiera. Parto de la base que nadie quiere morir y, por ello, si tiene razones para ello, cuanto menos, merece ser escuchado.
El caso que cuenta Vida serviría de ejemplo; de hecho, está escrito pensando en gente que sufre esas circunstancias. Gente admirable.

Maikel Urrutia dijo...

En mi testamento vital entre otras cosas tengo puesto: Que en caso de tener una enfermedad que me ocasione un dolor insoportable autorizo a los médicos a suministrarme cualquier fármaco o droga que me quite el dolor, aunque me cueste la vida y libero a los médicos de cualquier responsabilidad. Porque muchas veces los médicos no te dan lo que te pueden quitar el dolor, por que puede morir el paciente y se arriesgan ademadas millonarias de los familiares. Esto solo es para que veáis que yo tampoco estoy dispuesto a sufrir y entiendo vuestros argumentos. Marino he entendido perfectamente lo que querías decir, por eso los ejemplos que te he puesto. Ramón Sampedro estaba en la misma situación que Echenique y mejor que Hoopkins. Ramón Sampedro no era un enfermo terminal, ni tenía que aguantar los dolores terribles e inhumanos que otros enfermos tienen que soportar y por eso he puesto el ejemplo de Echenique y Hoopking, por que dentro de sus limitaciones físicas hacen una vida bastante normal…hasta creo que están casados. Si vamos a aceptar el suicidio asistido de este señor, tendremos que meter en el mismo a todos aquellos ancianos o no tanto, que están hartos de la vida y solo piensan en morirse.

Vida dijo...

Uhhhhhh.
Qué osado por tu parte afirmar que Ramón estaba mejor que Echenique y mucho mejor que El otro.
¿Has escuchado hablar de los miembros fantasma?
¿Tú has visto algo sobre Ramón, has leído sus poemas?
Creo que no...
¿Cómo se mide?
¿Crees que incluso están casados?... ¿Eso influye en el dolor o la calidad de vida?

Tu testamento vital y todo lo que tú has dejado constancia en él, hoy por hoy sólo es un modo de, cómo lo digo fino, callarte la boca y que te creas que sí, pero a la hora de la verdad, según la legalidad vigente, ningún médico, salvo que sea amigo o familiar tuyo íntimo muy íntimo, se arriesgará a darte o quitarte...
Lo hacen "a escondidas " ... Porque se arriesgan a ser "Doctores Muerte" como el médico madrileño y sus colegas.

Y...
Mezclar a las churras y las merinas es un argumento de quien no tiene argumentos.
Yo estoy harta de la vida, me subo a un edificio y vuelo. Eso se llama suicidio.
Eso no se regula legalmente.

Lo otro se llama DIGNIDAD.
Dignidad ante la vida, en la vida.
Dignidad ante el proceso de la muerte y en el mismo momento de morir.

Por favor...

Si Stephen y Echenique y otros mucho desean vivir, nadie es alguien para hacer, opinar o forzar lo contrario.
Se les admira, asiste y apoya.

Pero, ¿y quienes desean otra vía, quienes ven su dignidad en otra opción?...
No, esos no pueden elegir.
Deben mentir, ocultar, morir solos, de formas dolorosas y crueles, y poniendo en peligro a seres queridos y a personas que les apoyan...
Injusto.

Derecho A Morir Dignamente.

Maikel Urrutia dijo...

Si tu lo que defiendes es que cualquier persona pueda decidir su muerte según como se levante…pues no nos vamos a poner de acuerdo nunca. Si uno se quiere suicidar lo hará por que es muy difícil evitarlo, siempre encontrará la oportunidad. Si tu lo que pretendes es que la ley aprobé el suicidio asistido, hasta para la gente que no tiene ninguna enfermedad terminal y ni tan siquiera sufre...esto no es así.Entonces unos padres podrían decidir matar a sus hijos con parálisis cerebral, ya que la calidad de vida de esos niños/as es nula. Tienes que separar a los enfermos terminales sin solución de recuperarse y que sufren del resto. De todas formas no voy a entrar más en el juego este de darle la vuelta a todo. Y para finalizar…no hay ninguna muerte digna.

Vida dijo...

Maikel, no iba a responder pero... Mi madre no se rindió y se lo debo.

Llámame lo que quieras, eso es irrelevante, pero yo no he dicho nada de asesinar o exterminar. Eso lo dices tú.
Sí hay formas dignas de morir.
Lee, busca, infórmate.
Dignitas, Derecho a Morir Dignamente (DMD)...
No mezcles términos que nada tienen que ver. Separa. Tamiza.

Hoy por hoy, desde luego, quienes ya no quieren seguir padeciendo, han de morir solos o de formas que no son tan dignas como podrían... porque gente como tú lleva los términos a donde no son y no quiere ver más allá. Unos por religión, otros por cultura, otros por cabezonería...
Tener derecho a algo no implica hacer eso. ¿Cuándo nos daremos cuenta?
Tener derecho implica hacerlo con GARANTÍAS, sólo (y casi nada) eso.


Ojalá nunca te toque vivirlo en un ser querido ni verte en la situación tú mismo, pero la vida es como una caja de bombones y nunca sabemos qué nos va a tocar.
Ojalá, pronto, a quien le toque vivirlo tenga derecho de acompañar a la persona querida en su viaje y hacerlo de forma DIGNA, sin esconderse, sin miedo (al menos legal), sin sumar a la pena el dolor y el tormento de tener que imaginar cómo porque no puede estar sujetando la mano de quien se va.

Quien quiere vivir, lo hace y con apoyo....
¿Qué queda a quien no puede ni quiere más?