sábado, 22 de noviembre de 2008

Simplemente justicia


El pasado sábado se celebró en Arándiga (Zaragoza) la exhumación de unas fosas con restos de fusilados durante la Guerra Civil. El acto de la exhumación estaba reservado, solamente, a familiares pero el posterior homenaje y enterramiento era carácter público. Las cajas que contenían los restos estaban en una mesa cubierta con la bandera republicana. Un familiar por cada uno de los fusilados (8 en total) dijo unas palabras de recuerdo y posteriormente depositaron las cajas en un par de nichos, uno encima del otro, para colocar una placa que cerrase el acto, con los nombres de los ajusticiados.

Brevemente así se podría resumir lo que es una exhumación. Las familias tuvieron derecho a enterrar a sus muertos donde tenían que estar después de 72 años. Tiene que ser muy duro pasar por un lugar sabiendo que ahí se encuentra un ser querido y no lo puedes tocar.

Fue un acto sencillo, cargado de emoción pero en ningún momento hubo palabras de odio ni se pretendió, como dicen algunos, ganar una guerra. No se vieron tanques ni pistolas. La vida de los asistentes no peligraba por parte de nadie. Simplemente se hizo justicia. Que no vengan con milongas de si estos o lo otros también hicieron. Los unos tuvieron 40 años de reconocimientos en las infames placas de “Caídos por Dios y por España”. Los otros nada, como si no hubieran caído por España también. Quizás lo que no quieren que se sepa son los actos deleznables que se cometieron. De todo lo ocurrido me quedo con una frase que uno de los familiares pronunció:


“El perdón no significa el olvido, la memoria no significa venganza”.

5 comentarios:

Parsimonia dijo...

Parece mentira que todavía sigan existiendo tantos impedimentos para exhumar los cadáveres de los caídos por la República, o, simplemente, de los caídos antifranquistas.
No recuerdo el nombre de un japonés al que hicieron una entrevista en la contraportada de El País, que había venido desde allá para ayudar a los desenterramientos.
Cuando se entierra el dolor no se elimina, se esconde para que alguien, en un futuro, lo pueda desenterrar.
Espero ver el día en que los restos de Federico García Lorca salgan a la luz y puedan ser enterrados en un lugar para que sean correctamente homenajeados.
En otro país no dejarían que un poeta tan ilustre y tan vilmente asesinado permaneciera bajo la tierra.
Un saludo.

Marino Baler dijo...

Parsimonia, lo que ocurre en España es algo cómico. La mal llamada transición, que no fue más que una nueva restauración monárquica, es la responsable de todo. Se corrió un velo y no ha pasado nada. Aunque esto es un poco largo para comentar por aquí pero así fue.
Del mismo modo que nos horrorizamos con los campos de concentración nazis ¿Por qué no podemos hacerlo con las fosas que hay en el país?
Lo de Lorca es vergonzoso, al igual que la pena que supone ir a Colliure y ver que alguien como Antonio Machado tuvo que huir y morir en tierra extraña simplemente por sus ideas.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Si señor así es, esto es España, ¿que mas queremos? Simplemente paciencia. Un abrazo

Anónimo dijo...

Si señor así es, esto es España, ¿que mas queremos? Simplemente paciencia. Un abrazo

Anónimo dijo...

Si señor así es, esto es España, ¿que mas queremos? Simplemente paciencia. Un abrazo